Mineras de oro tras las correcciones: ¿Sigue siendo atractivo el ETF L&G Gold Mining?
El L&G Gold Mining (IE00B3CNHG25) es un ETF (fondo cotizado) que, con un coste anual del 0,55%, permite apostar por el oro. No invierte en lingotes, como haría un ETC sino en acciones de compañías internacionales dedicadas a la minería aurífera. Este ETF entró en la cartera del Experto en acciones en marzo de 2025. Un año después, gracias a la fuerte subida del oro y a la mejora de las expectativas de las mineras, acumulaba una revalorización del +135%. Entonces aconsejamos vender algo más de la mitad de la posición hasta devolverla a su peso inicial. Fue una decisión acertada: desde aquel máximo, y al calor de la corrección del oro, el fondo ha caído cerca de un 18%. La cuestión ahora es si aún tiene sentido invertir en él.
Réplica pasiva y diversificación en grandes productoras
Con una cartera concentrada en grandes mineras, su gestión es pasiva: replica de forma física y completa el índice STOXX Global Gold Miners, integrado por empresas que obtienen al menos el 50% de sus ingresos de la minería de oro. Sus 10 principales posiciones representan algo más del 71% del patrimonio, destacando: Newmont, Agnico Eagle Mines, AngloGold Ashanti, Kinross Gold, Gold Fields, Northern Star, Pan American Silver, Harmony Gold.
No es, por tanto, un fondo cargado de pequeñas mineras “junior” o compañías puramente exploradoras, sino que se centra en productoras consolidadas. Esto reduce el riesgo de invertir en empresas sin producción, aunque no elimina los riesgos propios del sector: costes, permisos, accidentes, conflictos laborales, problemas geológicos… y, por supuesto, el precio del oro.
El análisis en profundidad de las tendencias del mercado, los datos clave de costes de extracción (AISC) de 2026 y nuestra recomendación final sobre si es momento de comprar o mantener este ETF están reservados para nuestros socios.
¿En qué invierte el ETF L&G Gold Mining?
El L&G Gold Mining (IE00B3CNHG25) es un ETF (fondo cotizado) que, con un coste anual del 0,55%, permite apostar por el oro. No invierte en lingotes, como haría un ETC sino en acciones de compañías internacionales dedicadas a la minería aurífera. Este ETF entró en la cartera del Experto en acciones en marzo de 2025. Un año después, gracias a la fuerte subida del oro y a la mejora de las expectativas de las mineras, acumulaba una revalorización del +135%. Entonces aconsejamos vender algo más de la mitad de la posición hasta devolverla a su peso inicial. Fue una decisión acertada: desde aquel máximo, y al calor de la corrección del oro, el fondo ha caído cerca de un 18%. La cuestión ahora es si aún tiene sentido invertir en él.
Réplica pasiva y diversificación en grandes productoras
Con una cartera concentrada en grandes mineras, su gestión es pasiva: replica de forma física y completa el índice STOXX Global Gold Miners, integrado por empresas que obtienen al menos el 50% de sus ingresos de la minería de oro. Sus 10 principales posiciones representan algo más del 71% del patrimonio, destacando: Newmont, Agnico Eagle Mines, AngloGold Ashanti, Kinross Gold, Gold Fields, Northern Star, Pan American Silver, Harmony Gold.
No es, por tanto, un fondo cargado de pequeñas mineras “junior” o compañías puramente exploradoras, sino que se centra en productoras consolidadas. Esto reduce el riesgo de invertir en empresas sin producción, aunque no elimina los riesgos propios del sector: costes, permisos, accidentes, conflictos laborales, problemas geológicos… y, por supuesto, el precio del oro.
Factores que aún juegan a favor del oro
El principal argumento a favor sigue siendo el precio del oro. A finales de enero de 2026 alcanzó un máximo histórico de 5.405 dólares, aunque después corrigiera hasta rondar los 4.500 dólares. Para las mineras, un oro caro suele tener un efecto amplificado: sus ingresos aumentan con el precio del metal y, aunque puedan subir los costes, los márgenes siguen siendo elevados si el oro se mantiene en niveles altos.
También apoyan al oro las compras de los bancos centrales, con una demanda neta oficial de 244 toneladas en el primer trimestre, un 17% más que en el anterior. Polonia, Uzbekistán y China siguieron aumentando reservas, dentro de una tendencia de diversificación. A ello se suma el regreso de los inversores a los ETF de oro físico, señal de que el metal conserva atractivo como refugio ante las tensiones geopolíticas y las dudas sobre la inflación.
Riesgos
Pero los riesgos siguen ahí. Parte del escenario favorable ya está recogido en las cotizaciones de las mineras, que suelen moverse con más fuerza que el oro: suben más cuando el mercado acompaña, pero también caen más cuando el metal corrige.• A ello se suma el aumento de los costes de extracción: el AISC (All-In Sustaining Costs o coste total de sostenimiento). alcanzó en el cuarto trimestre de 2025 un récord de 1.706 dólares por onza, un 20% más interanual. Mientras el oro siga muy por encima de ese nivel, los márgenes son atractivos; pero una fuerte corrección del metal o nuevos aumentos de costes golpearían especialmente a las mineras menos eficientes. Además, la producción minera y el reciclaje crecieron en el primer trimestre de 2026, lo que puede limitar nuevas subidas del oro si la demanda pierde impulso.
Consejo de OCU Inversiones
Los argumentos para mantener este ETF siguen vivos: oro caro, bancos centrales compradores, recuperación de la demanda financiera y márgenes aún elevados para las grandes productoras. Además, puede servir como “seguro” ante un susto bursátil o una depreciación del dólar estadounidense.
• Ahora bien, ya no es la oportunidad clara de compra de hace algo más de un año. Por ello, solo aconsejaríamos comprarlo (p.ej. en banco BiG) a quien aún no lo tenga. El resto puede mantenerlo, aceptando que puede sufrir correcciones intensas si el oro pierde fuerza.
Cotización de este ETF en el momento del análisis: 84,25 EUR
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