España: el optimismo se extiende
Agosto está siendo un buen mes para los mercados financieros españoles, la bolsa sube con cautela y los tipos de interés de las obligaciones a largo plazo se relajan hasta el entorno al 0,2% lejos del más del 0,6% alcanzado en mayo. La recuperación va tomando forma y los mercados lo recogen. Y es que, aunque los contagios por coronavirus siguen siendo elevados el avance de la vacunación está permitiendo una normalización gradual de la actividad económica, según confirman las cifras de crecimiento avanzadas por el INE para el segundo trimestre. El PIB creció un 2,8% respecto al trimestre anterior y un 19,8% respecto al segundo trimestre de 2020. Esta última cifra debe tratarse con cautela, dado que entonces el grueso de la economía estaba paralizado por la pandemia. Comparando con el trimestre anterior, la demanda de los hogares está impulsando la recuperación (+6,6%), mientras la inversión está en recesión, cayendo por segundo trimestre consecutivo (-1,5%). La demanda sigue siendo fuerte a nivel na-cional (+3,6%) y las importaciones avanzan a buen ritmo (+2,9%), pero las exportaciones van rezagadas (+0,4%). Este desequilibrio se explica por el mayor consumo de los hogares, que están gastando el ahorro acumulado en la pandemia.
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España: el optimismo se extiende
Agosto está siendo un buen mes para los mercados financieros españoles, la bolsa sube con cautela y los tipos de interés de las obligaciones a largo plazo se relajan hasta el entorno al 0,2% lejos del más del 0,6% alcanzado en mayo. La recuperación va tomando forma y los mercados lo recogen. Y es que, aunque los contagios por coronavirus siguen siendo elevados el avance de la vacunación está permitiendo una normalización gradual de la actividad económica, según confirman las cifras de crecimiento avanzadas por el INE para el segundo trimestre. El PIB creció un 2,8% respecto al trimestre anterior y un 19,8% respecto al segundo trimestre de 2020. Esta última cifra debe tratarse con cautela, dado que entonces el grueso de la economía estaba paralizado por la pandemia. Comparando con el trimestre anterior, la demanda de los hogares está impulsando la recuperación (+6,6%), mientras la inversión está en recesión, cayendo por segundo trimestre consecutivo (-1,5%). La demanda sigue siendo fuerte a nivel na-cional (+3,6%) y las importaciones avanzan a buen ritmo (+2,9%), pero las exportaciones van rezagadas (+0,4%). Este desequilibrio se explica por el mayor consumo de los hogares, que están gastando el ahorro acumulado en la pandemia.
• El crecimiento del PIB es bastante coherente con la facturación de la industria (aumento anual del 18,7% en junio) y de las empre-sas en sentido amplio (+21,5%); pero es difícil alcanzar tales niveles de expansión sin que afloren presiones inflacionistas, especialmente cuando los precios de los hidrocarburos son elevados como en los últimos meses. Con un 2,9% interanual en julio (tanto en el indicador nacional como en el armonizado, compara-ble con el de otros países de la UE), la inflación española es una de las más altas de la eurozona, habiendo alcanzado su nivel más alto desde inicios de 2017. ¿Hay de qué preocuparse? Lo cierto es que no. La inflación subyacente, que excluye la energía y los alimentos frescos (los alimentos no elaborados), sólo ha subido un 0,6% interanual, señal de que las presiones inflacionistas están relativamente contenidas.
En el exterior
• En el segundo trimestre la economía de la zona euro, según las cifras preliminares de Eurostat, sufrió un fuerte repunte (+2% frente al primer trimestre del año y +13,6% en un año). Este rebote fue más acusado en los países más afectados por el virus en la primavera de 2020: el PIB sube en España (+19,8%), Francia (+18,7%), Italia (+17,3%), Portugal (+15,5%) y Bélgica (+14,5%). En cambio, Alemania y los Países Bajos sube solo un 9,2% y el 9,7% respectivamente. Este repunte debería continuar en 2021 a medi-da que avance la vacunación y en 2022, cuando debería aplicarse el grueso de los fondos del plan de recuperación europeo. Respecto a la inflación, si bien en EE.UU. alcanza niveles preocupantes, el aumento de los precios en la zona euro está contenida: 2,2% en julio – algo por encima del 2% fijado por el BCE – frente al 1,9% en junio, según Eurostat.
• Japón volvió a crecer en el segundo trimestre (+0,3% del PIB frente al trimestre anterior y del 7,5% en un año). Este repunte no sorprende, ya que se venía de una caída muy pronunciada en el segundo trimestre de 2020. Los contagios están disparados (la media en siete días supera los 16.600) y las restricciones a la acti-vidad continuarán, lo cual no impide a los hogares gastar e invertir.
En su bolsillo nuestros consejos
Las actas de la última reunión de la Reserva Federal sorprendieron a los mercados. Los inversores eran muy conscientes de que las autoridades monetarias estadounidenses estaban avanzando hacia una (muy) lenta normalización de su política monetaria. Pero el hecho de que las primeras reducciones de los reembolsos pudie-ran tener lugar hacia finales de año (en diciembre) o a principios de 2022 provocó un pánico, que consideramos exagerado. La Fed no se retirará repentinamente de los mercados de deuda y no reducirá su balance. Eso sí, reducirá el tamaño de sus compras y, por tanto, la velocidad a la que crece el balance. Ahora bien, no dejará a los mercados y a la economía estadounidense a su suerte.
¿Qué destacamos?
La Fed no dejará a los mercados y a la economía estadounidense a su suerte. Por nuestra parte seguimos apostando por las obligaciones estadounidenses en nuestras carteras Global Flexible y mixta Dinámica y Equilibrada.