Un tigre asiático
El grupo coreano Samsung Electronics es líder mundial en un gran número de productos electrónicos y tecnológicos. En la última década sólo ha triplicado su cotización; una minucia frente a lo hecho por las grandes tecnológicas. Y es que la compañía ha estado lastrada por varios escándalos de corrupción en los que se involucró a la familia Lee, quien la controla con el 21% de las acciones.
• La compañía está bien posicionada para aprovechar el crecimiento que esperamos en varios de los sectores de mayor tirón dentro del futuro de la economía global. Alrededor del 56% de su beneficio operativo proviene de la división de semiconductores (chips de memoria, pantallas LCD); un 33% de teléfonos móviles, tabletas y sistemas de red; y finalmente, un 10% de la electrónica de consumo (televisiones, neveras, lavavajillas, ...). Con una rentabilidad por dividendo que ronda el 2,4% y un buen posicionamiento en sus principales productos como smartphones, pantallas y semiconductores, la valoración actual del grupo nos parece interesante. Las últimas cifras conocidas del tercer trimestre indican que el embargo estadounidense a la china Huawei ha dado una importante ventaja comercial a la coreana fuera de China y, a pesar de la crisis, Samsung Electronics ha aumentado sus ventas un 6% superando al consenso de analistas que preveían cifras a la baja. Así pues, la acción pudiera incorporarse a la cartera de quien busque una gran tecnológica que no esté cara. No obstante, hay que ser consciente de que no estamos ante una tecnológica de la que se espere un gran crecimiento de sus beneficios en los próximos años.