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OCU advierte de la desprotección de los consumidores ante la quiebra de empresas

25 nov. 2020
  • Aconseja pagar después de haber recibido el bien o el servicio y en caso de verse obligados adelantar el menor importe posible
  • La normativa que solo recoge medidas de protección en algunas actividades, también en ocasiones se han mostrado claramente insuficientes
  • Pide un cambio en la Ley concursal que proteja a los consumidores en caso de insolvencia de las empresas

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advierte de la desprotección en la que se encuentran los consumidores cuando quiebra la empresa con la que contratan bienes y servicios. Dentix, el caso más reciente, ha puesto de manifiesto esta situación. Se trata del más reciente y pero no el único, puesto que en el primer trimestre de 2020 han quebrado más de 1.700 empresas.

 

OCU recuerda que, en caso de quiebra, el consumidor debe ponerse a la cola a la hora de cobrar, pero la normativa estable un orden en la preferencia de cobro de los distintos acreedores de la empresa, y el consumidor se encuentra en último lugar, detrás de los bancos que cuenten con garantías hipotecarias, los trabajadores, Hacienda y la seguridad social o los proveedores. En la práctica y dado que en la mayoría de los concursos el resultado es la liquidación de las empresas, los consumidores acaban sin recibir el servicio o producto contratado y perdiendo su dinero.

 

Solo en algunos sectores la normativa contempla algún tipo de protección, aunque en muchos casos resulta insuficiente. En el caso de las garantías, si desaparece el vendedor la responsabilidad se traslada al fabricante. En los viajes combinados la agencia y el turoperador responden de forma solidaria y además están obligados a constituir una garantía para el caso de insolvencia. En la construcción de viviendas, es obligatorio para los constructores constituir un aval o contratar un seguro que cubra las cantidades entregadas a cuenta y contar con un seguro que cubra la garantía de la edificación y que se extiende en algún caso hasta los 10 años para cubrir los defectos más graves o estructurales. En los servicios financieros, el fondo de garantía de depósitos cubre hasta 100.000 euros por persona y entidad, mientras que, en los seguros, el consorcio de compensación de seguros se encarga de la liquidación de entidades y solo asumen daños en el caso del seguro obligatorio de automóviles.

 

Ante esta situación OCU pide que se modifique la Ley concursal para evitar que los consumidores queden desprotegidos ante situaciones de insolvencia, de la que resulta muy difícil escapar. OCU considera injusto que estén situados en el último lugar en el orden de prelación del concurso cuando son el colectivo que menos instrumentos tiene para conocer la situación económica de la empresa con la que se contrata y menos posibilidades tiene defender sus intereses en un concurso.

 

Por todo ello, desde OCU se aconseja a los consumidores que:

- Hay que evitar anticipar pagos a cuenta siempre que se pueda y si no queda más remedio, hay que procurar entregar lo menos posible. Se debe dejar siempre algo por pagar, en espera de que se entregue el producto o se realice el servicio.

- Es recomendable hacer pagos graduales a medida que vamos recibiendo el servicio. Por ejemplo, en el caso de hacer reformas en casa, es recomendable desembolsar el dinero a medida que se compren los materiales y se realicen los trabajos. También si se tiene que hacer un tratamiento complejo en el dentista, hay que optar por ir pagando los arreglos por fases y no de golpe por adelantado.

- En caso de que la empresa haya entrado en concurso de acreedores, el consumidor debe valorar si adherirse al procedimiento en caso de que la cantidad en juego sea importante. OCU advierte a los consumidores de que no deben depositar en el concurso muchas esperanzas y si hay otras vías de reparación alternativas, es conveniente usarlas.

- En el caso de que se esté pagando un servicio mediante un contrato de financiación vinculada, OCU recuerda que a falta de respuesta del proveedor del servicio el consumidor puede desligarse de la obligación de pagar a la financiera en los contratos vinculados, siempre que acredite esa falta de respuesta.

Es recomendable conservar siempre los contratos y justificantes de cualquier operación o pago realizados, pues serán necesarios para cualquier reclamación (también para ejercer, por ejemplo, el derecho a la garantía del producto o de sus reparaciones).

Hay que exigir que en los contratos y encargos figuren todas las salvaguardas existentes: por ejemplo, en la compra de vivienda sobre plano, deben pedirse pruebas de la existencia del aval o seguro que ha de cubrir el dinero pagado a cuenta y de que el consumidor en particular está cubierto.

En la contratación de servicios sueltos de viajes o de transporte, es conveniente pagar lo más tarde posible, y cuando se trate de viajes combinados o servicios de viaje vinculados, hay que verificar en el contrato la existencia de las garantías previstas por la ley. OCU recomienda exigir la “información normalizada”, donde deben figurar esas garantías, a la que todos los consumidores tienen derecho a acceder.

Es recomendable repartir el dinero entre varias entidades sin superar en ninguna el límite de 100.000 euros por titular, cubierto por los fondos de garantía.

- Conviene revisar los contratos de seguro por si estos dan alguna cobertura por insolvencia de terceros, aunque no es muy común.

Por último, OCU recuerda a los afectados de Dentix, el último concurso conocido que afecta a miles de consumidores, que si se estaban tratando en la clínica y está ha cerrado, tienen derecho a que finalicen su tratamiento o le devuelvan el dinero. Para ello ha puesto a disposición de los afectados el teléfono 900 907 512 y una página web donde podrán recibir información de como deben proceder a reclamar la devolución de su dinero o intentar negociar la continuidad del tratamiento.

 

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