Emergentes, ¿oportunidad o espejismo?
Los países emergentes vuelven a atraer a los inversores tras años difíciles para estos mercados. El dinamismo económico, una salud financiera recuperada y la aparición de empresas de talla mundial en sectores prometedores como TSMC (Taiwán), Alibaba y Tencent (China) o Samsung (Corea) vuelven a convertir a estos países emergentes en foco de los inversores. No obstante, las bolsas de estos países son, de media, más arriesgadas que el mercado bursátil mundial ¿Serán un imprescindible de su cartera en 2026?
Los motores del impulso
Detrás del impulso de los emergentes hay una combinación de factores. Entre ellos destaca un dólar más débil, que aligera el peso de su deuda, emitida en buena parte en esta moneda y el “oxígeno” que les llega bajo la forma de recortes de tipos que les permite financiarse a menor coste. Además, el auge del consumo interno y de las inversiones ha hecho que estos países no dependan solo de lo que venden fuera; su propia clase media está impulsando el crecimiento.
El empuje de las monedas
Otro elemento clave ha sido el comportamiento de sus divisas. En 2025, el dólar perdió casi un 12% frente al euro, en parte por la expectativa de tipos más bajos en EE. UU. y por un BCE (Banco Central Europeo) todavía prudente. La caída de las rentabilidades de los bonos del Tesoro estadounidense ha dado nueva vida a los mercados emergentes, que vuelven a resultar atractivos para quienes buscan rendimientos más elevados. Con los tipos estadounidenses a la baja, parte de los inversores se ha desplazado hacia países capaces de ofrecer intereses más generosos, lo que ha favorecido a sus monedas. Es lo que se observó, por ejemplo, hacia finales del verano pasado en el real brasileño, el peso mexicano y el rand sudafricano, que también se han apreciado frente al euro, apoyados además por el buen momento del oro al ser algunos ellos grandes exportadores y contar con reservas en sus yacimientos por explotar.
· La excepción la encontramos en las monedas asiáticas donde el contexto es distinto: con Estados Unidos intensificando aranceles y negociaciones comerciales, tener una moneda barata frente al dólar es un importante factor competitivo. Unos precios más económicos de sus productos ayudan a que no se note tanto el aumento de aranceles. Por eso, Corea del Sur, Indonesia y otros países no se han opuesto en exceso al debilitamiento de sus divisas.
Latinoamérica
Es la región con las perspectivas más modestas para el cierre de 2025: un 2% para Brasil (lo mismo que prevemos para 2026). Su crecimiento se ve frenado por tipos de interés aún elevados; pese a ello, el mercado laboral se ha mantenido sólido y el desempleo en niveles relativamente bajos. Con todo, aumentan las preocupaciones fiscales, en parte por el temor a un repunte del gasto público de cara a las elecciones previstas para 2026.
· Por su parte, México, tras una contracción en 2025 (-0,3%), debería recuperar el vuelo en 2026 (+1,4%). Aunque los aranceles podrían empujar al alza los precios a corto plazo, se está preparando una revisión del acuerdo comercial con Canadá, relevante para la estabilidad económica de Norteamérica. En ambos casos, el enfriamiento de la demanda exterior de materias primas -como el petróleo del Golfo de México que no tiene visos de subir de precio este año- puede penalizar a los sectores exportadores, pero la inversión en infraestructuras y en transición energética ofrece oportunidades a medio plazo.
Europa emergente
Nuestras previsiones apuntan a un crecimiento relativamente robusto, impulsado por la inversión (en parte vinculada a fondos de la Unión Europea) y por un consumo interno estable que podría cerrar 2025 con un crecimiento del 3%. Cifras aún más destacadas en Polonia donde el crecimiento podría situarse en el 3,2%, mientras que en Turquía quizás no supere el 2,7%.
· Los beneficios empresariales deberían seguir recuperándose tras unos años algo flojos, lo que debiera impulsar sus bolsas. Además, las tensiones comerciales entre EE. UU. y Europa y la política arancelaria parecen, en parte, ya descontadas por el mercado, lo que limitaría eventuales correcciones. Aun así, persisten riesgos: dependencia de las exportaciones, vulnerabilidad a una desaceleración global y posibles turbulencias políticas en el Este de Europa
Asia
Asia (sin Japón) sigue siendo el foco para el crecimiento estructural. China (lea recuadro) debe ser protagonista de cualquier cartera diversificada en 2026. Las bolsas asiáticas cotizan a múltiplos moderados y empresas de países como India e Indonesia -sólo en estos dos países viven más de una quinta parte de las personas del planeta- necesitan inversiones masivas en infraestructuras. El aumento de la población y del consumo interno debería compensar parte de los problemas ligados a las exportaciones. En el lado del riesgo, sigue siendo un punto crítico la dependencia de políticas chinas y de cadenas de valor globales.
China, un gigante barato. A pesar de la ofensiva arancelaria estadounidense, la economía china demuestra una resiliencia inquebrantable. El país ha esquivado los aranceles redirigiendo sus exportaciones hacia el Sudeste Asiático y la Unión Europea y centrándose en sectores claves: las exportaciones de semiconductores y vehículos ganan terreno frente a los productos manufacturados tradicionales. Con un crecimiento del PIB cercano al 5%, China sigue siendo un motor indispensable en cualquier cartera global diversificada. Consulte en este enlace la composición detallada de nuestras estrategias inversoras.
Apunte con tino
No todos los países emergentes son iguales. Mientras que algunos ven mejorar su gobernanza gracias a un marco regulatorio más estable o a un banco central independiente como ocurre en México, Indonesia, o India; otros siguen en una situación más complicada que no permite un entorno favorable para los negocios, como Sudáfrica, Tailandia o Filipinas.
Por ello, nos parece preferible un enfoque individualizado de los países emergentes, en lugar de un ETF que invierta tanto en las economías “buenas” como en las “menos buenas”. Aquellos inversores que dispongan de tiempo para realizar el seguimiento de sus inversiones pueden decantarse por un enfoque más específico por países, basado en nuestras convicciones sobre las perspectivas económicas y bursátiles locales. Desde esta óptica, destacamos por orden de preferencia mercados como China, Polonia, India, Indonesia, Turquía, Brasil y México (Vea tabla ).
Si tiene fondos globales
Tenga en cuenta que si tiene parte de su patrimonio invertido en ETF o fondos de acciones globales puede que ya esté invirtiendo a través de ellos en países emergentes. Especialmente en el caso de seguir una gestión pasiva, ya que si bien hay índices como el MSCI Word que huyen de las acciones de estos países, otros como MSCI ACWI (All Countries Word index) o el FTSE All-World Index los incorporan en la medida del peso de sus bolsas, por lo que las acciones de países emergentes suponen entre un 10 y 12% de sus carteras.
En el caso de fondos globales de gestión activa en los que sus gestores buscan valor sin atender a fronteras es posible ver acciones chinas en fondos como el SA Optima Global que destina un 7% al gigante amarillo, o los que invierten en Hong Kong como hace el Cobas Selección. Puede ver qué porcentaje destinan a los países emergentes en sus fichas que encontrará en nuestro comparador de fondos.
O una apuesta especifica
Si usted, como nosotros, cree que este puede ser otro nuevo buen año para los emergentes y está dispuesto a asumir el riesgo extra que ello supone, puede darle un poco más de picante a su cartera bien incrementado el peso de los fondos de la tabla bien jugándosela con un fondo especializado.
· Si desea invertir en un único producto para abarcar varios países emergentes apostando por el buen olfato de su gestor, el más destacable para una apuesta de este tipo es el Schroder ISF Frontier Markets Equity C Acc EUR (LU0968301142) que, invirtiendo en países como Vietnam o Emiratos Árabes, ha rentado alrededor de un 18,6% anual medio en los últimos 5 años, puede encontrarlo en Silver Alpha.
Valores liquidativos en el momento del análisis:
- SA Optima Global: 157,39 EUR
- Cobas Selección.: 178,75 EUR
- Schroder ISF Frontier Markets Equity C Acc EUR: 337,33 EUR
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