Nueva subida de tipos
En diciembre, el Banco Central de Turquía decidió subir de nuevo los tipos de interés hasta situarlos en el 17% desde el 15% anterior. Con ello pretende controlar la inflación acelerada por la inseguridad económica en tiempos de pandemia. De hecho, en noviembre la inflación se situó en el 14% interanual, alejándose cada vez más del objetivo del 12% de las autoridades monetarias turcas. En realidad, con las reservas monetarias vacías, las autoridades tienen pocas alternativas para evitar el descalabro de la economía y han acompañado la subida de tipos con una declaración de intenciones focalizadas en la responsabilidad financiera y el refuerzo de la moneda. En este sentido, esta subida de tipos redundó en un repunte de la lira turca de algo más del 1%.
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Nueva subida de tipos
En diciembre, el Banco Central de Turquía decidió subir de nuevo los tipos de interés hasta situarlos en el 17% desde el 15% anterior. Con ello pretende controlar la inflación acelerada por la inseguridad económica en tiempos de pandemia. De hecho, en noviembre la inflación se situó en el 14% interanual, alejándose cada vez más del objetivo del 12% de las autoridades monetarias turcas. En realidad, con las reservas monetarias vacías, las autoridades tienen pocas alternativas para evitar el descalabro de la economía y han acompañado la subida de tipos con una declaración de intenciones focalizadas en la responsabilidad financiera y el refuerzo de la moneda. En este sentido, esta subida de tipos redundó en un repunte de la lira turca de algo más del 1%. Pero aun así pensamos que sigue situándose muy por debajo de su valor justo respecto al euro. De hecho, la lira turca ha sido una de las grandes víctimas que se ha cobrado la flexibilización monetaria, llegando a derrumbarse hasta alcanzar mínimos a pesar de las intervenciones de las autoridades monetarias y las restricciones impuestas por las autoridades políticas a ciertas transacciones de divisas• Estas subidas de tipos podrían ser el respaldo que está pidiendo la lira turca para remontar el vuelo. Eso sí, las subidas de tipos hacen caer el valor de las obligaciones turcas en circulación, de forma intensa en las de más largo plazo. Sin embargo, tiene un efecto balsámico para los bonos con vencimiento en el corto plazo ya que pueden renovarse a tipos mayores a su vencimiento y además recibir íntegramente cualquier efecto de revalorización de la lira frente al euro. Es el caso de nuestra estrategia global flexible y del Metavalor Global que la remeda, en la que un 4% está invertido en bonos turcos con vencimiento el próximo septiembre. Por el contrario, nos mantenernos alejados de la bolsa turca, demasiado volátil y arriesgada.