La bolsa baila...
La bolsa mexicana se encamina a cerrar noviembre, por tercer mes consecutivo, nuevamente al alza. Un desempeño muy superior al de países emergentes comparables como Brasil (+10%), Rusia (+4%) o Australia (+9%). A nadie se le escapa que la perspectiva de cambio de huésped en la Casa Blanca está detrás de esta euforia bursátil, pero ¿hay algo más? ¿Un Trump alejado de Washington beneficia a la economía mexicana?
Al ritmo del rey de la fiesta
Casi la mitad de este buen hacer bursátil se explica por el renovado vigor del peso mexicano, al alza desde que los sondeos comenzaron a vaticinar la victoria de Biden en las elecciones presidenciales. El peso recupera un 10% frente al euro desde agosto y un 25% desde las profundidades de mediados de 2015. Visto con un talante más conciliador en las relaciones internacionales, Biden podría reactivar el flujo de inversiones norteamericanas a México.
Un tratado a prueba de demócratas
Los históricamente bajos salarios que se pagan en México han estimulado el desarrollo de la industria manufacturera local con el objetivo primordial de exportar hacia EE.UU. Pero, estas expectativas chocarán de frente con el nuevo tratado de libre comercio entre EE.UU., Canadá y México (el USMCA, por sus siglas en inglés), que impone el pago de salarios comparables a los americanos en las empresas implantadas en suelo mexicano que exporten a EE.UU., particularmente las del sector automovilístico. Resulta muy improbable pues que una Administración demócrata acabe anulando estas medidas socialmente populares.
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· La mejor forma de seguir nuestra cartera global flexible es a través del Metavalor Global (ES0162741005), disponible en el Supermercado de fondos OCU desde 1.000 euros y con ventajas exclusivas para los socios de OCU.
· Aquel que, fuera de la cartera, quiera apostar por la economía mexicana, también puede hacerlo con un ETF cotizado en el Xetra alemán, el iShares MSCI Mexico Capped UCITS ETF (IE00B5WHFQ43).
La bolsa baila...
La bolsa mexicana se encamina a cerrar noviembre, por tercer mes consecutivo, nuevamente al alza. Un desempeño muy superior al de países emergentes comparables como Brasil (+10%), Rusia (+4%) o Australia (+9%). A nadie se le escapa que la perspectiva de cambio de huésped en la Casa Blanca está detrás de esta euforia bursátil, pero ¿hay algo más? ¿Un Trump alejado de Washington beneficia a la economía mexicana?
Al ritmo del rey de la fiesta
Casi la mitad de este buen hacer bursátil se explica por el renovado vigor del peso mexicano, al alza desde que los sondeos comenzaron a vaticinar la victoria de Biden en las elecciones presidenciales. El peso recupera un 10% frente al euro desde agosto y un 25% desde las profundidades de mediados de 2015. Visto con un talante más conciliador en las relaciones internacionales, Biden podría reactivar el flujo de inversiones norteamericanas a México.
Un tratado a prueba de demócratas
Los históricamente bajos salarios que se pagan en México han estimulado el desarrollo de la industria manufacturera local con el objetivo primordial de exportar hacia EE.UU. Pero, estas expectativas chocarán de frente con el nuevo tratado de libre comercio entre EE.UU., Canadá y México (el USMCA, por sus siglas en inglés), que impone el pago de salarios comparables a los americanos en las empresas implantadas en suelo mexicano que exporten a EE.UU., particularmente las del sector automovilístico. Resulta muy improbable pues que una Administración demócrata acabe anulando estas medidas socialmente populares.
Una administración poco fiable
Desde la llegada al poder del presidente López Obrador la política del país ha estado marcada por bruscos cambios de rumbo y un marcado tinte nacionalista (limitaciones a la inversión extranjera en el sector energético, proyecto de nacionalización de las reservas de litio...). Un riesgo político que nos parece insuficientemente compensado por los tipos de interés oficiales del Banco de México: el 4,25% actual apenas cubre la inflación del 4%.
Optimismo moderado
Si bien nuestras expectativas respecto al peso mexicano no son demasiado optimistas a largo plazo, esto no es óbice para que la economía mexicana, muy golpeada por la pandemia (turismo, petróleo...), saque partido de la llegada de una vacuna contra la COVID. Tampoco hay que olvidar que un gobierno americano más benévolo con la inmigración es una buena noticia para el flujo de remesas que desde EE.UU. se envían a México y que en torno a los 37.000 millones de dólares representan un 4% del PIB mexicano.
Nuestro consejo
Con estos pros y contras en la balanza, nos parece recomendable mantener la cabeza fría. Aunque no vemos razones para aumentar nuestra exposición a este mercado, nos congratulamos del tirón bursátil experimentado por el 5% destinado a las acciones mexicanas en nuestra estrategia global flexible.
Valor liquidativo en el momento del análisis:
Metavalor Global: 79,62 EUR
iShares MSCI Mexico Capped UCITS ETF: 86,11 EUR