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Seguridad de productos y servicios

Ambientadores

19 may 2014
Tras los altos niveles de sustancias tóxicas que detectó OCU en el estudio publicado en septiembre de 2013 sobre ambientadores de combustión (incienso, velas perfumadas y aceites esenciales), el Partido Popular ha presentado hoy una proposición no de ley en la que insta al Gobierno, en colaboración con las comunidades autónomas, a establecer unos límites a la emisión de determinadas sustancias susceptibles de causar perjuicios a la salud (bencenos, formaldehídos), y que se informe de manera adecuada a los consumidores sobre un uso seguro de ambientadores, inciensos y velas perfumadas.  La Comisión de Sanidad y Servicios sociales del Congreso va a debatir esta cuestión y OCU espera que se adopte una legislación que proteja a los consumidores.
Ambientadores de combustión

Algunos ambientadores de uso doméstico que para difundir aroma necesitan calor (aceites de quemar e inciensos y en menor medida las velas perfumadas) empeoran la calidad del aire al emitir niveles excesivos de sustancias tóxicas, alergénicas y contaminantes, algunos incluso en mayor proporción que el tabaco. Los aceites e inciensos suspenden por emitir niveles excesivos de compuestos dañinos como el benceno y el formaldehído Para llegar a esta conclusión la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) de España junto con otras entidades de Bélgica, Italia y Portugal analizaron en septiembre de 2013 veintidós ambientadores de uso doméstico con el objetivo de comprobar qué tipo de sustancias emiten al aire. Los ambientadores analizados se asocian al bienestar y la relajación y cada vez son más utilizados en los hogares pero, "lamentablemente, lejos de producir esos beneficios, lo que hacen algunos es emitir niveles excesivos de sustancias tóxicas, alergénicas y contaminantes. Así, algunos de los productos analizados en realidad empeoran la calidad de ambiente, haciéndola incluso comparable, en términos de toxicidad y riesgos para la salud, al ambiente de una sala de fumadores muy cargada. Algunos aceites e inciensos suspendieron en el análisis por emitir demasiadas partículas finas respirables, compuestos orgánicos volátiles, sustancias alergénicas y compuestos especialmente dañinos como el benceno y el formaldehído. La alta emisión de benceno en los conos de Satya Sai Baba, que emiten 490 microgramos de benceno por metro cúbico, frente a los 60 de un cigarrillo, fue uno de los resultados más sorprendentes de este estudio. Tras esta investigación nos dirigimos a la Comisión Europea y a las autoridades españolas reclamando una legislación que fije límites de emisiones y obligue a mostrar en el etiquetado las condiciones de uso y riesgos que pueden suponer estos productos para la salud. Además, solicitamos que se controlen los aceites e inciensos en el mercado y se retiren aquellos con un nivel de emisiones muy elevado.

Pues bien, el Partido Popular ha presentado hoy una proposición no de ley en la que insta al Gobierno, en colaboración con las comunidades autónomas, a establecer unos límites a la emisión de determinadas sustancias susceptibles de causar perjuicios a la salud (bencenos, formaldehídos), y que se informe de manera adecuada a los consumidores sobre un uso seguro de ambientadores, inciensos y velas perfumadas.  La Comisión de Sanidad y Servicios sociales del Congreso va a debatir esta cuestión y OCU espera que se adopte una legislación que proteja a los consumidores.