La valoración de la acción incorpora un éxito masivo de los robotaxis, de la IA y de los servicios de software, mientras que la actividad automovilística sigue siendo cíclica y está bajo presión. A nuestro parecer, el potencial adicional es limitado. Y cualquier decepción sobre la conducción autónoma podría hacer caer de nuevo la cotización. De hecho, el 2 de enero cedió un 2,6 %.
Acción cara.
VENDA.
Ventas en retroceso
En el cuarto trimestre de 2025, Tesla vendió 418.227 coches, una cifra en retroceso trimestral del 15%. Por segundo año consecutivo, las ventas de Tesla habrán caído en 2025 (en torno a un 7% respecto a 2024). En el conjunto del año, esas ventas disminuyen un 8,4%, hasta 1,63 millones, con respecto a 2024 (1,79 millones), y un 9,4% con respecto a 2023 (1,81 millones). El margen operativo de 2025 retrocedería al 6%, frente al 7,2% en 2024 y el 9,2% en 2023. Los beneficios se ven penalizados por las bajadas de los precios de venta, el aumento de los costes y la reducción progresiva de ciertas ventajas fiscales.
El grupo sufre la competencia china (BYD vendió 2,25 millones de vehículos) y el hecho de que su gama se perciba como menos atractiva por parte de clientes seducidos por el adelanto tecnológico y la política de precios de BYD.
No obstante, la Unión Europea ha impuesto aranceles a los vehículos eléctricos chinos tras una investigación antisubvenciones.
Tesla también se ve perjudicada por el fin del crédito fiscal estadounidense y por las posiciones radicales de Elon Musk en Europa y en Estados Unidos. La probable salida a Bolsa de SpaceX en 2026 podría distraer aún más al patrón.
No obstante, pocos días antes de acabar el año la acción rebotó, pero no como un premio por el comportamiento del negocio de automóviles, sino por una apuesta por la transformación del modelo del grupo hacia más software, servicios e IA.
Robotaxis: promesas pero ingresos limitados
Aunque la actividad de “conducción autónoma /robotaxis” progresa rápidamente, sigue siendo modesta dentro de la cifra de negocio global del grupo.
El software Full Self Driving (FSD), vendido mediante licencia o suscripción, solo generó unos cientos de millones de dólares en el tercer trimestre (respecto a una cifra de negocio total de más de 28.000 millones).
El proyecto piloto de robotaxi en Austin se basa en una pequeña flota y un perímetro geográfico limitado. Los ingresos siguen siendo experimentales y están muy lejos de las decenas de miles de millones que se mencionan para 2030.
Los mercados incorporan en sus valoraciones unos beneficios futuros que, en nuestra opinión, dependen de factores muy inciertos: madurez tecnológica, aceptación regulatoria, confianza del gran público, competencia de Waymo, Cruise y otros…
¿Por qué su cotización se mantiene cerca de máximos?
Con el entusiasmo por todo lo relacionado con la IA y la robótica, Tesla se posiciona en el imaginario de los inversores como una plataforma tecnológica más que como un actor del sector del automóvil.
El mercado apuesta especialmente por el robotaxi “Cybercab”, objeto de un proyecto piloto en Austin y cuya extensión se anuncia para otras ciudades. Los inversores apuestan por la monetización del software de conducción autónoma, con expectativas muy ambiciosas. Así, el 26 de diciembre el precio de la acción superó los 485 USD.
Valoración bajo tensión
¡La cotización actual vale más de 200 veces el beneficio por acción esperado en 2026! Un nivel muy superior al de los fabricantes tradicionales e incluso al de muchas grandes tecnológicas.
Esta valoración no deja margen de error: el menor retraso en el despliegue de la conducción autónoma, cualquier severidad regulatoria o una intensificación de la competencia podrían desencadenar una drástica corrección.
Cotización en el momento del análisis: 435,80 USD
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