Afectada por el coronavirus
Según los estándares asiáticos, Indonesia se ha visto muy afectada por la pandemia. Con 1,1 millones de contagios y 116 muertes por millón de habitantes, es el país del sudeste asiático con peores datos frente al covid-19. Pero si lo comparamos con Europa o países emergentes como Brasil y Sudáfrica, tanto la pandemia como su impacto económico han sido relativamente leves. Tras un duro golpe en el segundo trimestre de 2020 (-5,3% del PIB), la economía indonesia se ha recuperado con fuerza desde entonces y logró cerrar el conjunto de 2020 con una leve contracción del 2,07%. El país debería recuperar los niveles de 2019 durante el primer semestre de este año. Si bien la demanda interna aún es débil, Indonesia está bien situado en la cadena de suministro asiática y se ha aprovechado de la recuperación económica de muchos de sus socios económicos más importantes, en particular China.
Interés por los mercados emergentes
La intervención de los bancos centrales y unos tipos de interés cada vez más bajos en Occidente han llevado a los inversores a buscar alternativas en los mercados emergentes en busca de mayor rentabilidad. Eso, a su vez, ha supuesto una abundante fuente de crédito para países que, como Indonesia, necesitan capital extranjero, siempre que, por supuesto, la credibilidad del país no se haya visto gravemente afectada por la crisis y los rendimientos sean interesantes.
Es el caso precisamente de Indonesia, que presenta un tipo de interés oficial del 3,5%, mientras que las obligaciones a 10 años ofrecen una rentabilidad del 6,2% anual. La inflación, por su parte, se situó en el 1,55% en enero. Así pues, a diferencia de otros países emergentes, Indonesia ofrece buenos rendimientos reales tanto a corto como a largo plazo, una situación atractiva para los inversores que juega a favor de la divisa. Según nuestras previsiones, la rupia indonesia está infravalorada cerca de un 9% respecto al euro.
Recuperación incipiente
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· Para apostar por las acciones indonesias, el inversor español dispone de dos buenas opciones. Por un lado, un fondo tradicional de gestión activa, el Fidelity Indonesia A (LU0055114457), disponible desde 2.500 euros en el Supermercado de Fondos OCU.
· Y si usted se decanta por la gestión pasiva, puede elegir el ETF HSBC MSCI Indonesia (IE00B46G8275), que cotiza en euros en el Xetra alemán. Este ETF gana un 2,9% anual en el último lustro frente al 1,4% que obtuvo el fondo de Fidelity.
Afectada por el coronavirus
Según los estándares asiáticos, Indonesia se ha visto muy afectada por la pandemia. Con 1,1 millones de contagios y 116 muertes por millón de habitantes, es el país del sudeste asiático con peores datos frente al covid-19. Pero si lo comparamos con Europa o países emergentes como Brasil y Sudáfrica, tanto la pandemia como su impacto económico han sido relativamente leves. Tras un duro golpe en el segundo trimestre de 2020 (-5,3% del PIB), la economía indonesia se ha recuperado con fuerza desde entonces y logró cerrar el conjunto de 2020 con una leve contracción del 2,07%. El país debería recuperar los niveles de 2019 durante el primer semestre de este año. Si bien la demanda interna aún es débil, Indonesia está bien situado en la cadena de suministro asiática y se ha aprovechado de la recuperación económica de muchos de sus socios económicos más importantes, en particular China.
Interés por los mercados emergentes
La intervención de los bancos centrales y unos tipos de interés cada vez más bajos en Occidente han llevado a los inversores a buscar alternativas en los mercados emergentes en busca de mayor rentabilidad. Eso, a su vez, ha supuesto una abundante fuente de crédito para países que, como Indonesia, necesitan capital extranjero, siempre que, por supuesto, la credibilidad del país no se haya visto gravemente afectada por la crisis y los rendimientos sean interesantes.
Es el caso precisamente de Indonesia, que presenta un tipo de interés oficial del 3,5%, mientras que las obligaciones a 10 años ofrecen una rentabilidad del 6,2% anual. La inflación, por su parte, se situó en el 1,55% en enero. Así pues, a diferencia de otros países emergentes, Indonesia ofrece buenos rendimientos reales tanto a corto como a largo plazo, una situación atractiva para los inversores que juega a favor de la divisa. Según nuestras previsiones, la rupia indonesia está infravalorada cerca de un 9% respecto al euro.
Recuperación incipiente
Aunque la economía de Indonesia no está completamente fuera de peligro en cuanto a la gestión de la pandemia del covid se refiere, nos parece la mejor apuesta entre los grandes mercados emergentes. Así pues, las condiciones actuales permiten centrarnos en los fundamentales de su economía. Y en el caso de Indonesia, con una población joven, un proceso de reformas en curso, las fuertes inversiones en infraestructuras y una mayor integración en la cadena de suministro asiática, el futuro parece bastante brillante para el gran país del sudeste asiático. De ahí que hayamos incluido recientemente las acciones indonesias en la cartera mixta dinámica, pensada para aquellos inversores con menor aversión al riesgo que aspiran a obtener un mayor rendimiento a largo plazo (con un objetivo de un 5,5% de media anual en los próximos 10 años).
Valor liquidativo en el momento del análisis:
Fidelity Indonesia A: 26,13 USD
ETF HSBC MSCI Indonesia: 64,50 EUR