La energía, disparada
· En Estados Unidos, la confianza de los consumidores mejoró levemente en marzo, apoyada por la fortaleza del mercado laboral. Aunque el país goza de independencia energética, no está al margen del alza de los precios internacionales y un encarecimiento prolongado de la energía podría frenar el consumo y debilitar la actividad económica. Aun así, su economía mantiene una posición relativamente sólida gracias a su potente sector energético y a unos costes más bajos que los de otras economías. Por ello, le recomendamos mantener sus inversiones en acciones y obligaciones estadounidenses.
· China, por su parte, mostró en marzo una recuperación de la actividad, impulsada por la producción, los pedidos y las exportaciones. La demanda exterior sigue favoreciendo su crecimiento. Pese al aumento del petróleo, la inflación continúa contenida. China resiste mejor que otras regiones. Las acciones y las obligaciones chinas están presentes en todas nuestras carteras globales.
Precios al alza
La inflación se dispara en la zona euro. En marzo, la fuerte subida de los precios energéticos (+6,8%) hizo repuntar la inflación europea hasta el 2,5%, frente al 1,9% de febrero. E incluso superó el 3% en varios países, como España, Irlanda o Grecia. Excluida la energía, la subida de los precios retrocedió ligeramente hasta el 2,3%, pero el choque petrolero debería contagiarse al conjunto de la economía en los próximos meses. No obstante, la subida debería mantenerse por debajo de la de 2022 (10,6%), ya que la demanda es hoy más débil. La subida de los precios pesará sobre el consumo, máxime cuando el desempleo repunta (6,2% en febrero). La economía europea, ya de por sí poco dinámica, es una de las grandes perdedoras del conflicto en Oriente Medio. En este contexto, seguimos manteniéndonos al margen del conjunto de las acciones de la zona euro.
¿Algún ganador claro en Europa?
Sin embargo, una economía que sí podría salir fortalecida de esta situación por ser... CONTENIDO RESERVADO A NUESTROS SOCIOS, PINCHE EN EL BOTÓN SIGUIENTE PARA DESCUBRIR LOS CONSEJOS DE NUESTROS EXPERTOS.
La energía, disparada
· En Estados Unidos, la confianza de los consumidores mejoró levemente en marzo, apoyada por la fortaleza del mercado laboral. Aunque el país goza de independencia energética, no está al margen del alza de los precios internacionales y un encarecimiento prolongado de la energía podría frenar el consumo y debilitar la actividad económica. Aun así, su economía mantiene una posición relativamente sólida gracias a su potente sector energético y a unos costes más bajos que los de otras economías. Por ello, le recomendamos mantener sus inversiones en acciones y obligaciones estadounidenses.
· China, por su parte, mostró en marzo una recuperación de la actividad, impulsada por la producción, los pedidos y las exportaciones. La demanda exterior sigue favoreciendo su crecimiento. Pese al aumento del petróleo, la inflación continúa contenida. China resiste mejor que otras regiones. Las acciones y las obligaciones chinas están presentes en todas nuestras carteras globales.
Precios al alza
La inflación se dispara en la zona euro. En marzo, la fuerte subida de los precios energéticos (+6,8%) hizo repuntar la inflación europea hasta el 2,5%, frente al 1,9% de febrero. E incluso superó el 3% en varios países, como España, Irlanda o Grecia. Excluida la energía, la subida de los precios retrocedió ligeramente hasta el 2,3%, pero el choque petrolero debería contagiarse al conjunto de la economía en los próximos meses. No obstante, la subida debería mantenerse por debajo de la de 2022 (10,6%), ya que la demanda es hoy más débil. La subida de los precios pesará sobre el consumo, máxime cuando el desempleo repunta (6,2% en febrero). La economía europea, ya de por sí poco dinámica, es una de las grandes perdedoras del conflicto en Oriente Medio. En este contexto, seguimos manteniéndonos al margen del conjunto de las acciones de la zona euro.
¿Algún ganador claro en Europa?
Sin embargo, una economía que sí podría salir fortalecida de esta situación por ser exportador de petróleo y gas es Noruega. En concreto, una buena opción es apostar por la renta fija a más corto plazo, como acabamos de incorporar a nuestras estrategias globales, donde los tipos se sitúan en torno al 4% anual, ligeramente inferiores a los de más largo plazo – a 10 años rondan el 4,3% anual- con una divisa, la corona noruega, que se revaloriza frente al euro.
Así por tanto puede invertir en obligaciones noruegas a través del Nordea 1 Norwegian Short-Term Bond BC EUR (22,89 EUR; LU0841577678), disponible en Silver Alpha desde 1.000 euros.