¿Nuevas subidas de los tipos oficiales en EE.UU?
En los EE.UU, las actas de la última reunión de la FED dejan claro lo que ya sabíamos: tras un largo ciclo alcista, que culminó en mayo con una subida de los tipos oficiales del 0,25% - situándolos entre el 5% y el 5,25%-, la máxima autoridad monetaria estadounidense no está del todo segura de la necesidad de tener que seguir subiéndolos.
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¿Nuevas subidas de los tipos oficiales en EE.UU?
En los EE.UU, las actas de la última reunión de la FED dejan claro lo que ya sabíamos: tras un largo ciclo alcista, que culminó en mayo con una subida de los tipos oficiales del 0,25% - situándolos entre el 5% y el 5,25%-, la máxima autoridad monetaria estadounidense no está del todo segura de la necesidad de tener que seguir subiéndolos. Y es que, por un lado, la crisis que afecta al sector bancario se está traduciendo en un endurecimiento de las condiciones del crédito para consumidores y empresas. A fin de cuentas, su impacto no es muy diferente del que provocaría una nueva subida de tipos. Por otro lado, las interminables negociaciones sobre el aumento del límite máximo del endeudamiento público -el techo de la deuda- añaden una indeseada dosis de incertidumbre. Y a todo ello viene a sumarse el hecho de que el impacto en la economía real de cualquier movimiento de los tipos oficiales no se produce de inmediato, sino que lleva su tiempo. Por todo ello es comprensible que la FED tenga dudas a la hora de subir de nuevo los tipos.
Nuestro consejo
En los EE.UU, la FED no quiere pasarse de la raya subiendo más los tipos oficiales -podrían frenar la recuperación económica-, pero tampoco se quiere precipitar a la hora de bajarlos. De ahí que no descarte por el momento ninguna opción, otorgándose un amplio margen de maniobra para hacer frente a la situación en función de la evolución de la economía. Acciones y obligaciones estadounidenses siguen formando parte de nuestras estrategias de inversión