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Alimentación

OCU exige mayor control y transparencia para evitar fraudes alimentarios

27 sep 2017

Alerta sobre atún adulterado en España 

La Unión Europea está investigando la venta de atún adulterado en España, un fraude alimentario que podría haber afectado ya a cientos de personas en varios países por intoxicación. Según se ha sabido, la alerta ha sido originada por la venta de este producto como fresco a pesar de no haber sido conservado según la legislación.

OCU recuerda que las intoxicaciones en atún fresco suelen estar provocadas por la falta de frescura en el pescado o porque no se ha conservado a la temperatura adecuada. Esto provoca una presencia de histamina en cantidades elevadas, una sustancia que se produce en el pescado debido a un crecimiento de las bacterias responsables de su formación a partir de componentes del músculo del pescado.

En cualquier caso, OCU siempre recomienda observar bien el pescado antes de comprarlo, pues un atún en mal estado debería llamar la atención por su color y olor y, por tanto, disuadir al consumidor de comprarlo. Sin embargo, en este caso, la simple observación no es suficiente para detectar el fraude, ya que se ha recurrido de forma fraudulenta a determinadas sustancias (extractos vegetales, concentrados de remolacha o de otro tipo de vegetales) que "colorean" el producto, resaltando el color rojo para que parezca más fresco.

En estos casos, la histamina se produce antes que otros compuestos con olor, por lo que el pescado todavía no huele mal y el color raro se “maquilla”, siendo imposible detectarlo a simple vista por el consumidor. OCU recuerda que la histamina no desparece con la cocción, aunque se destruyan las bacterias que la han podido originar, y el producto sigue produciendo intoxicación.

Ante esta situación, OCU considera imprescindible que las autoridades aclaren el asunto y comprueben si se ha incurrido en prácticas engañosas en la venta de atún fresco, como ya ha ocurrido en anteriores ocasiones en nuestro país. De ser así, OCU insta a que se adopten las medidas necesarias para evitar cualquier tipo de práctica que pueda confundir al consumidor y a que se tomen las medidas necesarias para que no vuelva a ocurrir. 

En este sentido, OCU reclama la imposición de sanciones a los responsables de cualquier fraude alimentario y que se refuerce la trasnparencia a través de la publicación de los nombres de los elaboradores, importadores y establecimientos implicados, de manera que el consumidor tenga acceso a toda la información necesaria y pueda consumir productos frescos con total garantía y seguridad. 

Más información sobre intoxicaciones en atún fresco en este enlace.