Nuestra estrategia más ambiciosa
Cuanto mayores sean los rendimientos a los que aspire, mayor será el riesgo que deba asumir. Pero, claro, mejor si se hace con cabeza. Nuestras estrategias mixtas (la defensiva, equilibrada y dinámica) son ese cóctel de inversiones que nosotros le proponemos con el propósito de obtener el máximo rendimiento posible, pero con la vista puesta en que el riesgo que asume con cada una de ellas no se pase de la raya. Y dónde se coloca esa raya es lo que diferencia a unas carteras mixtas de las otras, siendo la dinámica la que pone el umbral más alto, de ahí que en esta las acciones tengan mayor protagonismo que las obligaciones. Ahora bien, ¿a qué riesgo nos referimos? ¿A quién va dirigida? ¿Es una cartera para cualquier plazo? ¿Qué rendimiento podemos esperar de ella? Y, por último, ¿cómo invertir en ella?
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Nuestra estrategia más ambiciosa
Cuanto mayores sean los rendimientos a los que aspire, mayor será el riesgo que deba asumir. Pero, claro, mejor si se hace con cabeza. Nuestras estrategias mixtas (la defensiva, equilibrada y dinámica) son ese cóctel de inversiones que nosotros le proponemos con el propósito de obtener el máximo rendimiento posible, pero con la vista puesta en que el riesgo que asume con cada una de ellas no se pase de la raya. Y dónde se coloca esa raya es lo que diferencia a unas carteras mixtas de las otras, siendo la dinámica la que pone el umbral más alto, de ahí que en esta las acciones tengan mayor protagonismo que las obligaciones. Ahora bien, ¿a qué riesgo nos referimos? ¿A quién va dirigida? ¿Es una cartera para cualquier plazo? ¿Qué rendimiento podemos esperar de ella? Y, por último, ¿cómo invertir en ella?
Pérdidas a 1 año, topadas al 15%
A la hora de confeccionar nuestras estrategias mixtas hacemos uso del sistema estadístico de medición de riesgo denominado VAR (Value At Risk). Así, metemos en la coctelera un amplio universo de inversiones de todo el mundo (vea recuadro) y, en base a las volatilidades y correlaciones de riesgo, determinamos la distribución que maximiza el rendimiento bajo la premisa de un límite de pérdidas en un determinado periodo de tiempo que, por muy mal que marchen las cosas en esta cartera, fijamos en un 15% a un año vista.
• Ojo, todo este sistema se sustenta en datos pasados, por lo que ha de ser consciente de que funciona en condiciones “normales” de mercado y no es una garantía inquebrantable. Ante situaciones extremas ese tope podría pasarse, si bien las probabilidades de que eso ocurra son muy limitadas.
Universo elegible de inversiones
En nuestras estrategias tienen potencialmente cabida todo tipo de acciones y obligaciones, siempre y cuando usted, ya sea directa o indirectamente, pueda comprarlas. Para cada una de ellas estimamos una rentabilidad esperada que, puesta en relación con el riesgo que con ellas se asume, nos permite identificar las inversiones más interesantes y que, a la postre, serán las que en mayor o menor medida acabarán formando parte de nuestra estrategia.
Un vistazo al pasado
Nuestra estrategia mixta dinámica empezó a rodar tal y como la concebimos ahora, es decir, añadiendo la premisa de limitar las pérdidas al 15% a un año vista (VAR), allá por abril de 2019. Desde entonces ha tenido que lidiar con una pandemia y ahora con una guerra en Europa que han supuesto toda una prueba de fuego para ella.
• Pues bien, tras analizar al término de cada mes los 29 periodos de doce meses que hemos vivido desde entonces el resultado es satisfactorio: la pérdida máxima en un año apenas alcanzó el 11% en los peores momentos de la pandemia (desde abril de 2019 a abril de 2020) y en este difícil 2022 de números rojos apenas llegó al 9% (desde junio de 2021 a junio de 2022). Es decir, ha cumplido de sobra con ese tope de pérdidas fijado en un 15% a un año, incluso en estos escenarios tan adversos.
• Echando la vista aún más atrás es posible analizar los más de 200 periodos de 1 año desde que la cartera dinámica, precursora de la mixta dinámica actual, viera la luz en 2001. Incluso antes de no añadir el criterio VAR 15%, en solo un 6% de las ocasiones las pérdidas superaron el umbral del 15%. Poco más de una decena de veces y todas en el mismo momento temporal, la crisis de 2008 (entre noviembre de 2007 y noviembre de 2008 llegó a perder un 42,8%).
• ¿Experiencias para olvidar? Nada más lejos de la realidad. En los meses posteriores a estos quebrantos por encima del 15% la cartera dinámica emprendía el camino opuesto y llegó a registrar ganancias del 51,4% entre marzo de 2009 y marzo de 2010. El pasado nos enseña que, en una cartera bien diversificada como la mixta dinámica, cuando vienen mal dadas es el mejor momento de invertir y el peor para salir corriendo, pues la rentabilidad potencial es mayor (vea más adelante). Ojo, no pierda de vista que la cartera dinámica no añadía entonces en sus cálculos el criterio VAR de la actual. Razón por la que las variaciones en el corto plazo, tanto para bien como para mal, eran más amplias de las que podemos esperar actualmente.

Para los que más aspiran
Esta es la cartera más ambiciosa de nuestras carteras mixtas al apostar por mercados de mayor potencial. De ahí que conceda un mayor peso a las acciones y pueda experimentar bandazos más intensos a corto plazo. Consecuencia de ello es también que su periodo ideal de maduración deba ser más prolongado.
• Si bien se trata de una cartera que trata de topar las pérdidas a un año vista, el umbral del 15% no tiene por qué ser del agrado de todo el mundo.
• Todo ello hace que no esté dirigida a cualquier inversor. Esta estrategia está pensada para alguien que no se asuste si llega a asumir pérdidas de hasta el 15% en un año, y que puede dejar trabajando su dinero durante años. ¿Cuántos?
A 10 años vista, o incluso más
No se confunda. Que esta estrategia se diseñe tratando de acotar las pérdidas a un año vista no quiere decir ni mucho menos que esté pensada para el corto plazo. Todo lo contrario. Donde esta estrategia dará sus mejores frutos será en horizontes temporales largos, entendiendo por tales diez o, mejor aún, quince o más años.
• La explicación es evidente. Al tratarse de una cartera con bastante manga ancha para invertir, las acciones han oscilado entre el 40 y el 90% de su peso. A cambio, eso sí, de una mayor volatilidad que solo el paso del tiempo acaba reduciendo.
• Para muestra un botón (vea tabla). Es un hecho que el paso del tiempo reduce la dispersión de los resultados de las inversiones más volátiles y las agrupa en torno a su media. De ahí que sea muy recomendable que cuando se invierte en estrategias con inversiones más volátiles, se haga con un prisma de muy largo plazo. De ese modo se asegura con un alto nivel de probabilidades la obtención de un rendimiento acorde a lo esperado, y la probabilidad de sufrir pérdidas des-aparece. En plazos más cortos las probabilidades de obtener rendimientos mucho más elevados a lo esperado son muy altas, pero también las de cosechar mucho menos de lo que podría esperar. La conclusión es evidente mirando los rendimientos en el pasado de nuestra estrategia mixta dinámica: los sustos, tanto para mal como para bien, van desapareciendo con el paso del tiempo, donde los resultados se estabilizan en torno al objetivo que realmente persigue esta estrategia. Ahora bien, de cara a lo que está por venir, ¿qué podemos esperar de ella?
• Con su composición actual nuestras estimaciones, de por sí conservadoras, apuntan a un rendimiento esperado en torno al 6,5% anual. Ha de tener en cuenta que este rendimiento no es fijo en el tiempo y las condiciones de los mercados influyen en él. Esto explica que, tras las caídas de los últimos meses, ahora esperemos en torno a un 1% anual más que el 5,5% anual logrado, de media, en los periodos de 10 años acontecidos desde su origen.
• En otras palabras, en este tipo de estrategias aprovechar las caídas, como la actual, puede salirle muy a cuenta pues optará a rendimientos futuros mayores. De hecho, no hay más que echar un vistazo al pasado para comprobarlo (vea gráfico). Aquellos que invirtieron en esta estrategia en la crisis de 2008 fueron los que, a diez años vista, obtuvieron los mayores rendimientos anuales, de hasta el 10% anual. En cualquier caso, la cartera se adapta para, en horizontes largos, moverse en parámetros más o menos similares.
| EL EFECTO DEL PASO DEL TIEMPO * | ||
|---|---|---|
| Rendimientos anuales | 1 año | 3 años |
| Rendimiento máximo anual | 51,40% | 30,40% |
| Rendimiento mínimo anual | -42,90% | -16,40% |
| Rendimiento medio anual | 7,00% | 6,60% |
| *Utilizamos valores de cierre mensuales de 2001 a 2019 de nuestra cartera dinámica y a partir de esa fecha hasta ahora de la cartera mixta dinámica, que añade el criterio VAR en su confección. | ||
¿Cómo invertir en ella?
Usted puede ver la composición y seguir esta estrategia en este enlace en el que encontrará de forma actualizada su distribución, así como los diferentes fondos de inversión recomendados para abordar cada apuesta.
• Obviamente esto requiere de un trabajo por su parte, pues tendrá que comprar los fondos y ETF (fondos cotizados) recomendados que ahora son al menos 15 (si su patrimonio es elevado puede comprar varios fondos de una cierta categoría) y deberá abordar periódicamente los cambios que vamos proponiendo.