Elevado potencial económico
La competitividad de la economía sueca es una de sus principales bazas. Así, en la última década, la mayor de las economías escandinavas superó año tras año al conjunto de la zona euro. Es probable que esta buena racha se rompa ahora, pero solo temporalmente, debido a su buen hacer capeando el temporal en 2020: el PIB sueco cedió un 2,8%, frente al 6,6% de la zona euro, por lo que el rebote también podría ser menor. De cara al futuro, no obstante, el potencial de crecimiento de la economía sueca seguirá siendo mayor.
Apuesta por I+D
La apuesta del país y de sus empresas por la investigación y el desarrollo está detrás de este potencial: 32 de las 2.500 compañías del mundo que más invierten en I+D son suecas, con un total de 10.100 millones invertidos en 2020. Dejando de lado a las principales economías mundiales, pocos países le siguen el ritmo: entre los de la zona euro, p.ej., Italia tiene 24 empresas (inversión en 2020 por debajo de los 6.000 millones de euros), España y Bélgica 14 (con 5.700 y 2.900 millones invertidos respectivamente) y Portugal, con una población similar a la de Suecia, sólo 3 (menos de 300 millones de inversión).
Mercado muy completo y global
Otra de las grandes bazas de la bolsa sueca reside en la diversidad, fortaleza, agilidad y competitividad de las compañías que lo integran, capaces de mirar más allá de las fronteras del país y adaptarse a un mundo cambiante, lo que les permite hacer frente e incluso aprovechar shocks como el del covid o tendencias subyacentes como la transición energética, la inversión ESG o las delicadas relaciones geopolíticas.
· Los ejemplos son muchos. AtlasCopco es el principal fabricante mundial de compresores para herramientas y máquinas. Ericsson se especializa en redes de telecomunicaciones y, en particular, en 5G. Nordea, uno de los principales bancos de los países nórdicos, es de los pioneros en aplicar la tecnología blockchain a las finanzas. Evolution Gaming es líder mundial en juegos de azar online. Materias primas mineras (Sandvik, Epiroc, Boliden), la transición en el sector transporte (Volvo), la seguridad (Assa Abloy) o la construcción (Hexagon, Skanska) también están presentes con compañías de talla mundial.
Para ver el resto del análisis y cómo invertir en acciones suecas, pinche en el botón siguiente.
· El ETF iShares OMX Stockholm Capped (IE00BD3RYZ16), que replica de forma física la evolución de las principales acciones de la bolsa sueca, es la mejor forma de encauzar esta apuesta. Habrá de comprarlo en la Bolsa de Londres.
· El Metavalor Global (ES0162741005) ya dedica a las acciones suecas un 5% de su cartera.
Elevado potencial económico
La competitividad de la economía sueca es una de sus principales bazas. Así, en la última década, la mayor de las economías escandinavas superó año tras año al conjunto de la zona euro. Es probable que esta buena racha se rompa ahora, pero solo temporalmente, debido a su buen hacer capeando el temporal en 2020: el PIB sueco cedió un 2,8%, frente al 6,6% de la zona euro, por lo que el rebote también podría ser menor. De cara al futuro, no obstante, el potencial de crecimiento de la economía sueca seguirá siendo mayor.
Apuesta por I+D
La apuesta del país y de sus empresas por la investigación y el desarrollo está detrás de este potencial: 32 de las 2.500 compañías del mundo que más invierten en I+D son suecas, con un total de 10.100 millones invertidos en 2020. Dejando de lado a las principales economías mundiales, pocos países le siguen el ritmo: entre los de la zona euro, p.ej., Italia tiene 24 empresas (inversión en 2020 por debajo de los 6.000 millones de euros), España y Bélgica 14 (con 5.700 y 2.900 millones invertidos respectivamente) y Portugal, con una población similar a la de Suecia, sólo 3 (menos de 300 millones de inversión).
Mercado muy completo y global
Otra de las grandes bazas de la bolsa sueca reside en la diversidad, fortaleza, agilidad y competitividad de las compañías que lo integran, capaces de mirar más allá de las fronteras del país y adaptarse a un mundo cambiante, lo que les permite hacer frente e incluso aprovechar shocks como el del covid o tendencias subyacentes como la transición energética, la inversión ESG o las delicadas relaciones geopolíticas.
· Los ejemplos son muchos. AtlasCopco es el principal fabricante mundial de compresores para herramientas y máquinas. Ericsson se especializa en redes de telecomunicaciones y, en particular, en 5G. Nordea, uno de los principales bancos de los países nórdicos, es de los pioneros en aplicar la tecnología blockchain a las finanzas. Evolution Gaming es líder mundial en juegos de azar online. Materias primas mineras (Sandvik, Epiroc, Boliden), la transición en el sector transporte (Volvo), la seguridad (Assa Abloy) o la construcción (Hexagon, Skanska) también están presentes con compañías de talla mundial.
Bolsa sueca, omnipresente
Las acciones suecas ofrecen diversificación y soluciones para el futuro. Mimbres que han atraído a los inversores y han hecho de este mercado el más rentable de los tres últimos años (+17,9% anual, frente al 13,1% de las bolsas mundiales y el 8,3% de las europeas). Algo de lo que se han beneficiado todas nuestras estrategias globales. De cara al futuro seguimos apostando por ellas, de ahí que sigan presentes con un peso del 5% en todas ellas. Pese al repunte, su potencial sigue intacto. Además, la infravaloración de la corona sueca (-20% frente al euro) también ayuda. Si bien es difícil que escale hasta el tipo de cambio de equilibrio, dado el interés de las autoridades de mantener su moneda barata para aumentar la competitividad del país, con acercarse a valores similares a los de 2016-17 ya supondría importantes ganancias.
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Cotización / Valor liquidativo en el momento del análisis:
iShares OMX Stockholm Capped: 639,25 peniques
Metavalor Global: 83,97 EUR