España: cae la morosidad
Las cifras publicadas por el Banco de España la semana pasada confirman un repunte del mercado interno. Como sabíamos por este organismo, el ahorro ha aumentado con fuerza durante la pandemia y ahora sabemos que dicho ahorro se está utilizando tanto para aumentar el consumo como para sanear su situación financiera. La tasa de morosidad cayó al 4,4% en junio, lo cual supone menos de la mitad de lo que marcaba esta tasa hace cinco años y queda lejos de la preocupante tasa del 13,6% de finales de 2013 que puso en jaque a todo el sector bancario español.
• Los hogares españoles han vuelto a salir de vacaciones, ayudando así a la recuperación del sector hotelero: en julio de 2021 las pernoctaciones crecieron un 125% frente a julio de 2020, si bien todavía son un 39% inferiores a las de julio de 2019.
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España: cae la morosidad
Las cifras publicadas por el Banco de España la semana pasada confirman un repunte del mercado interno. Como sabíamos por este organismo, el ahorro ha aumentado con fuerza durante la pandemia y ahora sabemos que dicho ahorro (vea nuestro editorial: Un 3,3% de inflación, defiéndase) se está utilizando tanto para aumentar el consumo como para sanear su situación financiera. La tasa de morosidad cayó al 4,4% en junio, lo cual supone menos de la mitad de lo que marcaba esta tasa hace cinco años y queda lejos de la preocupante tasa del 13,6% de finales de 2013 que puso en jaque a todo el sector bancario español.
• Los hogares españoles han vuelto a salir de vacaciones, ayudando así a la recuperación del sector hotelero: en julio de 2021 las pernoctaciones crecieron un 125% frente a julio de 2020, si bien todavía son un 39% inferiores a las de julio de 2019. A falta del retorno normalizado de los turistas extranjeros el impulso de la demanda interna es aún insuficiente para un reinicio adecuado del sector.
• Por último, los tipos de las obligaciones a 10 años han rebotado desde el 0,23% de la semana pasada hasta rondar el 0,3%. La perspectiva de una reducción gradual de las compras de deuda en EE.UU. y la economía europea saliendo poco a poco de la crisis, que lleva parejo el retorno de la inflación, han contribuido signi-ficativamente a este movimiento alcista. Un movimiento que probablemente sería mayor si el Banco Central Europeo no estuviera vigilante.
En el exterior
• En la zona euro las cifras preliminares de actividad de agosto (PMI) siguen mostrando una excepcional expansión de la actividad empresarial. Al igual que en julio, en agosto la actividad en la industria manufacturera (61,5 puntos) y los servicios (59,7 puntos) siguió siendo muy fuerte; si bien estas cifras son ligeramente inferiores a julio hay razones para pensar que el tercer trimestre será el mejor en 21 años.
Ello llevará, sin duda, a una fuerte creación de empleo en la eurozona, dejando el terreno abonado para el consumo. El avance de la vacunación está en gran parte detrás de esta mejora de la actividad, con la reapertura de sectores enteros de la economía. Así pues, la recuperación europea seguirá siendo fuerte en los próximos trimestres, donde los fondos del plan de recuperación europeo empezarán por fin a marcar la diferencia. Pero no todo es color de rosa: los riesgos asociados a la pandemia como la posible aparición de nuevas variantes están ahí, como también lo están los problemas de las empresas en sus cadenas de suministro y producción, donde se están dando incumplimiento de plazos y subidas de los costes de producción.
• En Corea del Sur su Banco Central confiando en la recuperación ha decidido subir los tipos de interés, siendo el primero en adoptar esta medida. Más que los contagios, le preocupa la inflación del 2,6%, superior al objetivo del 2,0%, el fuerte crecimiento del crédito a los hogares y el aumento del precio de la vivienda.
• En Australia la actividad económica está en números rojos: la producción registra un PMI de 44,5 puntos y el sector servicios sufre una fuerte contracción, con 43,3 puntos. A su vez el sector manufacturero sufre una fuerte desaceleración con un PMI de 51,7 puntos en agosto frente a 56,9 puntos de julio. La pandemia tiene mucho que ver con esta situación: el retraso en la vacunación, las restricciones y los contagios en nivel de récord.
En su bolsillo: nuestros consejos
El caso de Australia en lo referente a la pandemia no es aislado: en toda Asia, la campaña de vacunación va con retraso, el virus avanza y las restricciones se multiplican. A ello se suma la desaceleración de la economía china. Por otro lado, la esperada reunión de Jackson Hole la semana pasada donde se reúnen los principales banqueros privados y públicos estadounidenses, no ha sido tan temida como se temía. Sí puede haber “tapering” (reducción de compras de deuda) para fin de año, lo que ya nos avanzó la FED en sus actas, pero se deja en modo de espera una eventual subida d ellos tipos a corto.
¿Qué destacamos?
La velocidad de crucero de la economía china ha perdido fuelle y hay elementos que preocupan a los inversores; aun así, las caídas de su bolsa deberían ser un aliciente para estos.
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