Un puerto seguro
Tras un periodo en dique seco, el sector agrícola está siendo redescubierto por los inversores. ¿Por qué? Tras el subidón de las acciones tecnológicas estas son ya menos atractivas a ojos de los inversores y sinónimo de alto riesgo. En la búsqueda de resguardo en el que salvaguardar sus beneficios viran hacia inversiones más “tradicionales” y el sector agrícola, generador de caja inmune a las crisis, se erige como un puerto seguro.
En busca de lo aburrido
El campo no es un sector caliente ni mucho menos. Los precios de los alimentos se han normalizado, tal cual refleja por ejemplo el índice de la FAO de enero de 2026 al situarse un 22,7% por debajo del máximo de marzo de 2022 cuando la guerra de Ucrania elevó a cereales y aceites por las nubes. Ahora la oferta de cereales es abundante: las reservas mundiales cubren casi un tercio del consumo total en 2025/26, el nivel más alto en 25 años. Un contexto de precios normalizados en las materias primas agrícolas en el que no da miedo entrar.
· Ahora bien, el crecimiento de la población mundial empuja una demanda creciente de alimentos que, sin que haya un crecimiento de los terrenos de cultivo, incita a transformar la industria agrícola en la búsqueda de ganar productividad y mejoras logísticas que garanticen una mayor oferta.
El iShares Agribusiness
De este contexto se beneficia el iShares Agribusiness (IE00B6R52143), un ETF que. sin invertir en materias primas agrícolas. lo hace en las acciones de compañías que aportan mejoras de eficiencia como semillas, protección y nutrición de cultivos, maquinaria y soluciones industriales. Presente en nuestra cartera Experto en acciones con un peso del 3,1% (vea página 21), tras un rendimiento decepcionante hace un par de meses, su valor ha despertado en 2026 revalorizándose un +17% frente al +4,5% del conjunto de las bolsas mundiales.
· Este ETF replica el índice S&P Commodity Producers Agribusiness e incluye algunas de las mayores empresas cotizadas que se dedican a negocios agrícolas en todo el mundo. Geográficamente está sesgado hacia EE.UU. (50%), seguido de Japón (7,7%), Canadá (6,8%) y China (5,3%).
· Entre las principales apuestas del ETF destacan: Archer Daniels (8,2%), líder global en trasformación de productos agrícolas (harinas, aceites, piensos…) con un buen binomio calidad-precio; Corteva (7,9%) especializada en semillas y productos de protección de cultivos, donde va ganando cuota de mercado; Nutrien (6,3%) especializada en fertilizantes y Deere (6% de la cartera) que fabrica tractores y cosechadoras.
Nuestro consejo: compre
Las perspectivas para este ETF son buenas y, a pesar del reciente tirón, las valoraciones de las principales acciones en cartera no parecen especialmente exigentes. Con un PER de 24 queda bastante por debajo del PER de casi 29 al que cotiza la bolsa estadounidense. Es una inversión que puede funcionar muy bien si la economía agrícola se anima o los precios agrícolas despegan, ya que estas empresas ganan mucho dinero cuando los agricultores deciden invertir en mejorar sus tierras, comprar fertilizantes o renovar sus máquinas. Algo que a corto plazo no descartamos si continúa la escalada bélica en Irán. Eso sí, está invirtiendo en acciones y el riesgo es el de una inversión bursátil.
· Con unos gastos del ETF del 0,55% anual, sin ser barato, nos parece correcto para tratarse de un ETF temático. La bolsa más interesante para comprarlo es Euronext Ámsterdam, p.ej. en banco BiG donde es accesible con costes reducidos para los socios de OCU que se acojan al convenio www.bancobig.es/convenios/ocu/
Cotización del ETF en el momento del análisis: 50 EUR
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