Afectada por el coronavirus
La economía sueca tampoco ha podido escapar al covid-19. Pero al contrario que otros países europeos, Suecia ha afrontado el problema con recomendaciones a la población en lugar de prohibiciones. Un enfoque suave de la pandemia. Sin cierres de colegios, restaurantes ni bares, pero con la insistente recomendación de trabajar todos desde casa, evitar el transporte público y respetar el famoso distanciamiento social. Esta estrategia sui generis de afrontar la pandemia ha tenido dos consecuencias importantes.
· La primera, de orden sanitario. Unos 6.000 suecos han muerto por el covid-19. Respecto a una población de 10 millones de personas, la cifra es elevada si la comparamos con otros países escandinavos. Una estrategia que le ha valido al país muchas críticas. Afortunadamente el número de muertes está en franco retroceso.
· La segunda consecuencia es de orden económico. Esta gestión suave de la crisis sanitaria ha permitido a la economía sueca sufrir menos que el resto de países de su entorno. En los últimos 12 meses, la economía sueca ha caído un 7,7 %, frente al -14,7% de la media europea.
¿Y de cara al futuro?
Suecia es una economía abierta con un peso destacado del sector servicios y un sector industrial que todavía añade un 30% del valor a su PIB. Y no sólo es Ikea o H&M, allí han nacido empresas punteras como TetraPak, Skype, Spotify, Ericsson o gigantes farmacéuticos como Astra y de la automoción de la talla de Volvo o Scania.
· En el momento en que la situación mejore, Suecia será una de las primeras en volver a exportar y con ello a la senda del crecimiento. Sus saneadas finanzas, unas modernas infraestructuras, la buena gestión sin demasiada burocracia y una población altamente cualificada son sus grandes atractivos para atraer inversión extranjera. Suecia está bien preparada para ponerse en marcha rápidamente en cuanto arranque la economía mundial.
Descubra el resto del análisis pinchando en el boton a continuación y verá nuestra valoración sobre la corona sueca y la Bolsa de Estocolmo.
Las acciones suecas están relativamente baratas y presentes tanto en nuestra estrategia global flexible como en las tres carteras mixtas (defensiva, equilibrada y dinámica) con un peso del 5% en todas ellas.
· Hay muy pocos fondos especializados exclusivamente en acciones suecas que sean fácilmente accesibles para un pequeño inversor. Entre ellos le recomendamos el iShares OMX Stockholm Capped UCITS ETF (IE00BD3RYZ16), un ETF que replica de forma física la evolución de las principales acciones de la bolsa sueca y es fiel reflejo del 85% del mercado. Cotiza en la Bolsa de Londres en peniques y deberá comprarlo a través de su intermediario como si de una acción se tratara.
Afectada por el coronavirus
La economía sueca tampoco ha podido escapar al covid-19. Pero al contrario que otros países europeos, Suecia ha afrontado el problema con recomendaciones a la población en lugar de prohibiciones. Un enfoque suave de la pandemia. Sin cierres de colegios, restaurantes ni bares, pero con la insistente recomendación de trabajar todos desde casa, evitar el transporte público y respetar el famoso distanciamiento social. Esta estrategia sui generis de afrontar la pandemia ha tenido dos consecuencias importantes.
· La primera, de orden sanitario. Unos 6.000 suecos han muerto por el covid-19. Respecto a una población de 10 millones de personas, la cifra es elevada si la comparamos con otros países escandinavos. Una estrategia que le ha valido al país muchas críticas. Afortunadamente el número de muertes está en franco retroceso.
· La segunda consecuencia es de orden económico. Esta gestión suave de la crisis sanitaria ha permitido a la economía sueca sufrir menos que el resto de países de su entorno. En los últimos 12 meses, la economía sueca ha caído un 7,7 %, frente al -14,7% de la media europea.
¿Y de cara al futuro?
Suecia es una economía abierta con un peso destacado del sector servicios y un sector industrial que todavía añade un 30% del valor a su PIB. Y no sólo es Ikea o H&M, allí han nacido empresas punteras como TetraPak, Skype, Spotify, Ericsson o gigantes farmacéuticos como Astra y de la automoción de la talla de Volvo o Scania.
· En el momento en que la situación mejore, Suecia será una de las primeras en volver a exportar y con ello a la senda del crecimiento. Sus saneadas finanzas, unas modernas infraestructuras, la buena gestión sin demasiada burocracia y una población altamente cualificada son sus grandes atractivos para atraer inversión extranjera. Suecia está bien preparada para ponerse en marcha rápidamente en cuanto arranque la economía mundial.
Una divisa barata
En los últimos tres años, la corona sueca (SEK) se ha depreciado algo más de un 12% respecto al euro. Para un país tan saneado en el plano económico y financiero, resulta algo chocante. El culpable es el banco central sueco, el Riksbank que, con el ánimo de favorecer sus exportaciones, se desmelena por mantener la corona en niveles bajos respecto a las divisas de sus principales socios comerciales. La corona sueca está actualmente infravalorada un 25% frente al euro.
A largo plazo, sin embargo, con una inflación prevista algo más elevada que en la zona euro, el banco central sueco lo tendrá complicado para no subir sus tipos directores y apreciar con ello al SEK, tal y como esperamos.
Valor liquidativo en el momento del análisis:
iShares OMX Stockholm Capped UCITS ETF: 482,00 peniques