Superando las expectativas
El crecimiento estadounidense del segundo trimestre fue más fuerte de lo anunciado: tras una contracción del -0,5% en el primer trimestre, el período abril-junio se salda con un crecimiento anualizado del 3,3% (frente al 3% inicialmente previsto). Si bien la revisión es mínima, las causas son notables: el consumo de los hogares progresó adecuadamente y la inversión, apoyada por el auge de la inteligencia artificial (IA), retrocedió menos de lo esperado. La caída del 29,8% de las importaciones, después de dispararse un +37,9% en el primer trimestre ligada a la anticipación de los aranceles, era esperada.
Estos elementos muestran una economía aún dinámica. La inversión en IA sigue siendo prometedora, el consumo debería beneficiarse de la reforma fiscal de Trump y de condiciones de crédito más favorables hacia finales de año. Las importaciones deberían estabilizarse, aunque la persistente incertidumbre sobre los aranceles frena cualquier reactivación brusca.
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Superando las expectativas
El crecimiento estadounidense del segundo trimestre fue más fuerte de lo anunciado: tras una contracción del -0,5% en el primer trimestre, el período abril-junio se salda con un crecimiento anualizado del 3,3% (frente al 3% inicialmente previsto). Si bien la revisión es mínima, las causas son notables: el consumo de los hogares progresó adecuadamente y la inversión, apoyada por el auge de la inteligencia artificial (IA), retrocedió menos de lo esperado. La caída del 29,8% de las importaciones, después de dispararse un +37,9% en el primer trimestre ligada a la anticipación de los aranceles, era esperada.
Estos elementos muestran una economía aún dinámica. La inversión en IA sigue siendo prometedora, el consumo debería beneficiarse de la reforma fiscal de Trump y de condiciones de crédito más favorables hacia finales de año. Las importaciones deberían estabilizarse, aunque la persistente incertidumbre sobre los aranceles frena cualquier reactivación brusca.
La economía estadounidense se muestra aún competitiva y conserva sólidos activos. Continuamos invirtiendo en ella en el marco de todas nuestras carteras globales, diversificando tanto acciones como en los diferentes tipos de obligaciones (del Tesoro norteamericano, corporativas y high yield).
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