El dividendo, mejor contante y sonante
Santander ha colocado el dividendo en el centro de su plan estratégico 2026–2028. En la práctica, el banco quiere pagar bastante más en efectivo sin tocar la “regla” general: destinar aproximadamente la mitad del beneficio a remunerar a sus accionistas. ¿Qué cambia entonces? ¿Pasa a ser más interesante la acción?
El Santander siempre ha presumido de ser un banco generoso porque “destina el 50% del beneficio al accionista”. Sin embargo, históricamente el dinero que llegaba a sus bolsillos ha sido mucho menos. Primero, porque durante una etapa oscura (entre 2009 y 2020) recurrió a la triquiñuela de sustituir el dividendo por la entrega de nuevas acciones procedentes de ampliaciones de capital: el famoso “Dividendo Elección”. Después, porque ha presentado la recompra de acciones como parte de esa remuneración al accionista, algo que —desde nuestro punto de vista— es más que discutible. Ahora, con este nuevo plan, el banco parece decantarse por un dividendo más “como dios manda”.
El cambio y nuestro consejo para el Santander
A partir de los resultados de 2027, Santander prevé elevar el dividendo en efectivo hasta alrededor del 35% del beneficio (frente al 25% actual) y reducir al 15% lo destinado a recompras de acciones. Ello supone que,... CONTENIDO RESERVADO A NUESTROS SOCIOS, PINCHE EN EL BOTÓN SIGUIENTE PARA VER EL CONSEJO DE NUESTROS EXPERTOS.
El dividendo, mejor contante y sonante
Santander ha colocado el dividendo en el centro de su plan estratégico 2026–2028. En la práctica, el banco quiere pagar bastante más en efectivo sin tocar la “regla” general: destinar aproximadamente la mitad del beneficio a remunerar a sus accionistas. ¿Qué cambia entonces? ¿Pasa a ser más interesante la acción?
El Santander siempre ha presumido de ser un banco generoso porque “destina el 50% del beneficio al accionista”. Sin embargo, históricamente el dinero que llegaba a sus bolsillos ha sido mucho menos. Primero, porque durante una etapa oscura (entre 2009 y 2020) recurrió a la triquiñuela de sustituir el dividendo por la entrega de nuevas acciones procedentes de ampliaciones de capital: el famoso “Dividendo Elección”. Después, porque ha presentado la recompra de acciones como parte de esa remuneración al accionista, algo que —desde nuestro punto de vista— es más que discutible. Ahora, con este nuevo plan, el banco parece decantarse por un dividendo más “como dios manda”.
El cambio y nuestro consejo para el Santander
A partir de los resultados de 2027, Santander prevé elevar el dividendo en efectivo hasta alrededor del 35% del beneficio (frente al 25% actual) y reducir al 15% lo destinado a recompras de acciones. Ello supone que, si además cumple el objetivo de superar los 20.000 millones de euros de beneficio en 2028, el dividendo por acción podría rondar el doble del actual.
Así por tanto, frente a los 0,24 euros que pagará a cargo de los resultados de 2025, de los que ya pagó 0,115 a comienzos de noviembre y completará con otros 0,125 euros a pagar el próximo 5 de mayo una vez lo apruebe la Junta de Accionistas, pasaría a pagar unos 0,48 euros por acción en 2028; con ello la rentabilidad vía dividendos de quien compre ahora sus acciones pasaría de rondar el 2% actual a superar el 4% en 2028. Eso sí, aunque el plan estratégico parece sensato y bien armado, ni su éxito está garantizado ni los dividendos asegurados.
· Quien paga dividendos (en efectivo) es porque puede, y mandar el dinero al bolsillo del accionista es una buena práctica. Por eso, esta declaración va en la dirección correcta. Santander nos parece un banco interesante, con un precio correcto pese a que se ha revalorizado más de un 150% desde comienzos de 2025: quien lo tenga en cartera, puede mantenerlo.
Cotización en el momento del análisis: 11,00 EUR
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