El potencial de las acciones mexicanas
México no solo resiste los envites de Washington, sino que consolida una ventaja competitiva que los inversores no deben pasar por alto.
Los bandazos de Trump
Pese a la retórica hostil de la Administración Trump y la sombra de nuevos aranceles, México no solo resiste los envites de Washington, sino que consolida una ventaja competitiva que los inversores no deben pasar por alto.
Trump no es precisamente un aliado de México. Durante su primer mandato impulsó la construcción del muro fronterizo entre ambos países y transformó el antiguo NAFTA (el Tratado de libre comercio de América del Norte) en el actual USMCA (el Tratado de libre comercio entre EE.UU. México y Canadá), imponiendo condiciones más estrictas para su vecino. Además, bajo su administración se ordenaron expulsiones masivas de ciudadanos mexicanos.
Con esos antecedentes, los inversores temían un segundo mandato complicado. México, por supuesto, no se libró del “Día de la Liberación”, el 2 de abril de 2025, cuando Trump anunció aranceles contra todo el mundo. Pero hay un matiz decisivo: las operaciones realizadas bajo el paraguas del USMCA (es decir, el 80% de las exportaciones mexicanas) quedaron exentas de esos aranceles, lo que en la práctica supuso una ventaja competitiva para México al tener acceso preferente al mercado estadounidense.
Tensiones políticas
Esto no significa que todo esté resuelto y que no existan tensiones entre Ciudad de México y Washington. Los cárteles preocupan a la Casa Blanca, que llega a amenazar con una intervención militar. También se agita la amenaza de aranceles más altos si México suministra hidrocarburos a Cuba. Y la revisión del USMCA, prevista para el 1 de julio, podría traer un endurecimiento de las condiciones actuales.
Peso fuerte y tipos a la baja
Mientras tanto, la presidenta Sheinbaum intenta rebajar la tensión y jugar sus cartas. El dólar se debilita y el peso mexicano sube (casi un + 4% frente al euro en 2026), impulsado por la inversión extranjera. La inflación se mantiene relativamente estable (3,8% en enero frente a picos cercanos al 9% en 2022) y el coste del dinero baja: los tipos oficiales pasaron del 11% en marzo de 2024 a cerca del 7% actual. Esto debería apoyar tanto la inversión privada como el consumo. En cuanto a la relación con EE.UU hay un hecho difícil de ignorar: las cadenas de producción y suministro de la industria estadounidense están tan ligadas a México que a las empresas americanas les resulta complicado prescindir de su vecino del sur. Y entre China y México, Estados Unidos preferirá comerciar con un socio cercano, menos “amenazante”.
Conclusión y consejo
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