Calidad y precio pueden ir de la mano
Elegir el producto más barato, siempre que ello no conlleve una merma sustancial de calidad, puede ser una decisión inteligente. En lo que a fondos se refiere, los cotizados (ETF) se llevan la palma en comisiones bajas. Además, gracias en buena medida a que la mayoría de ellos se limita a realizar una gestión pasiva remedando un cierto índice, la calidad de sus resultados no es peor a la del mercado en el que invierten; algo de lo que muchos gestores activos que cargan mayores comisiones no pueden presumir.
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