Una ampliación de capital sin derechos preferentes
Intel ha recurrido al mercado este mes de agosto para financiar sus fuertes necesidades de inversión y evitar elevar aún más su endeudamiento. La compañía fijó el precio de las nuevas acciones en 95 dólares por acción y la operación se cerró apenas dos días después, el 12 de agosto. Finalmente, Intel emitió unos 242 millones de nuevas acciones y captó alrededor de 22.600 millones de dólares.
· La operación no se trata de una ampliación con derechos de suscripción preferente, como las habituales que se realizan en Europa. Intel realizó en efecto una...
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Una ampliación de capital sin derechos preferentes
Intel ha recurrido al mercado este mes de agosto para financiar sus fuertes necesidades de inversión y evitar elevar aún más su endeudamiento. La compañía fijó el precio de las nuevas acciones en 95 dólares por acción y la operación se cerró apenas dos días después, el 12 de agosto. Finalmente, Intel emitió unos 242 millones de nuevas acciones y captó alrededor de 22.600 millones de dólares.
· La operación no se trata de una ampliación con derechos de suscripción preferente, como las habituales que se realizan en Europa. Intel realizó en efecto una oferta pública de acciones registrada ante la SEC, el supervisor bursátil estadounidense equivalente a la CNMV. Los antiguos accionistas no tenían, por tanto, derecho preferente a adquirir los nuevos títulos. Para el pequeño inversor español, además, la posibilidad de participar directamente en la colocación era prácticamente inexistente, ya que la oferta no se dirigió al público minorista europeo.
¿Cómo afecta la ampliación de Intel a sus accionistas?
Quien tenía 100 títulos antes de la operación sigue teniendo las mismas 100 acciones, pero ahora representan una parte ligeramente menor de Intel: en concreto, la dilución ronda el 4,6%. Así, si el beneficio que obtiene la compañía no cambiase, el beneficio por acción se reduciría alrededor de ese mismo porcentaje.
A cambio, Intel obtiene más recursos para financiar su crecimiento y reforzar su balance sin aumentar su endeudamiento, lo que nos parece positivo. Seguimos confiando en el potencial de la compañía a largo plazo.
Nuestro consejo sigue siendo de mantener. La acción de Intel forma parte, además, de nuestra cartera Experto en acciones con un peso del 1,6%. MANTENGA.
Cotización en el momento del análisis: 87,26 USD