Un coste de oportunidad
En un escenario de bajos tipos de interés e inflación como el que nos ha tocado vivir desde el estallido de la burbuja inmobiliaria de 2008, los inmuebles han ofrecido un rendimiento positivo pero inferior al que han ofrecido las acciones o la renta fija. Eso sí, cada inmueble es singular y la evolución de precios ha sido dispar según la zona y tipo de inmueble considerado.
Nuestros colegas de OCU fincas y casas proponen dos estrategias de inversión para integrar los inmuebles en una cartera. La dirigida a un patrimonio pequeño que desde 2003 ha ofrecido un rendimiento anual medio del +6%, y la dirigida a patrimonios mayores con un rendimiento del +5,2%. Algo que queda por debajo del +6,7% que en tal plazo ha obtenido nuestra cartera sin inmuebles, la estrategia Global Flexible. Rendimientos más recatados los conseguidos por aquellos que incluyeron inmuebles, pero también más suavizados ya que los altibajos han sido menores. Algo más de tranquilidad a costa de sacrificar algo de rentabilidad.
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Un coste de oportunidad
En un escenario de bajos tipos de interés e inflación como el que nos ha tocado vivir desde el estallido de la burbuja inmobiliaria de 2008, los inmuebles han ofrecido un rendimiento positivo pero inferior al que han ofrecido las acciones o la renta fija. Eso sí, cada inmueble es singular y la evolución de precios ha sido dispar según la zona y tipo de inmueble considerado.
Nuestros colegas de OCU fincas y casas proponen dos estrategias de inversión para integrar los inmuebles en una cartera. La dirigida a un patrimonio pequeño que desde 2003 ha ofrecido un rendimiento anual medio del +6%, y la dirigida a patrimonios mayores con un rendimiento del +5,2%. Algo que queda por debajo del +6,7% que en tal plazo ha obtenido nuestra cartera sin inmuebles, la estrategia Global Flexible. Rendimientos más recatados los conseguidos por aquellos que incluyeron inmuebles, pero también más suavizados ya que los altibajos han sido menores. Algo más de tranquilidad a costa de sacrificar algo de rentabilidad.
¿Y mañana?
Llevamos ya trece años de un ciclo no muy favorable para haber apostado por los inmuebles con precios medios de la vivienda aún un 20% por debajo de los máximos de 2008. En algún momento deberá soplar de nuevo el viento a su favor. Ahora bien, mientras que la inflación siga muy controlada y sin que veamos razones de peso que hagan despuntar su demanda pensamos, como nuestros colegas de OCU fincas y casas, que los inmuebles son interesantes tomándoselos con calma. Es decir, siempre que se elijan con acierto, y que además se haga en su justa medida, con pesos al estilo de las dos carteras propuestas por nuestros expertos.
El éxito de una inversión en inmuebles es no tomar como referencia su precio de mercado sino su valor razonable. Comprar por debajo y vender por encima. Los análisis de OCU fincas y casas para fincas rústicas p.ej. y para urbanas con su comparador le pondrán en la pista correcta.
En su justa medida
Nuestros colegas de OCU fincas y casas proponen dos estrategias de inversión para formar una cartera a su medida con un horizonte temporal de al menos 10 años y, preferiblemente, de 20 años o más. Y es que la adquisición de un inmueble implica unos elevados gastos iniciales (notariales, impuestos…) que sólo el tiempo puede diluir. Por lo tanto, aquel que no tenga tales plazos por delante debería olvidarse de abordar tal inversión. Además, un inmueble supone un elevado desembolso individual, y con el objetivo de mantener una sana diversificación, la estrategia a seguir dependerá del patrimonio del que disponga el inversor.
· El primer perfil es para aquellos con un patrimonio inferior a 500.000 euros, unos 250.000 euros de media. Apuesta un 20% por los inmuebles, siendo en su totalidad fincas rústicas; y el 80% restante lo dedica a la inversión financiera a través del fondo de inversión Metavalor Global(ES0162741005).
· El segundo perfil está pensado para aquellos con un patrimonio de más de 500.000 euros, y preferiblemente unos 2.000.000. Esta estrategia diversifica sus inversiones de forma más o menos equilibrada entre la parte inmobiliaria (40%) y la financiera (60%). En este caso la pata inmobiliaria está formada en un 35% por fincas rústicas y un 5% por fincas urbanas mientras la financiera sigue presente con el Metavalor Global.
· El seguimiento de estas carteras puede hacerlo a través de OCU fincas y casas, donde podrá estar al tanto de las últimas oportunidades de inversión en inmuebles