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Derechos del consumidor

TTIP: Acuerdo de libre comercio sí, pero no a cualquier precio

30 oct. 2014

OCU denuncia la falta de transparencia en las negociaciones del futuro acuerdo de libre comercio entre EE.UU. y la Unión Europea, a la vez que reclama que se mantengan unos estándares mínimos de protección de los consumidores.

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La Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión (TTIP) es un acuerdo comercial que se está negociando entre la Unión Europea y los Estados Unidos. El objetivo oficial del TTIP es impulsar el comercio y la inversión transatlántica, para fomentar el crecimiento y crear puestos de trabajo a ambos lados del Atlántico.

El proceso de negociación de este tratado está siendo altamente secreto y no transparente pues los textos de la negociación no son accesibles al público. El Parlamento Europeo solo tiene un acceso limitado a los negociadores y a los documentos relacionados con la negociación. Solo pueden acceder a cierta información determinados parlamentarios y bajo estrictas medidas de confidencialidad. Así el Parlamento tendrá que votar sobre un texto sin haber estado directamente involucrado en su discusión.

¿Cuáles son los riesgos potenciales del TTIP para los consumidores?

• El acceso al mercado europeo de alimentos que no se han producido de acuerdo con las normas de seguridad europeas. El concepto de seguridad alimentaria en Estados Unidos se basa en la "certeza razonable de ausencia daño" y no en el "principio de precaución", como en la Unión Europea.

• Se socavan las normas de protección de datos. En la Unión Europea, los derechos a la intimidad y a la protección de los datos personales son fundamentales -tienen un alcance amplio y están vinculados a fuertes sanciones. En Estados Unidos, la privacidad es simplemente una cuestión de protección de los consumidores en un número muy limitado de áreas como la de los niños e Internet, la salud y los servicios financieros.

• Sustancias químicas prohibidas en la Unión Europea  pero que se utilizan en productos y cosméticos en Estados Unidos podrían encontrar su camino hacia los estantes europeos.

• La introducción de un sistema de arbitraje, Resolución de Controversias Inversor-Estado o ISDS (siglas inglesas de Investor-State Dispute Settlement), que permite a los inversores extranjeros demandar a un gobierno ante órganos arbitrales, no ante los tribunales, reclamándole compensaciones financieras cuando consideran que sus inversiones y beneficios están siendo obstaculizados por una decisión política a nivel nacional, regional o local. Ello supone que los contribuyentes tendrían que pagar estas compensaciones a la vez que crearía importantes cargas para los presupuestos de los Estados.  Supone un gran elemento de disuasión, especialmente para los países más pequeños, a la hora de aprobar normas en materia sanitaria, protección de los consumidores o medioambiente por miedo a ser demandados por las empresas.

La postura de España

La semana pasada el recién elegido Presidente de la Comisión Europea aseguró ante el Parlamento Europeo que el  “mecanismo de solución de controversias inversores-estados" (ISDS), uno de los puntos más controvertidos del futuro Acuerdo Transatlántico para el Comercio y la Inversión (TTIP), no vería la luz. Junker parecía así haber escuchado las numerosas críticas a este mecanismo, entre ellas las que hizo un medio tan poco sospechoso como The Economist el pasado día 11 de octubre, de quienes señalan que es un despropósito permitir que los inversores extranjeros puedan,  cuando una ley aprobada por el gobierno o el parlamento puede suponer una merma en sus ingresos, demandar a un Estado, no ante un organismo jurisdiccional, sino ante un organismo arbitral cuyos componentes no gozan de las garantías de imparcialidad necesarias.

La alegría ha durado muy poco. Ese mismo día se filtraba una carta firmada por 14 estados miembros instando a la comisión a asegurar la presencia de este mecanismo de solución de controversias en el texto del tratado que finalmente se apruebe. Ente los estados firmantes se encuentran Reino Unido Suecia, Portugal y España.

Son muchos los ejemplos que permiten apreciar el error que supondría incluir este mecanismo en el acuerdo con los Estados Unidos. Solo por usar alguno de ellos, en Egipto la empresa Veolia demandó al estado ante el CIADI, organismo dependiente del Banco Mundial, por la elevación del salario mínimo en 31€, alegando que esta decisión gubernamental afectaba al equilibrio económico del contrato de basuras que la empresa tenía en la ciudad de Alejandría. Igualmente, Philip Morris demandó a Uruguay, Australia y Noruega por las medidas adoptadas para proteger a sus ciudadanos, especialmente a los menores de edad y las mujeres, frente a los riesgos derivados del consumo de tabaco.

Lo que piensa OCU

OCU, como sus socios europeos del BEUC y transatlánticos del TACD , entiende que tanto el gobierno de España como las instituciones europeas se deben a sus ciudadanos antes que a los inversores internacionales. Por ello OCU opina que el Secretario de Estado de Comercio, Jaime García Legaz, debería retirar su firma de la carta dirigida a la comisaria Malmström en beneficio de los consumidores y de la salud misma de las instituciones democráticas de nuestro país.  No cabe duda de que aunque un tratado de libre comercio con Estados Unidos podría ser beneficioso para los países europeos,éste no puede firmarse a cualquier precio. Además, aún no se han demostrado cuáles serían los supuestos beneficios del acuerdo para los consumidores, más allá de una vaga panoplia de datos macroeconómicos no incontrovertidos.

Desde OCU debemos exigir la máxima transparencia en las negociaciones, más cuando se trata de acuerdos con una incidencia directa sobre los derechos de los consumidores. En este mismo sentido nos pronunciamos ante la eurodiputada de UPyD Beatriz Becerra tras en el encuentro que mantuvimos ayer para tratar un tema que consideramos de la máxima importancia para el conjunto de los consumidores. Este encuentro ha sido el primero de una ronda de reuniones que desde OCU vamos a impulsar con grupos políticos y actores de referencia y que tendrán su plasmación en el evento que estamos organizando para el próximo mes de febrero.