La cara y la cruz de un fuerte crecimiento
La economía brasileña, que ya había registrado un fuerte crecimiento del 1% en los tres primeros meses del año, aumentó otro 1,4% en el segundo trimestre, impulsada sobre todo por el consumo de los hogares (+1,3%). Una tasa de desempleo en su nivel más bajo desde enero de 2015, el aumento de los salarios y el incremento de las prestaciones sociales están animando a los brasileños a consumir. Con los líderes empresariales brasileños confiados en las perspectivas económicas, la inversión empresarial también se disparó (+2,1%) en el segundo trimestre. Sin embargo, este fuerte crecimiento está provocando ciertos problemas.
Si desea seguir leyendo este análisis, haga clic en el botón siguiente
La cara y la cruz de un fuerte crecimiento
La economía brasileña, que ya había registrado un fuerte crecimiento del 1% en los tres primeros meses del año, aumentó otro 1,4% en el segundo trimestre, impulsada sobre todo por el consumo de los hogares (+1,3%). Una tasa de desempleo en su nivel más bajo desde enero de 2015, el aumento de los salarios y el incremento de las prestaciones sociales están animando a los brasileños a consumir. Con los líderes empresariales brasileños confiados en las perspectivas económicas, la inversión empresarial también se disparó (+2,1%) en el segundo trimestre. Sin embargo, este fuerte crecimiento está provocando ciertos problemas. Está impulsando las importaciones (7,6%). Y con la ralentización de las exportaciones debido a la caída de los precios de las principales materias primas que Brasil envía al extranjero, el superávit comercial está disminuyendo. Además, el crecimiento del PIB se está logrando a costa de un déficit público elevado e insostenible. Por último, la fuerte demanda interna que subyace tras el auge del PIB está alimentando las presiones inflacionistas. La inflación ha alcanzado ya el 4,5%, el límite máximo del objetivo del Banco de Brasil, lo que debería incitarle a subir sus tipos oficiales (actualmente en el 10,5%). Una subida de tipos que podría complicar la difícil ecuación presupuestaria y frenará las inversiones necesarias para garantizar el desarrollo económico del país a largo plazo.
¿Qué hacer?
Aunque Brasil ofrece un potencial atractivo, el recurrente deslizamiento alcista de los precios es un importante obstáculo. Así, si bien la Bolsa de Sao Paulo nos parece interesante, solo recomendamos apostar por ella a los inversores más dinámicos que nos les asuste su riesgo y dedicándole un pequeño peso a través p.ej de un fondo como el BNY Mellon Brazil Equity, mejor si opta por su clase limpia W (IE00B90PP807), o a través de los otros de la categoría interesantes y que se adapten a su perfil que encontrará en nuestro comparador de fondos y ETF