La compañía gana nuevos clientes, aumenta el gasto con tarjeta y mantiene una buena calidad crediticia. Pero el mercado teme más regulación y competencia. Analizamos si la caída de la acción está justificada.
Un crecimiento que no se debilita
En el primer trimestre, American Express atrajo a 3,1 millones de nuevos titulares de tarjetas, un nivel conforme al de los trimestres anteriores. Es una señal importante en un contexto marcado por la subida de los tipos y la ralentización económica.
Otro elemento destacable: el 66% de estos nuevos clientes pertenecen a los millennials y a la generación Z. Esto confirma la capacidad del grupo para renovar su base de clientes, un reto estratégico para el crecimiento a largo plazo.
Al mismo tiempo, los gastos de los clientes alcanzaron los 428.000 millones de USD, un 10% más.
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El retroceso de la cotización contrasta con la solidez de los resultados y de las perspectivas. El mercado parece integrar escenarios negativos que todavía no se reflejan en las cifras. Los riesgos existen, pero por ahora siguen siendo hipotéticos. En estas condiciones, seguimos confiando en la capacidad del grupo para superar los desafíos actuales. La caída de la cotización ofrece un punto de entrada más atractivo para los inversores a largo plazo.
Valoración: Acción correcta.
Consejo: COMPRE.
Un crecimiento que no se debilita
En el primer trimestre, American Express atrajo a 3,1 millones de nuevos titulares de tarjetas, un nivel conforme al de los trimestres anteriores. Es una señal importante en un contexto marcado por la subida de los tipos y la ralentización económica. Otro elemento destacable es que el 66% de estos nuevos clientes pertenecen a los millennials y a la generación Z. Esto confirma la capacidad del grupo para renovar su base de clientes, un reto estratégico para el crecimiento a largo plazo.
En cuanto al gasto de los clientes, alcanzó los 428.000 millones de USD, un 10% más.
Un modelo resistente frente al contexto económico
Pese a la presión sobre el poder adquisitivo, la calidad de la cartera de crédito sigue siendo buena. Los impagos están controlados, lo que limita las provisiones y sostiene la rentabilidad.
En este contexto, American Express confirma sus objetivos para 2026:
– crecimiento de la facturación del 9% al 10%
– beneficio por acción estimado en 17,50 USD en 2026 y 20 USD en 2027
Una estrategia clara: apostar por los clientes de alto valor
El grupo prosigue una estrategia coherente: dirigirse a una clientela de rentas elevadas y aumentar el valor generado por cliente. Concretamente, esto pasa por tarjetas prémium de pago y por incentivar un mayor consumo, en particular en ocio y viajes. Una elección que sigue dando sus frutos.
Por qué el mercado sigue siendo prudente
Pese a estos fundamentales sólidos, el mercado se muestra más prudente. Desde enero la acción ha retrocedido alrededor de un 14%.
Esta prudencia se explica por varios factores:
– temor a un endurecimiento regulatorio en el sector de los pagos
– intensificación de la competencia, en particular de las fintechs
– auge de los pagos instantáneos, que podrían reducir el papel de las redes tradicionales
Por ahora, los riesgos siguen estando ampliamente anticipados más que materializados. Mantenemos nuestra recomendación sobre la acción.
Cotización en el momento del análisis: 315,90 USD