Rendimiento elevado
El rendimiento y la estabilidad de las obligaciones emitidas por el estado chino son las principales bazas que juegan a su favor. Durante la última década, los tipos han oscilado entre el 2,5% y el 3,5%, rondando a finales de enero pasado el 3,3%. Si tenemos en cuenta que la mayoría de las obligaciones gubernamentales se emiten a tipos cercanos a cero, o incluso negativos, hay motivos de sobra para despertar el apetito de los inversores.
Yuan chino, ¿cómo le irá?
Cuando se invierte en obligaciones chinas, buena parte del rendimiento final dependerá de la evolución del yuan. (consulte nuestro conversor de divisas) ¿De qué le serviría el mayor rendimiento de estas obligaciones si la divisa cayera como ocurrió en 2020 cuando el yuan perdió un 2,3% frente al euro?
Nuestros consejos
La economía china apenas es sensible a las decisiones tanto del BCE (Banco Central Europeo) como de la FED (su homólogo estadounidense). Además, con gran parte de su deuda pública financiada por los propios chinos, es menos sensible a los vaivenes de los mercados financieros, lo que otorga a su cartera una fortaleza y diversificación adicionales interesantes.
Rendimiento elevado
Por su rentabilidad y solvencia, la deuda pública china a largo plazo merece un pequeño hueco del 5% en nuestra cartera mixta defensiva. Pero hay muchos otros argumentos a su favor que podrían abrirle la puerta de otras estrategias en el futuro.
El rendimiento y la estabilidad de las obligaciones emitidas por el estado chino son las principales bazas que juegan a su favor. Durante la última década, los tipos han oscilado entre el 2,5% y el 3,5%, rondando a finales de enero pasado el 3,3%. Si tenemos en cuenta que la mayoría de las obligaciones gubernamentales se emiten a tipos cercanos a cero, o incluso negativos, hay motivos de sobra para despertar el apetito de los inversores.
• Además, las autoridades chinas, conscientes de la importancia de contar con fondos extranjeros que financien su fuerte crecimiento, están facilitando con exenciones fiscales que ese 3,3% llegue íntegramente, sin menoscabos fiscales en origen, a los inversores extranjeros, contribuyendo a que su mercado de obligaciones sea un éxito internacional. Las principales agencias de información económica como JP Morgan, Bloomberg o FTSE Russell están incluyéndolas de forma gradual en los índices de obligaciones internacionales, lo que dispara la demanda de obligaciones chinas por parte de todos aquellos que los remedan. En un mercado cuyo tamaño ronda los 11 billones de euros, se espera que fluyan 700.000 millones de euros. Por sí solo ya es un argumento de peso como para invertir en este mercado: la enorme afluencia de capital extranjero debería respaldar sistemáticamente los precios durante los próximos años.
Yuan chino, ¿cómo le irá?
Cuando se invierte en obligaciones chinas, buena parte del rendimiento final dependerá de la evolución del yuan. (consulte nuestro conversor de divisas) ¿De qué le serviría el mayor rendimiento de estas obligaciones si la divisa cayera como ocurrió en 2020 cuando el yuan perdió un 2,3% frente al euro? El yuan está algo caro todavía, sin embargo, su economía se ha perfilado como la gran ganadora de la crisis sanitaria. Su inflación es casi inexistente y la ambición del gobierno chino es la de pasar de ser un actor residual con apenas un 2% de las reservas mundiales de divisas en yuanes a ser una moneda de referencia. Y para ello debe mostrar sus garras, es decir ser una moneda relativamente estable. Por todas estas razones creemos que de cara al futuro el yuan debería fluctuar menos e incluso no depreciarse frente al euro pues el contexto macroeconómico juega a su favor.
Nuestros consejos
La economía china apenas es sensible a las decisiones tanto del BCE (Banco Central Europeo) como de la FED (su homólogo estadounidense). Además, con gran parte de su deuda pública financiada por los propios chinos, es menos sensible a los vaivenes de los mercados financieros, lo que otorga a su cartera una fortaleza y diversificación adicionales interesantes.
• Así, por sus rendimientos esperados y riesgo la hacen merecedora de formar parte de nuestra estrategia mixta defensiva.
• Podrá acceder a las obligaciones chinas a través de un fondo de inversión (o ETF). Deje de lado los que alberguen en su cartera deuda corporativa y céntrese en aquellos que solo invierten en deuda soberana.
• Nuestro favorito es el ETF iShares China Bonds(IE00BKPSFD61) por la duración de los títulos en cartera (en torno a 8 años) y unos costes razonables (0,35% anual). Cotiza en dólares en la bolsa holandesa Euronext Amsterdam. El ETF GS China Government (IE00BJSBCS90), con una duración similar, es otra buena opción. Tiene menores costes (0,24% anual) y cotiza en euros en el Xetra alemán, pero es un ETF que paga dividendos dos veces al año. Ambos van un paso por delante que los ETF Xtrackers II Harvest China Government Bd (LU1094612022) y UBS JPM China Gov 1-10 Bd (LU2095995895) por tener títulos en cartera de una menor duración (5 años).
Valor liquidativo en el momento del análisis:
iShares China CNY Bond UCITS ETF USD Acc (IE00BKPSFD61): 5,45 USD
Goldman Sachs Access China Government Bd UCITS ETF (IE00BJSBCS90): 55,39 USD