El Banco Central de Japón entre la espada y la pared
Tras las elecciones del pasado 27 de octubre, la situación política en Japón se ha vuelto compleja. Será difícil for-mar una mayoría parlamentaria sólida, lo que retrasará el camino hacia la normalización económica y monetaria.
El Partido Liberal Democrático (PLD) ha perdido su mayoría parlamentaria por primera vez en 15 años. Aunque Shigeru Ishiba seguirá siendo primer ministro, con los principales partidos de la oposición negándose a formar una coalición, será muy difícil aprobar nuevas reformas. Una inestabilidad que también podría complicar la labor al Banco Central de Japón a la hora de seguir con su ajuste monetario, consintiendo un aumento de los tipos oficiales (actualmente en el 0,25%) y abandonando su idea de mantener los del largo en el 0% (actualmente rondan el 1%).
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Un complicado panorama político
Tras las elecciones del pasado 27 de octubre, la situación política en Japón se ha vuelto compleja. Será difícil for-mar una mayoría parlamentaria sólida, lo que retrasará el camino hacia la normalización económica y monetaria.
El Partido Liberal Democrático (PLD) ha perdido su mayoría parlamentaria por primera vez en 15 años. Aunque Shigeru Ishiba seguirá siendo primer ministro, con los principales partidos de la oposición negándose a formar una coalición, será muy difícil aprobar nuevas reformas. Una inestabilidad que también podría complicar la labor al Banco Central de Japón a la hora de seguir con su ajuste monetario, consintiendo un aumento de los tipos oficiales (actualmente en el 0,25%) y abandonando su idea de mantener los del largo en el 0% (actualmente rondan el 1%).
Como consecuencia de esta posibilidad de una suspensión de la normalización monetaria, el yen reaccionó perdiendo plumas en los mercados de divisas. Debilidad que, a su vez, fue recibida con alegría por la Bolsa de Tokio por ser un elemento propulsor de los beneficios obtenidos en el extranjero por las empresas niponas. Y los tipos a largo ni se inmutaron pues actualmente Japón no tiene problemas a la hora de financiar su deuda.
Un sí a Japón
En los próximos meses la inestabilidad política podría seguir causando turbulencias en los mercados financieros japoneses. Pero no amenaza los cambios que están en curso. En este contexto, la Bolsa de Tokio nos sigue pareciendo una inversión atractiva.
• Las acciones japonesas están presentes en todas nuestras estrategias de inversión. Para apostar por ellas puede optar por un fondo como la clase limpia del BGF Japan Flexible Eq. D2 (LU0827883447). Si prefiere la gestión pasiva, puede optar por Amundi Prime Japan (LU1931974775), que sigue el índice MSCI Japan. Puede consultar todos los fondos de la categoría en nuestro comparador de fondos.