Aunque la compañía puede beneficiarse en parte del encarecimiento de los fletes, el efecto positivo está limitado por la estructura de sus contratos y por el carácter previsiblemente temporal de esta crisis. Nuestra opinión: no especule con unos precios del transporte de petróleo excepcionalmente altos y probablemente pasajeros. Si ya es accionista, la postura razonable sigue siendo mantener.
Acción correcta.
MANTENGA.
¿Por qué se han disparado los fletes marítimos?
La parálisis del estrecho de Ormuz, por donde circula entre el 20% y el 25% del petróleo mundial, ha tensionado de forma brusca el mercado del transporte marítimo de crudo. En la ruta entre Oriente Medio y China, la tarifa de referencia para los grandes petroleros se ha duplicado frente a la semana anterior al inicio del conflicto y se ha acercado a niveles récord, por encima de los 400.000 dólares diarios.
La subida no afecta solo a esa ruta. El aumento del riesgo en la zona ha reducido la oferta disponible de buques, ya que algunos barcos han quedado inmovilizados y los aseguradores han llegado incluso a suspender las coberturas frente a riesgos de guerra. Al mismo tiempo, los desvíos y las mayores distancias recorridas elevan la demanda de transporte: por ejemplo, Asia necesita recurrir más al petróleo procedente de Estados Unidos o África.
Cómo afecta esta crisis a CMB.TECH
En teoría, un encarecimiento de los fletes debería favorecer a una compañía como CMB.TECH, que cuenta con 25 petroleros. Solo uno de esos buques estaría bloqueado en el Golfo Pérsico. En su actividad de transporte de granel seco, el impacto directo del estrecho de Ormuz sería mucho menor, ya que esa vía solo afectaría aproximadamente al 4% de los volúmenes transportados.
Sin embargo, hay un factor clave que reduce el beneficio inmediato para la compañía: cerca de la mitad de sus petroleros operan con contratos de larga duración, y más del 80% de su flota ya estaba contratada antes del repunte de las tarifas. Eso significa que la mayor parte de los barcos de CMB.TECH no puede aprovechar plenamente la subida actual de los precios del transporte marítimo.
Por qué no conviene dejarse llevar por el repunte actual
La experiencia del sector demuestra que unas tarifas tan extremas suelen durar poco. Un nivel superior a 400.000 dólares diarios es claramente anómalo: a ese ritmo, un gran petrolero —con una vida útil de más de 25 años— podría amortizarse en apenas un año. No estamos, por tanto, ante una situación sostenible en el tiempo.
Además, a nadie le interesa una parálisis prolongada del estrecho, tampoco a Irán, cuyas finanzas públicas sufrirían seriamente, si el bloqueo se alargara. El problema es que nadie puede anticipar con precisión cuánto durará esta situación.
Un contexto de fondo que sigue siendo favorable
Más allá de esta crisis puntual, el grupo está aprovechando el contexto de tarifas elevadas para vender barcos antiguos a buenos precios. Y, dejando de lado el episodio actual, el equilibrio entre oferta y demanda que se dibuja, tanto en el transporte de petróleo como en el de granel seco, apunta a próximos trimestres sólidos.
Las perspectivas de beneficios siguen siendo favorables y también cabe esperar dividendos generosos. Ahora bien, buena parte de ese escenario ya parece reflejado en la cotización actual de CMB.TECH.
Nuestro consejo sobre CMB.TECH
CMB.TECH cuenta con perspectivas favorables para los próximos trimestres, pero el actual encarecimiento del transporte marítimo no cambia radicalmente la tesis de inversión. La mayor parte de su flota no puede captar de inmediato toda la subida de tarifas y la cotización ya incorpora buena parte de las expectativas positivas. Puede mantener.
Cotización en el momento del análisis: 10,78 EUR
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