El peor escenario, un riesgo real
La inevitable globalización conlleva que cualquier decisión tomada en un rincón del planeta puede tener consecuencias económicas en la otra punta. Más si la decisión se toma en nuestro propio continente y tiene que ver con el Brexit. Las ondas que este movimiento va a generar no están suficientemente valoradas aún. Una de ellas tiene que ver con los efectos que tendría un Brexit sin acuerdo sobre las exportaciones agrícolas españolas (tercer mercado de exportación para el sector). Y más concretamente sobre las frutas y hortalizas frescas, donde una imposición de aranceles podría limitar el acceso a nuestros productos. De rebote, además, esto podría afectar a toda la industria agrícola y al precio de las tierras donde se realizan estos cultivos.
El peor escenario, un riesgo real
La inevitable globalización conlleva que cualquier decisión toma-da en un rincón del planeta puede tener consecuencias económi-cas en la otra punta. Más si la decisión se toma en nuestro propio continente y tiene que ver con el Brexit. Las ondas que este mo-vimiento va a generar no están suficientemente valoradas aún. Una de ellas tiene que ver con los efectos que tendría un Brexit sin acuerdo sobre las exportaciones agrícolas españolas (tercer mercado de exportación para el sector). Y más concretamente sobre las frutas y hortalizas frescas, donde una imposición de aranceles podría limitar el acceso a nuestros productos. De rebote, además, esto podría afectar a toda la industria agrícola y al precio de las tierras donde se realizan estos cultivos.
• Falta mucho para que el peor escenario se haga realidad, pero el riesgo existe. Las tierras de cultivo para hortalizas de regadío intensivo (en invernaderos) han sufrido históricamente cambios bruscos de precios, con una volatilidad muy superior a la media de las tierras rústicas, que no se caracterizan en general por los cambios súbitos. En 2019, según la estadística anual que publica el Ministerio de Agricultura, sus precios subieron casi un 9%, mientras que el precio medio de la tierra en España bajó un 0,3%, arrastrado por bajadas de otros cultivos como el olivar (-4,6%) o los frutales (-0,5%).
• Las fincas rústicas forman parte de las recomendaciones que hace OCU fincas y casas para quien quiera componerse un patrimonio diversificado entre activos financieros e inmuebles, con vistas en el largo plazo. Aportan rentabilidad y estabilidad al inversor. Nuestra revista hermana Fincas y casas nunca ha recomendado tierras de cultivo de regadío intensivo, sino que se ha decantado por las tierras para cereal de secano caracterizadas por ofrecer una subida más constante y menos volátil en sus precios. En concreto, recomienda las tierras para cereal de secano en Castilla y León, que en 2019 subieron un 0,4% de precio. Si está interesado en profundizar en la inversión en tierras rústicas no deje de leer Fincas y casas.
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