En el punto de mira
Desde principios de año el sector de defensa ha experimentado una revalorización del 24,8% frente al -5,5% del índice bursátil mundial. Examinemos a continuación los efectos que sobre este sector pudieran tener el aumento de las amenazas a Europa.
Para aquellos inversores que deseen invertir en este sector, a menudo excluido de las carteras de los fondos que tienen en cuenta valores medioambientales, sociales y de gobernanza, aún están a tiempo de subirse al carro, pero eso sí de forma especulativa tras el repunte experimentado en los últimos días.
Nuevas políticas de defensa
El presupuesto dedicado a defensa por los 26 países de la Unión Europea miembros de la Agencia Europea de Defensa ha pasado de 159.000 millones EUR en 2014 a 198.000 millones en 2020, es decir, el 1,5% del PIB. Un presupuesto revisado al alza, pero aún lejos del 2% del PIB que pide la OTAN y el 3,5% de Estados Unidos.
Los Estados europeos parecen llamados a continuar sus esfuerzos presupuestarios de defensa en el contexto de la guerra en Ucrania. Testigo de esta evolución, Alemania aumentará drásticamente su gasto militar al 2% del PIB anual y asignará 100.000 millones de euros a este presupuesto frente a los 47.000 millones de euros hasta ahora. Otros países de la OTAN podrían seguir este movimiento.
La coyuntura mundial empuja a los Estados a reforzar sus presupuestos de defensa:
· Toma de conciencia de la necesidad de depender menos de Estados Unidos en la protección de los Estados europeos.
· Consideración del riesgo de terrorismo.
· Aparición de nuevas zonas de riesgo (“espacios en disputa” en tierra y mar) y guerra híbrida (desinformación).
· Ascenso de nuevas potencias nacionalistas como China, Rusia o India que participan en una nueva carrera armamentista (nuevas armas hipersónicas).
· Creciente aumento de ciberataques a infraestructuras críticas para los países (hospitales, redes eléctricas, etc.)
Europa y Estados Unidos no son los únicos que quieren aumentar su gasto en defensa. Japón prevé duplicar su presupuesto de defensa al 2% del PIB. El país nipón no oculta sus preocupaciones sobre China y Corea del Norte. Suecia está aumentando su presupuesto de defensa de 4.000 millones de coronas suecas (SEK) en 2013 a 9.000 millones en 2025.
¿Un sector en el que invertir?
A pesar del reciente repunte, el sector de defensa cotiza a...
PARA VER EL RESTO DEL ANÁLISIS Y NUESTROS CONSEJOS DE DÓNDE INVERTIR, PINCHE EN EL BOTÓN SIGUIENTE.
Puede comprar con ánimo especulativo la francesa Thales (104,35 EUR; ISIN: FR0000121329), la americana Lockheed Martin (456,61 USD; ISIN: US5398301094), la británica BAE Systems (726,80 peniques; ISIN: GB0002634946) o la noruega Kongsberg Gruppen (334,20 NOK; ISIN: NO0003043309). Vea el análisis de cada una estas acciones en el artículo Cuatro acciones para apostar por el sector de defensa.
En el punto de mira
Desde principios de año el sector de defensa ha experimentado una revalorización del 24,8% frente al -5,5% del índice bursátil mundial. Examinemos a continuación los efectos que sobre este sector pudieran tener el aumento de las amenazas a Europa.
Para aquellos inversores que deseen invertir en este sector, a menudo excluido de las carteras de los fondos que tienen en cuenta valores medioambientales, sociales y de gobernanza, aún están a tiempo de subirse al carro, pero eso sí de forma especulativa tras el repunte experimentado en los últimos días.
Nuevas políticas de defensa
El presupuesto dedicado a defensa por los 26 países de la Unión Europea miembros de la Agencia Europea de Defensa ha pasado de 159.000 millones EUR en 2014 a 198.000 millones en 2020, es decir, el 1,5% del PIB. Un presupuesto revisado al alza, pero aún lejos del 2% del PIB que pide la OTAN y el 3,5% de Estados Unidos.
Los Estados europeos parecen llamados a continuar sus esfuerzos presupuestarios de defensa en el contexto de la guerra en Ucrania. Testigo de esta evolución, Alemania aumentará drásticamente su gasto militar al 2% del PIB anual y asignará 100.000 millones de euros a este presupuesto frente a los 47.000 millones de euros hasta ahora. Otros países de la OTAN podrían seguir este movimiento.
La coyuntura mundial empuja a los Estados a reforzar sus presupuestos de defensa:
· Toma de conciencia de la necesidad de depender menos de Estados Unidos en la protección de los Estados europeos.
· Consideración del riesgo de terrorismo.
· Aparición de nuevas zonas de riesgo (“espacios en disputa” en tierra y mar) y guerra híbrida (desinformación).
· Ascenso de nuevas potencias nacionalistas como China, Rusia o India que participan en una nueva carrera armamentista (nuevas armas hipersónicas).
· Creciente aumento de ciberataques a infraestructuras críticas para los países (hospitales, redes eléctricas, etc.)
Europa y Estados Unidos no son los únicos que quieren aumentar su gasto en defensa. Japón prevé duplicar su presupuesto de defensa al 2% del PIB. El país nipón no oculta sus preocupaciones sobre China y Corea del Norte. Suecia está aumentando su presupuesto de defensa de 4.000 millones de coronas suecas (SEK) en 2013 a 9.000 millones en 2025.
¿Un sector en el que invertir?
A pesar del reciente repunte, el sector de defensa cotiza a 16,5 veces el beneficio esperado para este año (PER), en línea con su histórico reciente, pero aún por debajo de 19 veces en 2018. Una mejor valoración nos parece posible a tenor del aumento de los presupuestos en defensa anunciado. Así pues, el sector de la defensa puede tener un pequeño lugar reservado entre sus inversiones. Eso sí, después del reciente repunte experimentado en bolsa, nuestro consejo de compra se circunscribe a una inversión especulativa. El riesgo del conjunto del sector está en línea con el de la media del mercado.
¿Cuáles son los riesgos de esta inversión?
· El sector de la defensa depende de la contratación pública, que puede ser volátil. Resulta por tanto difícil predecir qué componentes de defensa serán prioritarias a la hora de invertir.
· El aumento de los presupuestos de defensa puede ser un proceso más lento de lo esperado y dar lugar a debates políticos tensos. La mayoría de los Estados están saliendo de la crisis sanitaria con presupuestos bajo presión y deben gestionar otras expectativas como la salud y la transición ecológica que también requieren nueva financiación.
Nuestro consejo
La defensa es un sector que no siempre ofrece mucha visibilidad, especialmente para aquellas compañías más pequeñas que dependen de pedidos más limitados. Nuestra preferencia se dirige por tanto a los grupos más grandes que pueden contar con programas de armamento muy grandes durante varios años que ofrecen algo más de visibilidad.