¿Qué es el momentum?
El momentum no es más que la tendencia de una inversión en un determinado periodo de referencia. Este pasa por el corto plazo, si bien el periodo exacto depende de quién tome la muestra: los índices de momentum más representativos, p.ej., fijan periodos bursátiles de 6 y 12 meses, mientras que nosotros usamos periodos más cortos. Pero, ¿por qué es importante poner en el foco aquellas inversiones con un mejor desempeño en los últimos meses? La respuesta a esta cuestión pasa por su valor predictivo. Según este, aquellas inversiones mejor paradas en el pasado más reciente tienden a seguir comportándose así en el futuro más cercano, entendiendo por tal los 3 a 12 meses siguientes. Y viceversa, aquellas que peor lo han hecho en el pasado más reciente tenderán a comportarse peor en los próximos meses. Ahora bien, ¿es esto realmente así?
¿Qué es el momentum?
El momentum no es más que la tendencia de una inversión en un determinado periodo de referencia. Este pasa por el corto plazo, si bien el periodo exacto depende de quién tome la muestra: los índices de momentum más representativos, p.ej., fijan periodos bursátiles de 6 y 12 meses, mientras que nosotros usamos periodos más cortos. Pero, ¿por qué es importante poner en el foco aquellas inversiones con un mejor desempeño en los últimos meses? La respuesta a esta cuestión pasa por su valor predictivo. Según este, aquellas inversiones mejor paradas en el pasado más reciente tienden a seguir comportándose así en el futuro más cercano, entendiendo por tal los 3 a 12 meses siguientes. Y viceversa, aquellas que peor lo han hecho en el pasado más reciente tenderán a comportarse peor en los próximos meses. Ahora bien, ¿es esto realmente así?
Resultados pasados, aval de garantía
Vayamos por partes. No se haga ilusiones, nadie tiene una bola de cristal con la que saber si una determinada inversión subirá o bajará de precio en el corto plazo. Pero sí es cierto que, a nivel agregado, una estrategia basada en apostar por las inversiones con un mejor momentum en los últimos meses puede sumar más que restar. Su eficacia en el largo plazo, claramente demostrada, es una excelente carta de presentación.Así, de forma recurrente, los índices de acciones basados en el momentum baten en todos los plazos a sus comparables (vea tabla I). Y el premio no es baladí. Para que se haga una idea, en números contantes y sonantes: 100.000 euros invertidos hace 20 años en el índice de acciones mundiales de momentum se habrían transformado ahora en casi 501.500 euros, por los poco más de 295.000 que tendría de haber invertido en acciones globales. Casi nada.

Momentum, ya en nuestro radar
El momentum y su valor predictivo está presente desde hace años en nuestro método de valoración de acciones. Así, nuestros analistas calculan cada mes el momentum de todas y cada una de las acciones de nuestra selección, tomando como referencia la evolución bursátil de los dos últimos trimestres.
• Ahora bien, en este caso es un criterio más a tener en cuenta, que sirve como complemento al análisis fundamental a futuro de cada compañía (beneficios, dividendos, riesgos, valor contable…), que sigue siendo el protagonista. Recuerde que puede consultar la ficha detallada de cada una de las acciones de nuestra selección a través del comparador de acciones.
Complemento muy interesante
Los resultados analizados son muy sólidos y, teniendo en cuenta el amplio histórico de datos analizados y la consistencia de estos, constituyen una prueba evidente del acierto que puede suponer incorporar el momentum en su estrategia de acciones. El comportamiento típico inversor, que lleva a comprar inversiones en fase ascendente en lugar de optar por las que están en declive, refuerza esta estrategia. Pero también tiene sus inconvenientes, como el hecho de que invertir en acciones con tendencia positiva podría traducirse en tener una cartera con valores sobrevalorados y, por tanto, caros. En todo caso, se trata de un complemento muy interesante al que puede llegar a través de diferentes caminos.
Fondos de momentum
El más sencillo pasa por complementar su inversión en acciones con un fondo de inversión específico de momentum, en el que su única política inversora sea escoger las acciones con momentum positivo de un determinado mercado o Bolsa. La oferta a su alcance es escasa y en la práctica se limita a mercados de amplias zonas geográficas.
• Es decir, si usted quiere invertir en un fondo con exposición directa a un mercado de acciones de un determinado país cuya selección solo se base en el momentum… ya puede ir olvidándose. Con una excepción, el mercado de acciones estadounidenses. Aquí sí cuenta con un ETF (vea tabla II) que podría servirle de complemento para la parte de sus inversiones que quiera dedicar al mercado yanqui. En el resto de los casos la apuesta por el momentum habrá de centrarla en el ámbito europeo o el global.
• Para el primero tan solo cuenta con un ETF físico a su disposición y es en el terreno de las acciones globales donde existen más posibilidades de inversión. Ojo, porque hay diferencias entre ellos: a nuestro parecer, los ETF de iShares y Xtrackers son las mejores opciones para usted. Ambos ETF cotizan en euros en el Xetra alemán. Sus cinco principa-es posiciones (Tesla, Apple, Microsoft, Amazon y Facebook) copan una cuarta parte del total de la cartera y ya le permiten hacerse una idea del sesgo actual hacia los EE.UU. (75% del total) y el sector tecnológico (45% del total).
Sectores con buen momentum
Ahora bien, también puede echar mano de una estrategia basada en el momentum para complementar su parte de acciones con aquellos sectores que presenten mejor tendencia en el momento presente. Eso sí, siempre que sean interesantes. Además de aportar a su cartera de acciones una más que interesante diversificación, le permitirá acceder a nichos sectoriales en boga y con excelentes perspectivas de futuro. Como no podía ser de otra forma, invirtiendo en un sector con momentum positivo lo estará haciendo indirectamente en las acciones individuales que lo conforman y que, de media, son las causantes del tirón sectorial por su comportamiento en el corto plazo.
• La mejor forma de encauzar esta apuesta sectorial con buen momentum (y potencial interesante) es a través de un fondo de inversión (o ETF), con el que poder abarcar mucho (diversificar) por poco dinero. Ahora bien, ¿cuáles elegir?
Manos a la obra
En esta ocasión no estamos invirtiendo en fondos específicos de momentum. Lo que haríamos es aplicar dicha metodología para dar con los fondos sectoriales con un mejor momentum en la fecha de cada análisis. De ahí que ello implique una evaluación periódica para detectarlos y, a su vez, un análisis posterior para ver si esos fondos sectoriales son o no interesantes.
• Nos hemos puesto manos a la obra y, siguiendo la misma metodología que ya aplicamos a nuestra selección de acciones individuales, hemos dado con varios fondos y ETF sectoriales con buen momentum y potencial interesante que bien podrían servirle de complemento a su cartera de acciones y que en su mayoría coinciden con las tendencias de futuro sobre las que ya llevamos tiempo poniendo la lupa. Sirvan de ejemplo los ETF del sector de energías alternativas iShares Global Clean Energy (IE00B1XNHC34) y el Lyxor New Energy (FR0010524777) o el fondo tradicional BNPP Energy Transition C (LU0823414635, la apuesta por la movilidad futura con el ETF Xtrackers Future Mobility (IE00BGV5VR99) o el fondo BNY Mellon Mobility Innova-tion (IE00BZ199H08), el fondo tecnoló-gico BGF Next Generation Tech A (LU1861215975) o los de inteligencia artificial, el ETF WisdomTree AI (IE00BDVPNG13) o el fondo tradicional Allianz Global Artificial Intelligence AT EUR (LU1548497699).
