Desde OCU deseamos informarte que nuestra página web utiliza cookies propias y de terceros para medir y analizar la navegación de nuestros usuarios con el fin de poder ofrecerte productos y servicios de tu interés. Mediante el uso de nuestro sitio web aceptas esta Política y consientes el uso de cookies. Puedes cambiar la configuración u obtener más información consultando aquí.

Estudio OCU del mercado de alquiler: imperiosa necesidad de aumentar la oferta de vivienda asequible

23 sep. 2026
  • En Madrid y Barcelona ya casi no quedan pisos por menos de 700 €/mes. El mercado de alquiler empieza en cerca de 1.000 €/mes, lo que precisa de unos ingresos de al menos 2.000 €/mes netos y un importante ahorro para afrontar varios meses de fianza.
  • OCU urge a desarrollar políticas que promuevan un alquiler asequible. Y advierte que la falta de oferta pueden conllevar abusos y conflictividad entre arrendadores y arrendatarios. Para prevenirlos ofrece un servicio legal especializado de información y solución de conflictos en la vivienda.

 

Un análisis realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) sobre la oferta de vivienda en alquiler en Madrid y Barcelona concluye que incluso una persona con unos ingresos de 2.000 euros netos mensuales encuentra serias dificultades para acceder a una vivienda en solitario sin asumir un elevado esfuerzo económico.

 

El estudio, publicado en OCU Fincas y Casas, toma como referencia una persona con contrato indefinido que busca una vivienda completa para residencia habitual y dispone de ahorros para afrontar los gastos iniciales. Para valorar el esfuerzo económico se consideran dos umbrales de alquiler: 700 €/mes, equivalente al umbral teóricamente ideal del 35% de los ingresos, y 1.000 €/mes, que supone destinar la mitad del salario al pago del alquiler.

 

Sorprendentemente, en Madrid apenas se localizaron 13 viviendas por debajo de los 700 euros mensuales. En Barcelona la cifra fue aún menor, con solo 9 viviendas disponibles en toda la ciudad. Y aunque la situación mejora al ampliar el presupuesto hasta los 1.000 euros mensuales, la oferta sigue siendo baja: En Madrid se localizaron 543 viviendas dentro de este límite, por las 150 encontradas en Barcelona.

 

Es más, la disponibilidad numérica no siempre se traduce en acceso real a una vivienda estable, al menos en Barcelona donde el 84% de las viviendas identificadas son alquileres temporales y solo el 16% permiten establecer una residencia habitual de carácter estable. En Madrid, cerca de tres de cada diez viviendas disponibles por debajo de 1.000 euros corresponden a alquileres de corta estancia.

 

La distribución geográfica de la oferta también muestra importantes diferencias entre ambas ciudades. Mientras Madrid presenta una oferta relativamente repartida entre distintos distritos, Barcelona concentra gran parte de las viviendas asequibles en Ciutat Vella. Esta concentración reduce notablemente las posibilidades de elección y obliga en muchos casos a ampliar la búsqueda a otros municipios del entorno metropolitano.

 

El análisis demuestra además que el acceso a la vivienda no depende únicamente de la capacidad para pagar el alquiler mes a mes. Muchos de los inmuebles disponibles exigen fianzas y garantías equivalentes a dos o tres mensualidades, a lo que se suma el mes en curso. En una vivienda de 1.000 euros, ello puede obligar a disponer de hasta 4.000 euros antes incluso de recibir las llaves.

 

Los datos resultan especialmente significativos porque el perfil analizado no se corresponde con una situación de vulnerabilidad económica. Se trata de una persona con empleo estable y unos ingresos que se sitúan en niveles próximos o incluso superiores a los salarios de una parte importante de la población trabajadora. Sin embargo, incluso en estas condiciones, encontrar una vivienda para vivir solo exige destinar una proporción muy elevada de los ingresos al alquiler.

 

 

Es la constatación de la complicada situación que afrontan miles de personas y que demuestra la necesidad de aumentar la oferta de vivienda destinada al alquiler asequible, mejorar la transparencia del mercado y reforzar la seguridad jurídica. Al tiempo que recuerda a inquilinos y pequeños propietarios la importancia de analizar cuidadosamente todos los costes asociados al alquiler antes de firmar un contrato: antes de alquilar es vital comparar las condiciones, las garantías exigidas, la duración de los acuerdos y los gastos adicionales para evitar compromisos económicos difíciles de asumir. Para ayudarles en sus decisiones OCU ofrece su servicio legal especializado en la prevención y resolución de conflictos.

 

 

Esta información ha sido elaborada por un equipo de profesionales de OCU que, en colaboración con otras organizaciones de consumidores miembros de Euroconsumers y una red de laboratorios certificados, analizan desde 1975 los principales productos y servicios de consumo. Su trabajo se sustenta en los principios de ahorro, calidad, sostenibilidad y transparencia, pero sobre todo en la independencia que le proporcionan más de 160.000 socios activos y 1.590.000 simpatizantes.

 

Para más información (medios de comunicación) Teléfono: 91 300 90 04 / 666 576 730 / prensa@ocu.org