Resultado electoral incierto
En los comicios del 11 de septiembre los suecos eligen a los 349 diputados de la asamblea parlamentaria. La identidad del próximo primer ministro es de lo más incierta. El tema principal de la campaña electoral versa sobre la delincuencia y la violencia, en aumento en la última década, seguido por la política sanitaria. La gestión del coronavirus, lejos de ser perfecta, sacó a la luz las deficiencias del sistema sanitario sueco. La subida de los precios de la energía, que erosiona el poder adquisitivo de los hogares, es una cuestión ineludible, sobre todo el papel que debería jugar la energía nuclear en la combinación energética del país escandinavo.
Gran exportador de electricidad
Gracias a las grandes inversiones realizadas en los últimos años en energías renovables, Suecia va por delante del resto de Europa, dependiente de la energía rusa. Mientras que la energía nuclear aún aporta el 30% de la electricidad producida, la eólica representa casi el 20% y la hidráulica más del 40%. La crisis del gas no amenaza el suministro eléctrico del país. Al contrario. Esta combinación energética ha permitido a Suecia convertirse en el primer exportador de electricidad de Europa en el primer semestre del año. Pero el país tendrá que hacer frente a una serie de dificultades adicionales en meses venideros.
Solidez económica
Los consumidores suecos tampoco se libran del repunte de los precios: la inflación alcanzó el 8,5% en julio, su nivel más alto desde 1991. Esto, unido a la intención del banco central sueco de seguir aumentando el precio oficial del dinero, tras subirlo al 0,75% en pocos meses, reducirá el dinamismo del consumo. De hecho, el endurecimiento de las condiciones de crédito ya ha frenado el mercado de la vivienda. Por otro lado, las exportaciones representan casi la mitad del PIB y las empresas suecas tendrán que hacer frente a la desaceleración de la demanda mundial. Todo ello augura por tanto una clara desaceleración del crecimiento económico.
· Pero Suecia cuenta con puntos fuertes para superar el entorno económico menos favorable para los próximos trimestres. Con una deuda pública inferior al 40% del PIB, el próximo gobierno tiene los medios necesarios para respaldar el consumo de los hogares con medidas fiscales y continuar la reactivación de la inversión pública iniciada este año. Para apoyar la transición climática, acelerar la digitalización y reforzar el sistema de protección social, Suecia destinará el 0,9% del PIB este año, 74.000 millones de coronas suecas.
Buena relación rentabilidad-riesgo
En general, las empresas suecas son...
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· Las acciones suecas están presentes en nuestras estrategias globales mixtas con un peso del 5% y el 10% en la cartera global flexible, por lo que, si usted tiene el Metavalor Global, fondo que remeda esta última cartera, ya estará invirtiendo con él en acciones suecas.
· La oferta de fondos de acciones suecas es muy escasa en nuestro país. No encontramos fondos tradicionales y sólo puede acceder a 3 fondos cotizados. Entre ellos, nos decantamos por el ETF iShares OMX Stockholm Capped (IE00BD3RYZ16; Xetra alemán) que replica de forma física el índice OMX Stockholm e incluye en su cartera las principales acciones de la bolsa sueca pertenecientes a los principales sectores (financiero, industrial, bienes de consumo, servicios, entre otros).
Resultado electoral incierto
En los comicios del 11 de septiembre los suecos eligen a los 349 diputados de la asamblea parlamentaria. La identidad del próximo primer ministro es de lo más incierta. El tema principal de la campaña electoral versa sobre la delincuencia y la violencia, en aumento en la última década, seguido por la política sanitaria. La gestión del coronavirus, lejos de ser perfecta, sacó a la luz las deficiencias del sistema sanitario sueco. La subida de los precios de la energía, que erosiona el poder adquisitivo de los hogares, es una cuestión ineludible, sobre todo el papel que debería jugar la energía nuclear en la combinación energética del país escandinavo.
Gran exportador de electricidad
Gracias a las grandes inversiones realizadas en los últimos años en energías renovables, Suecia va por delante del resto de Europa, dependiente de la energía rusa. Mientras que la energía nuclear aún aporta el 30% de la electricidad producida, la eólica representa casi el 20% y la hidráulica más del 40%. La crisis del gas no amenaza el suministro eléctrico del país. Al contrario. Esta combinación energética ha permitido a Suecia convertirse en el primer exportador de electricidad de Europa en el primer semestre del año. Pero el país tendrá que hacer frente a una serie de dificultades adicionales en meses venideros.
Solidez económica
Los consumidores suecos tampoco se libran del repunte de los precios: la inflación alcanzó el 8,5% en julio, su nivel más alto desde 1991. Esto, unido a la intención del banco central sueco de seguir aumentando el precio oficial del dinero, tras subirlo al 0,75% en pocos meses, reducirá el dinamismo del consumo. De hecho, el endurecimiento de las condiciones de crédito ya ha frenado el mercado de la vivienda. Por otro lado, las exportaciones representan casi la mitad del PIB y las empresas suecas tendrán que hacer frente a la desaceleración de la demanda mundial. Todo ello augura por tanto una clara desaceleración del crecimiento económico.
· Pero Suecia cuenta con puntos fuertes para superar el entorno económico menos favorable para los próximos trimestres. Con una deuda pública inferior al 40% del PIB, el próximo gobierno tiene los medios necesarios para respaldar el consumo de los hogares con medidas fiscales y continuar la reactivación de la inversión pública iniciada este año. Para apoyar la transición climática, acelerar la digitalización y reforzar el sistema de protección social, Suecia destinará el 0,9% del PIB este año, 74.000 millones de coronas suecas.
Buena relación rentabilidad-riesgo
En general, las empresas suecas son sólidas y capaces de sobreponerse a la crisis económica, gracias a una cultura innovadora que les permite seguir el ritmo de la evolución del mercado. El batacazo de la Bolsa de Estocolmo en el último año (cae más de un 26% frente al -10,4% de la bolsa europea) vuelve más interesante si cabe la apuesta por las acciones suecas, con unas perspectivas de rentabilidad atractivas y un riesgo limitado.
Por otro lado, la corona sueca está infravalorada respecto al euro con un potencial de revalorización que estimamos superior al 20% a largo plazo.
Valor liquidativo en el momento del análisis:
iShares OMX Stockholm Capped: 63,63 EUR
Metavalor Global: 74,72 EUR