La inteligencia artificial acelera la demanda de semiconductores
Los semiconductores son imprescindibles en la economía actual. Están presentes en smartphones, ordenadores, coches, electrodomésticos y todo tipo de dispositivos electrónicos. Ahora, además, se han convertido en una pieza esencial de los centros de datos y de las infraestructuras necesarias para desarrollar la inteligencia artificial (IA).
A esta nueva fuente de demanda se suma la digitalización general de la economía, por lo que el sector de los semiconductores presenta unas perspectivas de crecimiento muy favorables.
En 2025, las ventas mundiales de semiconductores alcanzaron los 791.700 millones de dólares, un 25,6% más que en 2024. Para 2026, la Semiconductor Industry Association prevé que el mercado se acerque por primera vez al billón de dólares.
El potencial es enorme, pero también lo son las expectativas que ya descuentan muchas cotizaciones. Por ello, unas buenas perspectivas para el sector no significan necesariamente que todas sus acciones sean una buena inversión.
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La inteligencia artificial acelera la demanda de semiconductores
Los semiconductores son imprescindibles en la economía actual. Están presentes en smartphones, ordenadores, coches, electrodomésticos y todo tipo de dispositivos electrónicos. Ahora, además, se han convertido en una pieza esencial de los centros de datos y de las infraestructuras necesarias para desarrollar la inteligencia artificial (IA).
A esta nueva fuente de demanda se suma la digitalización general de la economía, por lo que el sector de los semiconductores presenta unas perspectivas de crecimiento muy favorables.
En 2025, las ventas mundiales de semiconductores alcanzaron los 791.700 millones de dólares, un 26% más que en 2024. Para 2026, la Semiconductor Industry Association prevé que el mercado se acerque por primera vez al billón y medio de dólares.
El potencial es enorme, pero también lo son las expectativas que ya descuentan muchas cotizaciones. Por ello, unas buenas perspectivas para el sector no significan necesariamente que todas sus acciones sean una buena inversión.
Un sector cíclico que está cambiando
Tradicionalmente, los semiconductores han sido un negocio muy cíclico. A periodos de fuerte demanda tras el lanzamiento de nuevas tecnologías les sucedían fases de exceso de capacidad, acumulación de inventarios y caídas de ventas.
Ese carácter cíclico no ha desaparecido, pero la demanda se ha diversificado. La computación en la nube, la inteligencia artificial, la automoción, las tecnologías de defensa y aeroespaciales y las infraestructuras digitales pueden contribuir a que los periodos de crecimiento sean más prolongados que en ciclos anteriores.
Eso no elimina los riesgos. La velocidad y magnitud de las inversiones asociadas a la IA plantean dudas sobre las elevadas valoraciones de algunas compañías y sobre si el gasto puede seguir creciendo al ritmo actual. También hay que contar con la fuerte competencia, los posibles cuellos de botella en la producción y la creciente rivalidad tecnológica entre Estados Unidos, China, Europa y otros países asiáticos.
Las restricciones a las exportaciones de tecnología avanzada hacia China añaden otra fuente de incertidumbre para determinados fabricantes.
¿Qué acciones de semiconductores elegir?
La industria engloba empresas con actividades muy diferentes. Están los diseñadores de chips, como NVIDIA (conservar), AMD o Broadcom; compañías que diseñan y fabrican sus propios semiconductores, como Intel (conservar) y Texas Instruments (conservar); fabricantes como NXP (comprar9; y proveedores de los equipos necesarios para producir los chips, como ASML (comprar).
Esta diversidad importa: aunque todas estén vinculadas al mismo crecimiento estructural, sus modelos de negocio, ventajas competitivas, márgenes y riesgos son muy diferentes.
NXP Semiconductors nos parece una compañía interesante. Está especializada en chips y procesadores para automoción, industria e Internet de las cosas y se encuentra bien situada para beneficiarse del desarrollo del vehículo eléctrico, la conducción automatizada y la digitalización industrial.
La recuperación de su negocio ya es visible. En el segundo trimestre de 2026, sus ventas aumentaron un 19% interanual, hasta 3.496 millones de dólares, con crecimiento en todos sus mercados finales y regiones.
ASML, nuestra acción preferida del sector
Nuestra preferida sigue siendo ASML (1.551,80 EUR), fabricante de equipos para producir semiconductores e incluida en nuestra cartera Experto en acciones, con un peso del 6,1%.
La compañía ocupa una posición privilegiada en la cadena de valor de los semiconductores. En el segundo trimestre de 2026 facturó 9.326 millones de euros, frente a 7.692 millones un año antes, lo que supone un crecimiento de alrededor del 21%. Su beneficio por acción pasó de 5,90 a 7,59 euros, casi un 29% más.
El auge de las inversiones vinculadas a la IA está impulsando la demanda de sus equipos más avanzados por parte de fabricantes de chips. Ante la fortaleza de los pedidos, ASML prevé aumentar alrededor de un 30% su capacidad de producción de determinados equipos EUV y DUV en 2027 y estudia otro incremento similar para 2028.
Además, ha elevado sus objetivos para 2026. Ahora espera unas ventas de entre 43.000 y 45.000 millones de euros, con un margen bruto de entre el 54% y el 56%.
Las restricciones a las ventas de tecnología avanzada a China siguen siendo uno de los principales riesgos. Aun así, ASML cuenta con una ventaja competitiva difícil de replicar gracias a su posición dominante en las máquinas de litografía ultravioleta extrema (EUV), indispensables para fabricar los chips más avanzados.
Nosotros hemos elevado nuestras previsiones de beneficio por acción a 36,60 euros para 2026 y 50 euros para 2027. A pesar de la fuerte subida de la cotización en 2026 (cercana al 56%), creemos que la valoración sigue siendo razonable para una acción de esta calidad. Consejo: COMPRAR.
ETF de semiconductores: más diversificación, pero también mucho riesgo
Otra forma de invertir en semiconductores es hacerlo a través de un ETF especializado en el sector. De esta manera se reduce el riesgo específico de apostar por una única empresa, aunque se mantiene una exposición muy elevada a una industria volátil y con valoraciones exigentes.
Una opción es el VanEck Semiconductor UCITS ETF (92,08 EUR; IE00BMC38736), que cotiza, entre otros mercados, en Xetra. Invierte específicamente en grandes compañías del sector y tiene unos gastos totales del 0,35% anual. Su propia gestora advierte de que la concentración sectorial y las elevadas valoraciones pueden amplificar las caídas.
Otra alternativa es el iShares MSCI Global Semiconductors UCITS ETF (17,09 EUR; IE000I8KRLL9). Su cartera es más amplia y limita la concentración de determinadas compañías, pero eso no significa que esté barato: a 17 de agosto de 2026 presentaba un PER medio de 58,8 veces, reflejo de unas expectativas de crecimiento extraordinariamente elevadas.
Estos ETF permiten beneficiarse del crecimiento de los semiconductores sin jugárselo todo a una única acción. Pero no deben confundirse con fondos tecnológicos diversificados: siguen siendo apuestas sectoriales de riesgo elevado.
Por ello, los utilizaríamos únicamente para una inversión de carácter más especulativo y con un peso residual dentro de una cartera bien diversificada. Para invertir directamente en acciones del sector, nuestra preferencia sigue siendo ASML.
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