Adiós, acciones zona euro
Europa será inevitablemente la región más afectada por la guerra en Ucrania. A corto plazo, el conflicto ya está provocando interrupciones en las cadenas de aprovisionamiento. Pero lo más importante son los enormes interrogantes que plantea en el suministro energético de la región, su resistencia frente a posibles cortes por parte de Rusia y las implicaciones en el precio. Problemas que se producen en un momento donde el modelo energético estaba condicionado por los cambios asociados a la transición hacia las energías renovables. Con o sin Rusia, Europa se mueve hacia una energía más cara que reducirá la competitividad del continente, sobre todo porque es probable que sea el único actor global sin acceso fácil (y barato) a la energía. Además, incluso en el caso de que se produzca un rápido final del conflicto y una vuelta a la paz en el continente, los días de Rusia como socio de confianza han terminado. Esto afecta al suministro energético, pero también implica un gasto militar muy superior al asumido durante décadas.
· Este mayor gasto (en energía, calefacción, electricidad, transporte y defensa) será sinónimo de una mayor presión sobre los consumidores y las finanzas públicas, lo que debilitará la demanda privada y la inversión. Con todo, hemos rebajado las previsiones de crecimiento para la zona euro no solo para 2022 y 2023, sino también de cara al largo plazo. Y creemos que ante las dificultades actuales es mejor evitar esta región, hasta ahora presente con un peso del 5% en las tres carteras mixtas.
Hola, obligaciones brasileñas
El testigo lo toman las obligaciones brasileñas, una inversión con un riesgo elevado sí, pero...
PARA VER EL RESTO DEL ANÁLISIS Y LA COMPOSICIÓN DE ESTAS TRES CARTERAS MIXTAS, PINCHE EN EL BOTÓN SIGUIENTE.
Adiós, acciones zona euro
Europa será inevitablemente la región más afectada por la guerra en Ucrania. A corto plazo, el conflicto ya está provocando interrupciones en las cadenas de aprovisionamiento. Pero lo más importante son los enormes interrogantes que plantea en el suministro energético de la región, su resistencia frente a posibles cortes por parte de Rusia y las implicaciones en el precio. Problemas que se producen en un momento donde el modelo energético estaba condicionado por los cambios asociados a la transición hacia las energías renovables. Con o sin Rusia, Europa se mueve hacia una energía más cara que reducirá la competitividad del continente, sobre todo porque es probable que sea el único actor global sin acceso fácil (y barato) a la energía. Además, incluso en el caso de que se produzca un rápido final del conflicto y una vuelta a la paz en el continente, los días de Rusia como socio de confianza han terminado. Esto afecta al suministro energético, pero también implica un gasto militar muy superior al asumido durante décadas.
· Este mayor gasto (en energía, calefacción, electricidad, transporte y defensa) será sinónimo de una mayor presión sobre los consumidores y las finanzas públicas, lo que debilitará la demanda privada y la inversión. Con todo, hemos rebajado las previsiones de crecimiento para la zona euro no solo para 2022 y 2023, sino también de cara al largo plazo. Y creemos que ante las dificultades actuales es mejor evitar esta región, hasta ahora presente con un peso del 5% en las tres carteras mixtas.
Hola, obligaciones brasileñas
El testigo lo toman las obligaciones brasileñas, una inversión con un riesgo elevado sí, pero a nuestro juicio ahora bien remunerado. Así, el tipo de interés oficial ha pasado del 2,25% de hace un año al 11,75% actual y es de los pocos países que, pese a que la inflación en el país supera el 10%, puede presumir de ofrecer tasas de rentabilidad reales positivas, por encima del 1% anual. En EE.UU. y la zona euro, p.ej., una vez descontada la inflación, las obligaciones tienen un rendimiento real negativo de entre el -5 y -7% anual.
· El alza del precio de las materias primas es otro de los catalizadores de esta inversión por el efecto positivo que ejerce sobre su divisa, el real brasileño: pese al repunte del último trimestre (+25% frente al euro) está aún algo infravalorado y podría seguir beneficiándose de esta tendencia. Por otro lado, la mejora que supone para las finanzas públicas del país y el hecho de que pueda contribuir a limitar la inflación en el medio plazo también juega a su favor.
· Además, si los tipos de interés volvieran a niveles previos a la pandemia (7% anual) esta apuesta saldría favorecida. Y es un escenario factible a medio plazo. De hecho, los tipos a 10 años, actualmente en el 11%, ya han descendido algo frente a los recientes máximos del 12,4% de marzo. Con unas finanzas públicas en mejor forma, una inflación menos amenazante gracias a un real más fuerte y una escasa exposición a la guerra en Ucrania, las obligaciones brasileñas están ganando popularidad como cobertura contra la inflación.
Vea los fondos recomendados para seguir la cartera mixta defensiva, la mixta equilibra y la mixta dinámica
