El inversor aburrido
Algunos inversores, sobre todo los más neófitos, identifican -erróneamente a nuestro entender- la inversión bursátil como una aventura llena de adrenalina. Pero ¡nada más lejos de la realidad! La gestión y la inversión de su patrimonio debe ser más bien aburrida, intentando mantener la cabeza fría y no dejarse llevar por la euforia o por el pánico y estar constantemente comprando y vendiendo, entrando o saliendo.
• Una vez que haya definido su perfil de inversor y la estrategia más adecuada para su caso concreto, en la mayoría de las ocasiones bastará con que se limite a seguir con su plan previsto, revisándolo de forma regular y adaptándolo a medida que cambien las circunstancias del momento o sus objetivos. El coronavirus, el Brexit, los vaivenes diarios de las bolsas…. Todos son acontecimientos que tienen un impacto limitado en el inversor que tenga su vista puesta en el largo plazo, al menos a 5 años vista y mejor aún a 10 años o más. Cierto es que esta óptica puede resultar un tanto aburrida… pero mucho más rentable a la larga, claro está siempre teniendo en cuenta el riesgo que ya de por sí implica la inversión en acciones.
… pero no cruzado de brazos
Eso sí, ser un inversor aburrido no significa que deba permanecer de brazos cruzados. Cada cierto tiempo debe vigilar que su cartera siga adaptándose a los objetivos que se haya fijado y que siga estando adecuadamente diversificada. Una labor en la que nosotros queremos ayudarle proponiéndole una serie de estrategias de inversión pensadas para el largo plazo para que escoja la que mejor se adapte a su perfil y que regularmente vamos modificando para adaptarnos a las circunstancias de cada momento. Incluso si usted ni siquiera quiere molestarse en ir realizando estas adaptaciones y es un inversor que sigue nuestra estrategia global flexible, a través de un solo fondo que la remeda como el Metavalor Global no deberá mover ni un dedo ya que el fondo lo hará por usted.El inversor aburrido
Algunos inversores, sobre todo los más neófitos, identifican -erróneamente a nuestro entender- la inversión bursátil como una aventura llena de adrenalina. Pero ¡nada más lejos de la realidad! La gestión y la inversión de su patrimonio debe ser más bien aburrida, intentando mantener la cabeza fría y no dejarse llevar por la euforia o por el pánico y estar constantemente comprando y vendiendo, entrando o saliendo.
• Una vez que haya definido su perfil de inversor y la estrategia más adecuada para su caso concreto, en la mayoría de las ocasiones bastará con que se limite a seguir con su plan previsto, revisándolo de forma regular y adaptándolo a medida que cambien las circunstancias del momento o sus objetivos. El coronavirus, el Brexit, los vaivenes diarios de las bolsas…. Todos son acontecimientos que tienen un impacto limitado en el inversor que tenga su vista puesta en el largo plazo, al menos a 5 años vista y mejor aún a 10 años o más. Cierto es que esta óptica puede resultar un tanto aburrida… pero mucho más rentable a la larga, claro está siempre teniendo en cuenta el riesgo que ya de por sí implica la inversión en acciones.