Hay que reconocer que los acontecimientos que actualmente ocupan los titulares de la actualidad tienen consecuencias puramente económicas favorables para algunos sectores de actividad. El de la energía es claramente uno de ellos. Aunque con matices.
El petróleo en el punto de mira
La crisis actual en Oriente Medio está haciendo subir el precio del petróleo y del gas, porque los mercados temen interrupciones duraderas en el suministro.
Los ataques iraníes contra refinerías e instalaciones petroleras en la región, el bloque del transporte de crudo por el Estrecho de Ormuz, así como la reducción de la oferta de algunos países como Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos, han provocado una espectacular subida de las cotizaciones del petróleo.
No obstante, la perspectiva de recurrir a las reservas estratégicas ha hecho bajar de nuevo la presión.
Entre el inicio de los ataques sobre Irán y el 10 de marzo, el sector de la energía, sin embargo, solo ganó un 3,1%, a pesar del salto de los precios del petróleo. El mercado parece anticipar un retroceso de los precios en las próximas semanas o en los próximos meses inmediatos. Es necesario recordar que el mercado del petróleo sigue estando bien abastecido (reservas, aumento de la producción en estos últimos años, levantamiento temporal de las sanciones impuestas por EE.UU. a Rusia de la venta de petróleo…) y que la normalización, aunque lenta, en el estrecho de Ormuz permitirá que los precios bajen.
Los actores europeos como... CONTENIDO RESERVADO A NUESTROS SOCIOS, DESCUBRA A CONTINUACIÓN EL CONSEJO DE NUESTROS EXPERTOS.
Hay que reconocer que los acontecimientos que actualmente ocupan los titulares de la actualidad tienen consecuencias puramente económicas favorables para algunos sectores de actividad. El de la energía es claramente uno de ellos. Aunque con matices.
El petróleo en el punto de mira
La crisis actual en Oriente Medio está haciendo subir el precio del petróleo y del gas, porque los mercados temen interrupciones duraderas en el suministro.
Los ataques iraníes contra refinerías e instalaciones petroleras en la región, el bloque del transporte de crudo por el Estrecho de Ormuz, así como la reducción de la oferta de algunos países como Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos, han provocado una espectacular subida de las cotizaciones del petróleo.
No obstante, la perspectiva de recurrir a las reservas estratégicas ha hecho bajar de nuevo la presión.
Entre el inicio de los ataques sobre Irán y el 10 de marzo, el sector de la energía, sin embargo, solo ganó un 3,1%, a pesar del salto de los precios del petróleo. El mercado parece anticipar un retroceso de los precios en las próximas semanas o en los próximos meses inmediatos. Es necesario recordar que el mercado del petróleo sigue estando bien abastecido (reservas, aumento de la producción en estos últimos años, levantamiento temporal de las sanciones impuestas por EE.UU. a Rusia de la venta de petróleo…) y que la normalización, aunque lenta, en el estrecho de Ormuz permitirá que los precios bajen.
Los actores europeos como TotalEnergies, Shell y BP están más activos en Oriente Medio que sus competidores estadounidenses (Chevron, Exxon Mobil), que se han desarrollado más en estos últimos años en Estados Unidos o en Guyana, lo que les permite beneficiarse de la subida de los precios del petróleo y del gas, sin los inconvenientes (mientras que los europeos sufren el riesgo de una caída de la producción en Oriente Medio).
En el caso de la española Repsol, está muy centrado en España y Latinoamérica, donde ha descubierto grandes reservas de hidrocarburos en Venezuela y Brasil. Por tanto, al igual que los grupos estadounidenses, también se beneficia de la subida del crudo, sin sufrir los inconvenientes de la producción y el suministro en Oriente Medio.
Nuestro consejo
Aunque a corto plazo la incertidumbre podría mantenerse elevada, a medio plazo una bajada de las tensiones puede provocar una caída de los precios del petróleo. En estos momentos, no aconsejamos comprar valores petroleros tras la fuerte subida desde comienzos de 2026 (superior al 17%). Si tiene acciones petroleras o energéticas, manténgalas.
Si el peso de este sector en el conjunto de su cartera es elevado, por prudencia puede recoger parcialmente beneficios en los títulos que ocupen demasiado espacio en la misma y volver a la posición de su inversión inicial.
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