Si es accionista de Bankia...
Si usted está en posesión de acciones de Bankia, tiene sobre el tablero un canje de 0,6845 acciones de CaixaBank por cada acción de Bankia. La oferta implicó en su anuncio, a 3 de septiembre, una prima del 20% sobre su cotización, algo que sentó de maravilla a su cotización, aunque no tanto a la de CaixaBank que poco después de desinfló del optimismo inicial. Ahora bien, usted como accionista de Bankia debe saber que, salvo que la fusión termine abortándose, la cotización de Bankia ya sólo bailará al son que le marque la de CaixaBank en esa relación numérica. Es decir, si CaixaBank sube un 10% sus acciones de Bankia también debieran subirán un 10%, y si cae un 10% sus acciones también debieran caer en esa proporción. Y es que tarde o temprano, si no ocurre nada extraño, los accionistas de Bankia sin que nada tengan que hacer se acostarán p.ej. un día con 100 acciones de Bankia y amanecerán al siguiente sin sus acciones de Bankia pero con 68,45 de Caixabank (si sólo tienen 100 acciones, más bien con 68 y cobrando el valor de ese pico).
• Le advertimos que esta fusión, aunque confirmada desde ambas entidades y con el aparente placet gubernamental, debe sobrepasar las autorizaciones administrativas y el visto bueno de ambas Asambleas Generales de Accionistas, por lo que no es segura al 100%. Y desde luego, no es un proceso inmediato, sino que se demorará algunos meses.
¿Y del sector bancario qué?
Esta es una fusión que puede ser seguida por algunas más, pero pocas esperanzas debiera generarle. Nada cambia a nuestros ojos y la interpretamos más como un síntoma de debilidad que de fortaleza.
• En la practica a la banca tradicional, la de oficina, cuenta, depósito e hipoteca se le presenta un futuro algo negro. Con apenas el recurso por un lado de subir comisiones y gastos, y por otro de tratar de limar lo que pueda en sus gastos, lo que en muchos casos pasa por despidos y cierres de oficinas para lo que una fusión es una buena excusa.
¿Y de los fondos de inversión?
Tampoco debiera sorprenderse si terminan fusionándose las gestoras de fondos de ambos bancos y con ella muchos fondos desaparecen absorbidos por otros de similar categoría. Algo que probablemente aprovecharán para borrar el histórico de sus peores fondos y/o aumentar comisiones. Estaremos atentos si esto ocurre para analizar si tales cambios implican un cambio de cartera o política inversora y decirle qué puede hacer con dichos fondos.
Si es accionista de Bankia...
Si usted está en posesión de acciones de Bankia, tiene sobre el tablero un canje de 0,6845 acciones de CaixaBank por cada acción de Bankia. La oferta implicó en su anuncio, a 3 de septiembre, una prima del 20% sobre su cotización, algo que sentó de maravilla a su cotización, aunque no tanto a la de CaixaBank que poco después de desinfló del optimismo inicial. Ahora bien, usted como accionista de Bankia debe saber que, salvo que la fusión termine abortándose, la cotización de Bankia ya sólo bailará al son que le marque la de CaixaBank en esa relación numérica. Es decir, si CaixaBank sube un 10% sus acciones de Bankia también debieran subirán un 10%, y si cae un 10% sus acciones también debieran caer en esa proporción. Y es que tarde o temprano, si no ocurre nada extraño, los accionistas de Bankia sin que nada tengan que hacer se acostarán p.ej. un día con 100 acciones de Bankia y amanecerán al siguiente sin sus acciones de Bankia pero con 68,45 de Caixabank (si sólo tienen 100 acciones, más bien con 68 y cobrando el valor de ese pico).
• Le advertimos que esta fusión, aunque confirmada desde ambas entidades y con el aparente placet gubernamental, debe sobrepasar las autorizaciones administrativas y el visto bueno de ambas Asambleas Generales de Accionistas, por lo que no es segura al 100%. Y desde luego, no es un proceso inmediato, sino que se demorará algunos meses.
¿Y del sector bancario qué?
Esta es una fusión que puede ser seguida por algunas más, pero pocas esperanzas debiera generarle. Nada cambia a nuestros ojos y la interpretamos más como un síntoma de debilidad que de fortaleza.
• El sector bancario español presenta una situación de solvencia que no es como para presumir, y menos tras la actual crisis que supondrá un despegue de la morosidad y ha castigado las inversiones de los grandes en el extranjero allá por Turquía, México, Brasil o Reino Unido. De hecho, los mayores requerimientos de capital que estaban anunciados para este año para las entidades de la eurozona desde la ABE (Autoridad Bancaria Europea) y que supondrían la necesidad de ampliar capital en algunas entidades -pidiendo dinero a sus accionistas con la consiguiente dilución caso de no ponerlo -, han quedado en hibernación ante la gravedad de la crisis, pero que bien pudieran resurgir y con más razón el año que viene o al siguiente. un escenario de tipos de interés por los suelo
• Pero este no es el principal problema.El gordo al que se enfrenta el sector es al de un escenario de tipos de interés por los suelos que durará por lo menos otros 2 años si no son más, y que . A lo cual se une a una nueva competencia extra bancaria en el ámbito digital, que les comerá el terreno en productos financieros y medios de pago, al estilo de lo anunciado por Facebook y su criptomoneda la Libra.
• En la practica a la banca tradicional, la de oficina, cuenta, depósito e hipoteca se le presenta un futuro algo negro. Con apenas el recurso por un lado de subir comisiones y gastos, y por otro de tratar de limar lo que pueda en sus gastos, lo que en muchos casos pasa por despidos y cierres de oficinas para lo que una fusión es una buena excusa. Por estas razones le recomendamos mantenerse alejado de un sector que de forma general va cuesta abajo y sin frenos. Eso sí, ello no implica que alguna compañía individualmente considerada, pueda merecer un consejo de compra como la suiza UBS cuyo negocio se apoya en la gestión de patrimonios y gestión de fondos. Eso sí, siempre sin pasarse, como hace nuestra cartera Experto en acciones, que le dedica solo el 3,9%.
¿Y de los fondos de inversión?
Tampoco debiera sorprenderse si terminan fusionándose las gestoras de fondos de ambos bancos y con ella muchos fondos desaparecen absorbidos por otros de similar categoría. Algo que probablemente aprovecharán para borrar el histórico de sus peores fondos y/o aumentar comisiones. Estaremos atentos si esto ocurre para analizar si tales cambios implican un cambio de cartera o política inversora y decirle qué puede hacer con dichos fondos.
Sepa cómo le afecta la fusión entre Bankia y CaixaBank si es cliente