Energía de futuro
Europa se ha fijado el objetivo de alcanzar la neutralidad de carbono para 2050. La Comisión Europea pretende hacer despegar el hidrógeno, una fuente de energía aún marginal hoy en día. Alemania prevé p.ej. dedicar 9.000 millones de euros hasta 2040 a esta energía y Francia inyectará 7.000 millones hasta 2030. Los sectores a los que se dirigen prioritariamente estos planes son los grandes consumidores de energía, como el transporte de larga distancia (camiones, trenes), el sector siderúrgico o el (petro)químico.
• El objetivo a largo plazo es sustituir el hidrógeno "gris", obtenido del gas natural, por hidrógeno "verde", producido con electrolizadores que producen hidrógeno a partir del agua y la electricidad. Una tecnología que no emite gases de carbono y sigue siendo cara (de 2 a 3 veces más cara que con combustibles fósiles), pero cuyo coste debería bajar con el desarrollo tecnológico y los efectos de volumen.
Cotizaciones por las nubes
En 2020, toda empresa etiquetada como "hidrógeno" se disparó en bolsa. Desde fabricantes de electrolizadores, hasta los de pilas de combustible que convierten el hidrógeno en electricidad, pasando por las estaciones de repostaje de hidrógeno.
• Pero después del frenesí bursátil de 2020, el sector ha caído con fuerza. Las buenas perspectivas tardarán más de lo esperado en materializarse en forma de ventas y beneficios. Y es que las pequeñas empresas aún no ganan dinero (o muy poco) y el nivel que podría alcanzar su margen operativo con el tiempo es muy incierto. Los objetivos establecidos por algunos parecen ambiciosos. Los pedidos siguen siendo irregulares e inciertos. Y los ingresos también. En cambio, las inver-siones son importantes y no podemos descartar ampliaciones de capital (que podrían diluir la participación del accio-nista ya existente si no recibe derechos de suscripción). Si bien las acciones del sector tienen un potencial prometedor, aún son muy arriesgadas.
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El hidrógeno debería jugar un papel importante en el objetivo de neutralidad de carbono de estados y compañías. Pero persisten los desafíos para hacer que esta energía sea ecológica y asequible. Para invertir en este negocio sin correr demasiado riesgo, aléjese de las compañías que sea este su único negocio. Air Liquide (comprar), incluida en la cartera modelo del Experto en acciones con un peso cercano al 3,2%, nos parece la mejor opción.
Energía de futuro
Europa se ha fijado el objetivo de alcanzar la neutralidad de carbono para 2050. La Comisión Europea pretende hacer despegar el hidrógeno, una fuente de energía aún marginal hoy en día. Alemania prevé p.ej. dedicar 9.000 millones de euros hasta 2040 a esta energía y Francia inyectará 7.000 millones hasta 2030. Los sectores a los que se dirigen prioritariamente estos planes son los grandes consumidores de energía, como el transporte de larga distancia (camiones, trenes), el sector siderúrgico o el (petro)químico.
• El objetivo a largo plazo es sustituir el hidrógeno "gris", obtenido del gas natural, por hidrógeno "verde", producido con electrolizadores que producen hidrógeno a partir del agua y la electricidad. Una tecnología que no emite gases de carbono y sigue siendo cara (de 2 a 3 veces más cara que con combustibles fósiles), pero cuyo coste debería bajar con el desarrollo tecnológico y los efectos de volumen.
Cotizaciones por las nubes
En 2020, toda empresa etiquetada como "hidrógeno" se disparó en bolsa. Desde fabricantes de electrolizadores, hasta los de pilas de combustible que convierten el hidrógeno en electricidad, pasando por las estaciones de repostaje de hidrógeno.
• Pero después del frenesí bursátil de 2020, el sector ha caído con fuerza. Las buenas perspectivas tardarán más de lo esperado en materializarse en forma de ventas y beneficios. Y es que las pequeñas empresas aún no ganan dinero (o muy poco) y el nivel que podría alcanzar su margen operativo con el tiempo es muy incierto. Los objetivos establecidos por algunos parecen ambiciosos. Los pedidos siguen siendo irregulares e inciertos. Y los ingresos también. En cambio, las inver-siones son importantes y no podemos descartar ampliaciones de capital (que podrían diluir la participación del accio-nista ya existente si no recibe derechos de suscripción). Si bien las acciones del sector tienen un potencial prometedor, aún son muy arriesgadas.
Nuestra preferencia, Air Liquide
El grupo francés es uno de los mayores productores de hidrógeno del mundo. Esta actividad le aporta el 9% de sus ingresos, unos 2.000 millones de euros anuales. Air Liquide aún produce el 95% de su hidrógeno a partir de gas natural y se lo vende a los fabricantes, en particular, del sector del refino. Para 2035, el grupo prevé triplicar su facturación de hidrógeno hasta alcanzar los 6.000 millones y, sobre todo, producir casi la mitad de su hidrógeno libre de carbono. Para ello, invertirá 8.000 millones de euros durante el período. El grupo también dedica su hidrógeno a otros usos como calefacción y movilidad. Ya ha instalado más de 120 estaciones de hidrógeno en todo el mundo para dar servicio a los fabricantes de vehículos de hidrógeno. Y a través de su filial Hype (creada con socios, como Toyota), gestiona una flota de taxis que funcionan con hidrógeno en la región parisina.
Cotización en el momento del análisis: 144,18 EUR
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