Reacción negativa
La Fed permanece atenta a la evolución de la economía y no descarta ningún mecanismo de intervención para apoyarla. Ahora bien, si en un principio consideraba que las recompras de activos eran un medio de garantizar la liquidez y el buen funcionamiento de los mercados, ahora se está planteando abiertamente el papel que esas recompras desempeñan en el apoyo a la recuperación. Por tanto, si estos estímulos ya no se consideran una ayuda puntual, sino más bien un apoyo a la economía real, es posible que vayan a permanecer más tiempo. En consecuencia, estaríamos hablando de la prolongación de los tipos bajos en EE.UU., y abundante liquidez en los mercados; lo cual tiene un efecto positivo intrínseco.
Reacción negativa
La Fed permanece atenta a la evolución de la economía y no descarta ningún mecanismo de intervención para apoyarla. Ahora bien, si en un principio consideraba que las recompras de activos eran un medio de garantizar la liquidez y el buen funcionamiento de los mercados, ahora se está planteando abiertamente el papel que esas recompras desempeñan en el apoyo a la recuperación. Por tanto, si estos estímulos ya no se consideran una ayuda puntual, sino más bien un apoyo a la economía real, es posible que vayan a permanecer más tiempo. En consecuencia, estaríamos hablando de la prolongación de los tipos bajos en EE.UU., y abundante liquidez en los mercados; lo cual tiene un efecto positivo intrínseco.
¿Por qué entonces los inversores han reaccionado negativamente al anuncio de la Fed? Precisamente porque la Reserva Federal no está siguiendo el ejemplo del Banco Central de Japón que sí está abogando por el control real de la curva de tipos. En el país nipón, donde los tipos a 10 años están en torno al 0%, su Banco Central se está centrando, entre otras cosas, en este control, garantizando así los inversores un futuro tranquilo con tipos bajos durante un largo período. En cambio, el hecho de que la Reserva Federal no considere útil hacer lo mismo en el futuro inmediato y que la mayoría de los miembros del comité duden del impacto real de tal medida en la economía, genera intranquilidad en los inversores y ha tirado a la baja del precio de las obligaciones.
Por nuestra parte, a la vista de que los tipos estadounidenses siguen estando a un nivel bajo, mantenemos la calma. Seguimos invirtiendo en obligaciones estadounidenses en nuestras carteras Mixta Equilibrada y Global Flexible (15% y 20% de peso, respectivamente). Respecto a las acciones, reservamos la apuesta a la cartera Mixta Dinámica (10%).
Consulte nuestras estrategias de inversión según su perfil de riesgo.