No es oro todo lo que reluce
Supongamos que usted no quiere asumir riesgos con su dinero, por lo que decide decantarse por un producto de los que se considera “sin riesgo”. Pues bien, más vale que no se fíe de las apariencias. Alguno de estos productos solo le garantizarán su dinero a un cierto plazo y otros lo que le garantizan es simplemente no sufrir altibajos, pero con un rendimiento prácticamente nulo o incluso negativo. Demos un repaso a estas inversiones en las que puede terminar exclamando… ¡para qué me habré metido yo aquí!
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No es oro todo lo que reluce
Supongamos que usted no quiere asumir riesgos con su dinero, por lo que decide decantarse por un producto de los que se considera “sin riesgo”. Pues bien, más vale que no se fíe de las apariencias. Alguno de estos productos solo le garantizarán su dinero a un cierto plazo y otros lo que le garantizan es simplemente no sufrir altibajos, pero con un rendimiento prácticamente nulo o incluso negativo. Demos un repaso a estas inversiones en las que puede terminar exclamando… ¡para qué me habré metido yo aquí!
Fondos monetarios
De entre los fondos de inversión, la categoría de fondos monetarios es la que siempre se ha identificado con el más bajo riesgo, casi como tener el dinero en una cuenta corriente. Nosotros los desaconsejamos como inversión desde hace años ya que los tipos a corto plazo de los productos en los que invierten sus carteras están en negativo, por lo que sólo cabe esperar de ellos ligeras pérdidas. En los últimos tres años su rendimiento medio ha sido del -0,2% anual. Unas pérdidas que no tienen visos de mejorar y que en nada agradarán a sus partícipes. Por ello, sólo podrían interesar a aquellos que acumulen plusvalías en otro fondo del que se quieran desprender y, sin tener clara la inversión de destino, gracias al diferimiento fiscal de los traspasos entre fondos, quieran utilizarlos como fondo de destino temporal hasta que encuentren un destino definitivo. Consulte nuestro comparador de fondos.
Las obligaciones
Cuando invierte en una obligación o en un bono, usted lo que hace es prestarle dinero a su emisor. Por su parte, el emisor se compromete a pagarle un interés en unas determinadas fechas (los cupones) y a devolverle el dinero a su vencimiento. Existiendo, en la mayoría de los casos, la posibilidad de liquidar su inversión de por medio vendiendo, al precio que entonces cotice, dicho título en el mercado secundario, en Bolsa p.ej.
• Es evidente que, si su emisor no es de intachable solvencia o no emite en euros, usted asume el riesgo de no cobrar todas las cantidades pactadas o que, en función de cómo evolucione la divisa frente al euro, estas terminen dándole una sorpresa.
• Pero es que incluso tratándose de un título en euros y de un emisor de máxima solvencia como es el Estado español (consulte el comparador de obligaciones), si las vende antes de su vencimiento -tras una subida de tipos-, o incluso si las mantiene hasta su vencimiento, puede sufrir pérdidas. Y es que al evolucionar su precio en sentido contrario al de los tipos de interés, por un lado si suben los tipos éstas caerían de precio incluso por debajo del valor de su adquisición. Y, por otro, tras las bajadas de tipos de los últimos años -hasta situarse en negativo todas las que vencen antes de 8 años- su precio ha subido de tal manera que, de mantenerlas hasta su vencimiento, la cantidad que cobre entre cupones y devolución de su nominal a vencimiento (1.000 euros por título en el caso de las del Estado) es inferior al precio al que puede venderlas ahora.
• Despréndase por tanto de sus bonos y obligaciones del Tesoro que venzan antes de los próximos 8 años. Y reinvierta su dinero en donde le rente.
Los garantizados de rendimiento fijo
Los fondos garantizados de rendimiento fijo también se asocian a estrategias de bajo riesgo pues aseguran el capital invertido y un rendimiento fijo… siempre que se mantengan hasta el vencimiento de su garantía.
• Sin embargo, salvo casos excepcionales, no se los hemos recomendado puesto que, al invertir en deuda pública no sin antes pegarle un buen mordisco vía comisiones, nuestro consejo ha sido optar mejor por la vía directa comprando las obligaciones.
• Si necesita el dinero antes del vencimiento y ordena un reembolso, por un lado, puede verse obligado a cargar con importantes comisiones de reembolso, y por otro, su valor liquidativo (su precio) se ve sometido al mismo efecto que el de las obligaciones en las que invierten. Así, de los pocos garantizados que quedan “vivos” muchos han superado el valor garantizado. P.ej. el garantizado con mayor número de partícipes y patrimonio es el Bankia Garantizado Creciente 2024. Desde su lanzamiento el 17/02/2017, como consecuencia de las caídas de tipos, se ha revalorizado un 11,6%, lo que supone un 2,7% anual medio que supera el 1,027% anual garantizado a vencimiento el 04/12/2024. Pero que esto no le lleve a error. Si lo mantiene, su valor liquidativo se irá ajustando a la garantía y el rendimiento anual que es previsible obtener durante los próximos 4 años debería rondar el -0,8%. Mejor ordene un reembolso.

Fondos de renta fija con objetivo de rentabilidad
Son de más reciente hornada y no cuentan con garantía alguna. Se fijan un rendimiento a alcanzar en un cierto plazo, para lo cual su gestora suele invertir en renta fija con vencimiento a dicho plazo. Como llegaron más tarde, fijaron objetivos acordes con el rendimiento que ofrecían las obligaciones en ese momento – no todas de alta solvencia para sumar algunas décimas al rendimiento- una vez detraídos los gastos (su TER, vea tabla). Eso sí, el hecho de que sean muy escuetos e incluso inferiores a los que podía haber conseguido con un buen depósito no implica que tengan un menor riesgo, sino todo lo contrario.
• Al no existir garantía, el gestor tiene algo más de manga ancha, por lo que no es matemático que el fondo que ha sobrepasado su objetivo necesariamente esté abocado a obtener rendimientos negativos. Eso sí, mucho nos tememos que así sea. Si está en uno de ellos bien pudiera ordenar un reembolso para reinvertir mejor su dinero. Aproveche las ventanas de liquidez (preavise al menos con 5 días hábiles de antelación ) si es que tiene comisión de reembolso para evitarla.
Ojo con los inmuebles
Aunque la crisis inmobiliaria de 2008, de la que todavía no nos hemos recuperado, rompió el mito de que los inmuebles nunca caen de precio, estos siguen siendo considerados por muchos como un valor seguro. Nosotros no seríamos tan ufanos y le aconsejaríamos centrar el tiro en su justa medida, focalizándose sólo en aquellos que puedan ser interesantes y para aquel dinero que no necesite. Incluso acertando con el inmueble, de entrada afrontará a fondo perdido una serie de gastos notariales, de registro, e impuestos que de media rondan el 10%. Y ojo, en algunas comunidades autónomas el hachazo llega al 15%. Por ello, de cara a diluir esos elevados gastos, la apuesta pasa por el más largo plazo, un horizonte mínimo de 10 años y preferiblemente 20.
• La mera tenencia de un inmueble le supondrá después unos gastos anuales elevados en forma de impuestos (IBI, IRPF…), mantenimiento, comunidad, suministros, y conservación (ITE, IEE, reformas, ascensores, fachadas…). Y contará con un hándicap importante: su escasa liquidez. Desde que decida vender un inmueble hasta que lo logre puede pasar mucho tiempo. Agilizar la venta implica grandes rebajas de precio, con la consiguiente pérdida económica. Incluso con mercados al alza, la venta no es automática: conlleva un tiempo y gastos. Y en mercados bajistas la venta puede ser un infierno y los propietarios verse abocados a elegir entre una venta “rápida” a precios de derribo o una es-pera llena de gastos. Consulte nuestra revista especializada OCU Fincas y casas.
Nuestra estrategia defensiva
Si tiene 5 o más años por delante y quiere sacar jugo a su dinero asumiendo un bajo riesgo, una estrategia mixta defensiva puede ser su opción. Eso sí, el objetivo de rentabilidad estimado en torno al 2,5% anual no está garantizado, y nadie le niega que temporalmente pueda sufrir pérdidas. Eso sí, cuenta con un pasado que avala su buen hacer. Desde su nacimiento gana un 4,4% anual medio. Y nunca se ha perdido dinero con ella en un periodo de 5 años