Gastos anejos al adquirir ETF
Los fondos de inversión cotizados, también conocidos por sus siglas en inglés (ETF), permiten abordar de forma pasiva casi cualquier mercado, haciendo además gala de unas bajas comisiones de gestión que sonrojan las cobradas por los fondos de inversión clásicos. Ahora bien, al estar cotizados y deber comprarse en la Bolsa, conllevan una serie de gastos anejos en su compra, custodia y venta de los que los fondos clásicos carecen. Algo que puede ser especialmente gravoso si quiere dedicar una pequeña cantidad a estos ETF y multiplica el número de ellos dentro de su cartera (vea algunos trucos para abordar la inversión en ETF).
Un fondo que los recoge
Por suerte, tenemos una solución a este problema a través del Beka Optima Global (ES0114289004), o al menos para aquellos que quieren replicar las bolsas mundiales en función de la economía real, es decir de cómo se distribuye la creación de riqueza a lo largo y ancho del globo, medida en cada país por su PIB (Producto Interior Bruto).
• Es un fondo clásico de acciones globales. Por ello tiene un valor liquidativo diario que se conoce al cierre de la jornada, no hay que comprarlo en Bolsa, sino a través de sus comercializadores (vea a continuación), carece de gastos anejos; y con él sus partícipes se pueden acoger al diferimiento fiscal en los traspasos, es decir, dando una orden de traspaso hacia otro fondo no tendrán implicaciones fiscales hasta que reembolsen el fondo de destino.
• Cuenta con la peculiaridad de invertir cerca del 70% de su patrimonio en 33 ETF que, de forma física -comprando las acciones que componen los índices respectivos-, remedan las bolsas de 29 países en función del peso de la economía. Destina el 30% restante a las acciones de la cartera Experto en acciones.