España: en el 122,1% del PIB
Según las últimas cifras publicadas por el Banco de España, en septiembre la deuda de las Administraciones Públicas ha aumentado un 9,5% respecto a septiembre de 2020. Con ello, la deuda pública española alcanzó el 122,1% del PIB. Aunque todas las administraciones públicas han contribuido a este aumento de la deuda, la del Estado sólo ha aumentado un 6,2% en el año. Una cifra elevada, pero no tanto en comparación con el aumento del 119,1% de la deuda de las demás Administraciones centrales. Las necesidades de capital de la pandemia son evidentes. La crisis redujo la recaudación de las Administraciones y elevó los gastos para financiar las medidas de apoyo puestas en marcha por el Gobierno. Como es lógico, la Seguridad Social también sufrió un fuerte deterioro, ya que su déficit aumentó un 22,7% interanual. ¿Resultan preocupantes estas cifras?
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España: en el 122,1% del PIB
Según las últimas cifras publicadas por el Banco de España, en septiembre la deuda de las Administraciones Públicas ha aumentado un 9,5% respecto a septiembre de 2020. Con ello, la deuda pública española alcanzó el 122,1% del PIB. Aunque todas las administraciones públicas han contribuido a este aumento de la deuda, la del Estado sólo ha aumentado un 6,2% en el año. Una cifra elevada, pero no tanto en comparación con el aumento del 119,1% de la deuda de las demás Administraciones centrales. Las necesidades de capital de la pandemia son evidentes. La crisis redujo la recaudación de las Administraciones y elevó los gastos para financiar las medidas de apoyo puestas en marcha por el Gobierno. Como es lógico, la Seguridad Social también sufrió un fuerte deterioro, ya que su déficit aumentó un 22,7% interanual.
• Actualmente, estos niveles de deuda no son preocupantes. Tras comenzar el mes en torno al 0,65% y la semana en torno al 0,5%, los tipos de interés de la deuda española a 10 años siguen una tendencia a la baja. A pesar de los altos niveles de inflación, los inversores siguen apostando por que el BCE siga presente en los mercados de deuda, dispuesto a absorber una cantidad considerable de la deuda creada. Pero no nos equivoquemos: con el diferencial de tipos de interés entre la eurozona y otros mercados como el estadounidense y el británico ampliándose, el euro está en su punto más bajo desde la primavera de 2020. Por supuesto, esta debilidad relativa tiene ventajas en términos de competitividad, pero también encarece ciertos productos importados, especialmente los hidrocarburos, cuyos precios están denominados en dólares.
En el exterior
• En la zona euro se ha confirmado el dato de inflación de octubre, situándose en el 4,1%, es decir, el doble del objetivo de estabilidad de precios fijado por el BCE (Banco Central Europeo).
• En el Reino Unido, la inflación está alcanzando niveles preocupantes, con un 4,2% en octubre. Los problemas de suministro y el aumento de los precios de la energía están detrás de esta subida. Pero en el caso británico a estos dos factores se suman otros. Londres amenaza con incumplir los compromisos adquiridos en ma-teria de comercio con Irlanda del Norte. Y esa decisión podría precipitar la suspensión de todo el acuerdo comercial con la Unión Europea, lo que obligaría a imponer nuevas barreras al comercio. A todo ello se suma la escasez de mano de obra.
• En Turquía, a pesar de que la inflación se acerca al 20% (19,89% en octubre), el Banco Central turco ha vuelto a recortar los tipos oficiales situándolos en el 15% El resultado de esta decisión no se hizo esperar y la lira turca volvió a caer.
• En EE.UU, el dólar USD se encuentra en su nivel más elevado desde julio de 2020 (consulte el comparador de divisas). Por primera vez desde entonces, bastan 1,13 USD para comprar un euro. Hay varios factores que explican esta renovada confianza en el dólar. La aprobación del plan de infraestructuras en EE.UU. que inyectará alrededor de 1 billón de dólares en la economía estadounidense. Un crecimiento económico que está (y seguirá estando) bien respaldado, lo que tranquiliza a los inversores. Y el progresivo aumento del diferencial de tipos de interés entre EE.UU, por un lado, y la zona euro, por otro. Los tipos a 10 años estadounidenses han subido en pocas semanas del 1,3% a casi el 1,6% actual. En el lado europeo, los tipos apenas se han movido y se encuentran en niveles irrisorios, apenas positivos.
Nuestros consejos
Los confinamientos vuelven al escenario europeo y con ellos las dudas sobre la recuperación económica. Ante tal escenario, la mejor baza para el pequeño inversor es apostar por el largo plazo y contar con una adecuada diversificación, tal y como nosotros le proponemos a través de nuestras estrategias de inversión.
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