Sector en máximos
El índice del sector de los semiconductores está en máximos históricos con una rentabilidad en euros del 26% desde principios de año y más del 350% en los últimos 5 años. ¿Ha llegado el momento de recoger beneficios? Creemos que no. Veamos por qué.
Una escasez reveladora…
El sector de semiconductores engloba a multitud de empresas que diseñan y fabrican chips y componentes electrónicos (procesadores, sensores, memorias, etc.) incluidos en multitud de productos: ordenadores, televisores, smartphones, tabletas, automóviles, máquinas industriales, etc. Según la especialidad de cada uno y de los mercados a los que se dirige, la intensidad de la competencia y el comportamiento de la demanda pueden ser muy diferentes. La escasez de chips actual es generalizada y se debe a varias razones: crecimiento fuerte y sostenible de la demanda, capacidades de producción poco flexibles y fuerte dependencia respecto de algunas compañías clave del sector.
Consecuencias duraderas
La escasez actual de chips tendrá consecuencias en los próximos años:
1) El deseo de los países occidentales de reducir su dependencia de Asia.
Así p.ej. las autoridades americanas subvencionarán al sector con 50.000 millones de dólares en 10 años para implantar nuevas plantas de producción en EE.UU.
2) Incremento masivo de las inversiones
Ante una demanda más fuerte de lo esperado, las grandes empresas del sector han anunciado inversiones masivas: p.ej. Intel prevé invertir 80.000 millones de euros en nuevas fábricas en Europa y 20.000 millones de dólares en dos fábricas en Arizona.
3) Clientes en busca de alternativas
Para reducir su dependencia, grandes consumidores de chips como Apple, gigantes de la nube como Amazon, Alphabet y Alibaba, y algunos fabricantes de automóviles como Volkswagen se plantean desarrollar sus propios chips. Un riesgo significativo a medio y largo plazo para los fabricantes tradicionales dado el poder financiero e innovador de estos gigantes.
4) Poder de negociación reforzado
En el contexto actual de escasez, que bien podría extenderse hasta...
PARA VER EL RESTO DEL ANÁLISIS Y DESCUBRIR EN QUÉ INVERTIR PARA APROVECHAR EL TIRÓN DEL SECTOR, PINCHE EN EL BOTÓN SIGUIENTE.
· Entre los ganadores del sector estarán, en nuestra opinión, los grupos más sólidos financieramente, que produzcan chips de alto valor añadido y sean capaces de fijar sus precios de venta. Texas Instruments (mantener) e Intel (comprar; incluida en la cartera Experto en acciones) están bien situados. La belga Melexis (comprar) debería beneficiarse del auge del vehículo eléctrico y autónomo. Los fabricantes de equipos serán los más beneficiados por las fuertes inversiones previstas, como Applied Materials (conservar) y ASML (comprar), que acabamos de incorporar a nuestra selección de acciones.
· Si desea diversificar en el sector – no más de un 5% de su patrimonio-, le proponemos el VanEck Vectors Semiconductor UCITS ETF (IE00BMC38736) y el iShares MSCI Global Semiconductors UCITS ETF USD A (IE000I8KRLL9). Ambos cotizan en el Xetra alemán y cobran unos costes reducidos del 0,35% anual.
Sector en máximos
El índice del sector de los semiconductores está en máximos históricos con una rentabilidad en euros del 26% desde principios de año y más del 350% en los últimos 5 años. ¿Ha llegado el momento de recoger beneficios? Creemos que no. Veamos por qué.
Una escasez reveladora…
El sector de semiconductores engloba a multitud de empresas que diseñan y fabrican chips y componentes electrónicos (procesadores, sensores, memorias, etc.) incluidos en multitud de productos: ordenadores, televisores, smartphones, tabletas, automóviles, máquinas industriales, etc. Según la especialidad de cada uno y de los mercados a los que se dirige, la intensidad de la competencia y el comportamiento de la demanda pueden ser muy diferentes. La escasez de chips actual es generalizada y se debe a varias razones: crecimiento fuerte y sostenible de la demanda, capacidades de producción poco flexibles y fuerte dependencia respecto de algunas compañías clave del sector.
Consecuencias duraderas
La escasez actual de chips tendrá consecuencias en los próximos años:
1) El deseo de los países occidentales de reducir su dependencia de Asia.
Así p.ej. las autoridades americanas subvencionarán al sector con 50.000 millones de dólares en 10 años para implantar nuevas plantas de producción en EE.UU.
2) Incremento masivo de las inversiones
Ante una demanda más fuerte de lo esperado, las grandes empresas del sector han anunciado inversiones masivas: p.ej. Intel prevé invertir 80.000 millones de euros en nuevas fábricas en Europa y 20.000 millones de dólares en dos fábricas en Arizona.
3) Clientes en busca de alternativas
Para reducir su dependencia, grandes consumidores de chips como Apple, gigantes de la nube como Amazon, Alphabet y Alibaba, y algunos fabricantes de automóviles como Volkswagen se plantean desarrollar sus propios chips. Un riesgo significativo a medio y largo plazo para los fabricantes tradicionales dado el poder financiero e innovador de estos gigantes.
4) Poder de negociación reforzado
En el contexto actual de escasez, que bien podría extenderse hasta 2023, los diseñadores y fabricantes han demostrado su capacidad para trasladar el aumento de los costes a sus precios de venta y mantener así una buena rentabilidad. Este poder de negociación con los clientes podría incluso haberse reforzado.
Valor liquidativo en el momento del análisis:
VanEck Vectors Semiconductor UCITS ETF: 21,98 EUR
iShares MSCI Global Semiconductors UCITS ETF USD A: 4,434 EUR