Ponerse en corto
Quien decide ponerse en corto, como se llama en la jerga financiera a quién apuesta por la caída de una acción o una bolsa, puede vender a crédito. Es decir, puede tomar prestadas esas acciones y venderlas para recomprarlas luego, cuando estén más baratas y así poder devolverlas ganando la diferencia de precio. Sin embargo, nosotros no podemos recomendárselo. Con la venta a crédito no sólo hay que acertar con el sentido de la evolución de la acción, sino también con el momento, pudiendo llegar a perder más dinero del invertido inicialmente si la acción evoluciona de repente en sentido contrario al esperado (al alza en este caso) y una vez consumidas las garantías que le habrá obligado a depositar, su intermediario le cierra la posición. Otra alternativa es lanzarse al mundo de los derivados, tarea ciclópea para un pequeño inversor en el que las pérdidas pueden ser todavía más rápidas y mayores.
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Ponerse en corto
Quien decide ponerse en corto, como se llama en la jerga financiera a quién apuesta por la caída de una acción o una bolsa, puede vender a crédito. Es decir, puede tomar prestadas esas acciones y venderlas para recomprarlas luego, cuando estén más baratas y así poder devolverlas ganando la diferencia de precio. Sin embargo, nosotros no podemos recomendárselo. Con la venta a crédito no sólo hay que acertar con el sentido de la evolución de la acción, sino también con el momento, pudiendo llegar a perder más dinero del invertido inicialmente si la acción evoluciona de repente en sentido contrario al esperado (al alza en este caso) y una vez consumidas las garantías que le habrá obligado a depositar, su intermediario le cierra la posición. Otra alternativa es lanzarse al mundo de los derivados, tarea ciclópea para un pequeño inversor en el que las pérdidas pueden ser todavía más rápidas y mayores.
En todo caso con ETF y fondos
Una opción más razonable para quienes quieran apostar por las caídas o cubrirse de ellas, es optar por un ETF, cuya cartera realice tal labor y donde las pérdidas nunca superarán lo invertido. En el caso de las acciones de la zona euro, si busca revalorizaciones de proporción similar a las caídas del Euroxtoxx 50, tiene a su disposición cotizados en el Xetra alemán el Lyxor Eurostoxx 50 daily (-1x) Inverse UCITS (FR0010424135); o el Lyxor Eurostoxx 50 daily (-2x) Inverse UCITS (FR0010424143), si lo que busca es apalancarse el doble contra este índice; ETF que encontrará, por ejemplo, en Banco BIG (www.bancobig.es; 910 012 010). Y si de lo que hablamos es de acciones estadounidenses, con el XTrackers S&P 500 Inverse Daily Swap UCITS (LU0322251520) puede aspirar a subidas de proporción similar a las caídas del S&P 500.
• Un fondo sin costes de entrada ni salida y posibilidad de traspasarse una vez cometida su labor encajaría mejor que un ETF. Ahora bien, muy pocos son los fondos que permiten un apalancamiento contrario al sentido de la bolsa. La excepción es el Bankinter Europeo Inverso (ES0164585004), disponible desde 1.000 euros en el Supermercado de Fondos OCU (914 899 091), que permite apostar en contra del Eurostoxx 50 en relación aproximada de 1 a 1.
• Tenga en cuenta que estos productos funcionan a su favor cuando los índices contra los que se apalancan caen, pero también lo harán en su contra si suben. En todo caso están indicados solo para el más corto plazo, ya que una vez acontecido el batacazo o pasado el peligro lo mejor es desprenderse de ellos.