Análisis
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Publicado el 16 octubre 2019
Intel vive un 2019 movidito
El gigante mundial de los microprocesadores afronta un final de año menos boyante que en años anteriores. ¿Debilidad pasajera?
Tras incrementarse un 27% en 2017 y un 30% en 2018, el beneficio por acción del gigante norteamericano de los semiconductores se espera que retroceda este año un 4%. Un frenazo del crecimiento que ha pasado factura a la cotización: tras hacer cima cerca de los 60 USD en abril, descendió a 42 USD apenas un mes más tarde y actualmente cotiza un 15% por debajo de su máximo anual. Vea el consejo de los analistas de OCU Inversiones para esta acción.