España: ¿en punto de inflexión?
Las cifras de hipotecas y ventas al detalle publicadas la semana pasada por el INE muestran una mejoría en la situación económica a principios del verano. Sin embargo, no tienen en cuenta el claro deterioro de la situación sanitaria en las últimas semanas con las nuevas restricciones impuestas por el ejecutivo y las CC.AA. A esto se añade el impacto de las restricciones impuestas por los países europeos, que pesan inevitablemente en el sector turístico.
· El número de hipotecas creció un 4,7% en junio frente al mes anterior, pero registró una caída interanual del 12,7%. Es muy probable que en julio se dé una continuación de esta mejora, pero agosto promete ser mucho más complicado, a pesar de que el crédito es extremadamente barato gracias a los bajos niveles alcanzados por el Euribor.
· Más preocupante es el desarrollo de las ventas al detalle. Después de un rebote mensual destacable en mayo y junio (+19,4% y +17,7%, respectivamente), cuando los españoles volvieron a una apariencia de normalidad, el incremento mensual cayó a sólo el 1,1% en julio. Ante tal desaceleración, uno pensaría que se ha alcanzado el nivel anterior a la crisis. Esto sería parcialmente, ya que el descenso respecto a julio de 2019 fue del 3,9%. Con el deterioro de la crisis sanitaria de fondo, cabe preguntarse si el mes de julio marca un punto de inflexión en esta tendencia. Mientras los tipos de interés de la deuda española siguen una tónica estable, cerraron la semana en 0,38%, lo que resta de 2020 promete ser difícil para la economía española.
España: ¿en punto de inflexión?
Las cifras de hipotecas y ventas al detalle publicadas la semana pasada por el INE muestran una mejoría en la situación económica a principios del verano. Sin embargo, no tienen en cuenta el claro deterioro de la situación sanitaria en las últimas semanas con las nuevas restricciones impuestas por el ejecutivo y las CC.AA. A esto se añade el impacto de las restricciones impuestas por los países europeos, que pesan inevitablemente en el sector turístico.
· El número de hipotecas creció un 4,7% en junio frente al mes anterior, pero registró una caída interanual del 12,7%. Es muy probable que en julio se dé una continuación de esta mejora, pero agosto promete ser mucho más complicado, a pesar de que el crédito es extremadamente barato gracias a los bajos niveles alcanzados por el Euribor.
· Más preocupante es el desarrollo de las ventas al detalle. Después de un rebote mensual destacable en mayo y junio (+19,4% y +17,7%, respectivamente), cuando los españoles volvieron a una apariencia de normalidad, el incremento mensual cayó a sólo el 1,1% en julio. Ante tal desaceleración, uno pensaría que se ha alcanzado el nivel anterior a la crisis. Esto sería parcialmente, ya que el descenso respecto a julio de 2019 fue del 3,9%. Con el deterioro de la crisis sanitaria de fondo, cabe preguntarse si el mes de julio marca un punto de inflexión en esta tendencia. Mientras los tipos de interés de la deuda española siguen una tónica estable, cerraron la semana en 0,38%, lo que resta de 2020 promete ser difícil para la economía española.
En el exterior
· Según anunció en la reunión de bancos centrales la semana pasada, la Fed está dispuesta a tolerar una mayor inflación por un tiempo, ya que esta se mantuvo por debajo de los niveles fijados durante varios años. Dado que la demanda privada tras la pandemia seguirá debilitada, el aumento de los precios tardará en superar el 2%. Así los tipos directores seguirán siendo bajos, entre 0 y 0,25% por mucho tiempo. Por otro lado, los hogares van recuperando la confianza: los pedidos de bienes duraderos del 11,2% en julio frente al mes anterior, si bien de enero a julio cayeron un 12,1% frente al mismo periodo de 2019.
· Los indicadores económicos apuntan a una recuperación global. Mejoría que refleja el clima empresarial alemán en su índice Ifo, según el que las empresas muestran ahora más confianza en el futuro. Así, tras un segundo trimestre decepcionante (-11,3% frente al mismo período de 2019 y -9,7% en comparación con el trimestre anterior), cabría esperar un mejor tercer trimestre para la principal economía europea.
· El Reino Unido ha hecho una emisión de deuda pública a diez años a un tipo de interés del 0,32%, mientras a principios de agosto se negociaba por debajo del 0,07%. Tal repunte se ha debido al deterioro de las finanzas públicas, habiendo superado la deuda los 2 billones de libras y el 100% del PIB.
· La recuperación de la economía china, que comenzó en el segundo trimestre, continúa a pesar de su delicada relación comercial con EE.UU.: los beneficios de las empresas del sector industrial crecieron un 19,6% en julio respecto a julio de 2019 (en los siete primeros meses de 2020 caen un 8,1% frente al mismo periodo de 2019).
· El primer ministro japonés, principal artífice del programa de reformas, renunciará por problemas de salud. Si bien la noticia añade algo de incertidumbre, no reduce el atractivo de las acciones y obligaciones niponas.
En su bolsillo: nuestros consejos
Con su nuevo enfoque de la inflación la Fed hizo subir los tipos de interés de los Estados Unidos. Sin embargo, dado que el euro está por encima de 1,19 USD, cerca de su nivel de equilibrio frente al dólar, seguimos apostando por los bonos del país del tío Sam. En cuanto a las acciones estadounidenses, en máximos históricos, las reservamos a perfiles dinámicos. Por otro lado, diversificamos con acciones de la zona euro en nuestras carteras mixtas y seguimos apostando por el valor refugio de las obligaciones japonesas en nuestras carteras mixtas y por las acciones niponas en algunas de nuestras carteras.
¿Qué destacamos?
Con la constante de tipos bajos en el horizonte seguimos invirtiendo en obligaciones estadounidenses en la Cartera Mixta Equilibrada y la Cartera Global Flexible (15% y 20% de peso respectivamente).