Incertidumbre
En las últimas semanas muchos inversores han decidido vender sus acciones de compañías de software para asegurar sus ganancias. El motivo de este nerviosismo es claro: la inteligencia artificial ya no se ve solo como una ayuda, sino como una amenaza real. Uno de los grandes temores es que la IA cambie tanto las reglas del juego que las empresas de software de toda la vida dejen de ser necesarias o pierdan su capacidad de generar beneficios en los próximos años. Y es que hay que tener en cuenta que los gigantes que dominan la IA necesitan recuperar las enormes inversiones realizadas y están lanzando herramientas cada vez más potentes. Esto crea un nuevo peligro para el sector: gracias a la asombrosa mejora de estas tecnologías, las empresas que antes compraban programas informáticos pronto podrán diseñar y fabricar sus propias soluciones a medida de forma interna.
La amenaza de la IA
Un buen botón de muestra es la startup Anthropic (participada por gigantes como Alphabet yAmazon), cuyas herramientas están haciendo temblar los cimientos del sector del software. Por un lado, Claude Cowork, capaz de automatizar por sí solo tareas que antes requerían programas específicos en áreas como la legal, las ventas, el marketing o el análisis de datos. Para las empresas de software de toda la vida, esto es una señal de alarma: su tecnología corre el riesgo de quedar obsoleta. Y, por otro lado, Claude Code, la herramienta que puede modernizar COBOL, el lenguaje histórico omnipresente en bancos y administraciones.
Señales de alarma para las compañías de software que han acabado provocando una estampida de los inversores y hecho mella p.ej. en gigantes del software profesional como Oracle (-49% desde finales de octubre) y SAP (-25,6%), Incluso Microsoft, líder indiscutible en la integración de la IA, no ha escapado a la quema, dejándose un -25,4% en el mismo periodo.
IBM. un gigante en la diana
El caso de IBM es uno de los más significativos. Su acción se desplomó un 13% el pasado lunes 23 de febrero, su peor sesión desde el año 2000, tras el anuncio de las nuevas capacidades de Anthropic.
Hasta ahora, poner al día los sistemas COBOL que funcionan en ordenadores de IBM suponía años de consultoría y jugosos ingresos. Con la IA, este trabajo se reduciría a unos pocos trimestres. Además, si una IA puede traducir ese viejo código a Java o Python, las empresas podrían prescindir de los grandes ordenadores de IBM y migrar directamente a la nube. Este escenario pone en el foco la fragilidad del modelo de IBM a largo plazo, que obtiene el 45% de sus ingresos del software y el 33% de la consultoría. Aunque el mercado reaccionó con fuerza y la acción recuperó parte de lo perdido, el empeoramiento de las perspectivas a largo plazo es real. La competencia en sus nichos de software y consultoría ya no está asegurada, de ahí que en su momento y tal y como le informamos puntalmente en nuestra web y revista semanal, cambiáramos nuestro consejo para la acción de mantener a vender y la excluimos de nuestra cartera Experto en acciones (vea pág. 21) de la que también despedimos a Corning, el especialista de vidrio para pantallas de TV, PC y smartphones que, tras haber multiplicado por cinco su valor desde finales de 2023 y con un importante tirón en el último año, impulsada por la IA, llegó la hora de recoger beneficios.
Accenture, un caso diferente
La irrupción de la IA ha colocado a la americana Accenture, líder mundial en asesoramiento y servicios a empresas, en una posición delicada, provocando un desplome en su cotización del 48% en el último año debido al temor de que su modelo de negocio quede obsoleto. La amenaza principal afecta a su división de consultoría, donde la automatización de tareas permite obtener los mismos resultados con menos horas facturadas, lo que podría hundir los ingresos por proyecto. A pesar de este escenario, el castigo del mercado nos parece exagerado. Accenture cuenta con la solidez financiera y la experiencia estratégica necesarias para liderar esta transición, aprovechando nuevas oportunidades de asesoramiento en IA. A nuestro entender, la acción, incluida en nuestra cartera Experto en acciones, presenta actualmente una oportunidad atractiva de entrada. Puede comprar.
Nuestro consejo
En el escenario actual es muy difícil determinar quiénes sobrevivirán a la revolución de la IA. Por ello, nuestra recomendación es de máxima prudencia. Eso sí con una excepción, la del gigante estadounidense Microsoft que, incluida en la cartera Experto en acciones (vea pág.21), sigue mereciendo nuestro consejo de compra. Su posición de vanguardia en la nube y su alianza con OpenAI la sitúan un paso por delante del resto.
En cuanto al resto del sector software, creemos que las valoraciones actuales continúan siendo elevadas para el actual contexto de incertidumbre. No creemos que sea buen momento para entrar de nuevas en el sector. En todo caso si ya tiene acciones de Checkpointy Autodesk puede mantenerlas. En el caso de Checkpoint, su principal valor reside en que opera en el sector de la ciberseguridad crítica. A diferencia de otros servicios de software que pueden considerarse opcionales o sustituibles por una IA genérica, la protección de la red de una gran corporación no es negociable. Autodesk, por su parte, domina el mercado de la arquitectura y la ingeniería como el estándar industrial absoluto. Su ecosistema de software (BIM) es el lenguaje universal en el que colaboran profesionales de todo el mundo bajo normativas técnicas estrictas. Aunque la IA puede generar bocetos, la validación estructural y técnica de un proyecto complejo sigue dependiendo de la precisión de sus herramientas.
Consulte las fichas detalladas de las acciones de nuestra selección a través del COMPARADOR DE ACCIONES
Alternativa: semiconductores
Con vistas al largo plazo preferimos apostar por el sector de los semiconductores. Son los fabricantes de los componentes básicos que hacen posible que la IA funcione. Destacan dos compañías incluidas en la cartera Experto en acciones: ASML con consejo de comprar, o Intel con consejo de mantener (al igual que Nvdia o Texas Instruments,ya fuera de cartera).
Una forma sencilla y diversificada de invertir en el sector de los semiconductores es hacerlo a través de dos buenos ETF como el VanEck Vector Semiconductor (IE00BMC38736) y el iShares MSCI Global Semiconductors (IE000I8KRLL9). Cotizan en euros en el Xetra alemán y puede comprarlos en Banco BiG sin comisiones de custodia. Consulte sus fichas detalladas en el comparador de ETF de nuestra web.
Cotizaciones en el momento del análisis:
Alphabet: 307,04 USD
Amazon: 214,33 USD
Microsoft:405,76 USD
IBM: 250,20 USD
Corning:136,22 USD
Accenture: 201,63 USD
Check Point: 157,32 USD
Autodesk: 253,85 USD
ASML: 1.185,00 EUR
Intel: 46,78 USD
Nvidia: 184,77 USD
Texas Instruments: 197,46 USD
>